La libertad es perfecta

2 febrero 2013

De entre todas las creaciones de Dios, la idea de la libertad humana es impecablemente perfecta.

Es más, es tan exacta y buena que ni su mismo Creador, Dios, se permite trastocarla.

Muchos son los que se cuestionan por qué Dios no impide el mal en el mundo, siendo que al ser Él todopoderoso no tendría problema alguno en intervenir a cada instante que un hombre estuviera por cometer un acto ilícito.

El asunto es que Dios si tiene un problema con esto.

Por sobre todos los valores que Él mismo ha creado, el de la libertad humana es el que más se ha jurado no tocar, ni cambiar ni mucho menos abolir.

Pero… ¿Por qué?

Sucede que Dios sabe que la libertad es la condición humana indispensable para que el amor florezca. Sin libertad no hay voluntad y sin voluntad es imposible el amor, ya que este se define justamente así, como un acto de voluntad.

El amor obligado no lo es en realidad.

Por lo mismo, el amor requiere de la libertad y, dado que Dios es amor, Dios mismo está anclado a la libertad.

Así que Dios sabe que aunque esta condición en múltiples ocasiones le juega en contra cuando el ser humano le da la espalda por propia voluntad, lo prefiere así antes que de otra manera, pues es en esta misma libertad de actuar como le plazca que el hombre puede decidir igualmente amar a plenitud.

Si, definitivamente es tentador pensar en exigirle a Dios que debería de intervenir para evitar el mal cada vez que este se presente, pero al igual que un padre desea la independencia y la libertad de su hijo para que este llegue por su propia cuenta al bien y la verdad, así también Dios respeta la voluntad que cada creatura tenga para él y su prójimo.

En serio, que el hombre sea libre (de insultar o amar a Dios) es perfecto, aunque sea difícil de comprender.

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Mujeres… ¿desarrollo profesional o familiar?

10 septiembre 2012

El mundo cambia. Esa es la única constante.

Y con los cambios nos vienen nuevas costumbres y perspectivas. Y me atrevo a decir que son las mujeres quienes han visto revolucionado su ámbito femenino más que cualquier otro en los último años.

Antes, unos 30 o 40 años atrás, era muy común que las mujeres optaran por quedarse en casa para dedicarse a su familia, principalmente al cuidado de los hijos. Hoy, la tendencia ha cambiado por completo.

Las mayoría de las mujeres está decidiendo que también es posible desarrollar una carrera profesional de manera paralela a sus compromisos familiares, y esto les ha exigido a ellas mismas replantearse de nuevas y diferentes maneras. Y esto no siempre ha sido fácil.

Recién descubrí una estadística que menciona que en nuestro país por primera vez el porcentaje de mujeres que se matriculan en la universidad es mayor que el de hombres.

También a nivel mundial, el número de empresarias aumenta año con año, y no se diga el de mujeres que ocupan puestos de alta dirección en compañías multinacionales.

Es una realidad, la mujer es el agente emergente económico del siglo XXI. Su participación en la productividad de las naciones le ha dado un nuevo tinte al desarrollo económico global. A mi parecer favorable.

Pero… ¿y el tiempo y la dedicación al ámbito familiar?

Una encuesta entre empresarios hombres a quienes se les preguntó ¿cual había sido la mayor dificultad que enfrentaron al iniciar su propio negocio? reveló que en primer lugar se encontraba el miedo a fracasar y el segundo el financiamiento para iniciar. Esta misma pregunta se le hizo a mujeres empresarias y respondieron que la primer dificultad que tenían era la de poder armonizar sus distintos roles como empresaria, madre de familia y  esposa.

¿Que opinión tengo yo al respecto?

La resumo en esta frase…

“Una mujer tiene toda la libertad de decidir cuanto tiempo destina para estar  en casa o no (trabajar o no), pero a lo que jamás  debe renunciar, como pilar de una familia,  es a construir un hogar…”

Y es que casa y hogar no son sinónimos. Casa es un lugar físico, mientras que hogar es un valor universal.

En efecto, si una mujer decide trabajar o no, montar una empresa o no, ser ejecutiva o no, es una decisión a la que nadie debe atreverse a etiquetar como buena o mala. La circunstancias, el temperamento y el ámbito social y familiar en el que se desenvuelve cada mujer hará de esta una elección muy personal y singular.

Sin embargo si una mujer ha decidido que, como parte de su plan de vida, está el formar una familia entonces, trabaje o no, jamás podrá desprenderse de la obligación de construir y aportar todos los elementos necesarios para que dicha familia posea un hogar, entendiendo como tal, el núcleo de valores y sentimientos que toda persona requiere para poder sentirse amado por los suyos en un ámbito muy especial pensado por Dios.

Toda mujer, madre de familia y esposa, tiene la alta responsabilidad de ofrecer el ambiente idóneo para que los valores y las virtudes de quienes integran su núcleo familiar se puedan forjar. El orden, el respeto, la amistad, el servicio al prójimo, la tolerancia, la templanza, la justicia, la fe y todo lo que hace que un ser humano se dirija a Dios, son elementos que no pueden verse sustituidos por un mejor ingreso económico, por mejores escuelas de paga, mejores coches, viajes y todo el tipo de cosas que vienen como consecuencia del éxito laboral.

Por eso el criterio siempre deberá ser: primero un mejor hogar y luego una mejor casa.

Personalmente admiro a una mujer que en estas circunstancias decide hacer a un lado su desarrollo profesional y dedicarse a tiempo completo a construir su hogar. Creo que este es uno de los actos de amor más grandes de una mujer para con los de su sangre y los resultados suelen ser siempre muy favorables a largo plazo.

Pero también existen numerosos ejemplos de mujeres que, habiéndose incorporado de manera exitosa al ámbito laboral, también nos han demostrado que es posible tener hogares bien edificados. Tomar la decisión de tener un pie en ambos mundos, el familiar y el profesional, exige una gran disciplina y orden, pero no es imposible.

Ser mamá y esposa no es antagónico con ser empresaria o trabajadora. Muchas mujeres hoy lo saben bien.

Así que, siendo esta una decisión sumamente personal, yo solo me limito a volverles a ofrecer mi consejo: primero un mejor hogar y luego una mejor casa. Sin que esto signifique, vuelvo a insistir, que solo dejando de trabajar se pueda conseguir lo primero.

Pareciera pues que edificar un proyecto profesional exitoso, una familia llena de valores y además velar por la propia santidad es el nuevo reto del siglo XXI para nuestras queridas mujeres.


Películas que alimentan el espíritu…

20 agosto 2012

Desde hace tiempo que he querido escribir esta publicación y por fin me he dado el tiempo de hacerlo.

Se trata de un esfuerzo de compartirles un listado de 25 películas que, al verlas, nutren el espíritu. Lo hacen principalmente por la riquísima carga de valores que sus historias nos ofrecen.

Son películas que bien podrían servirle a cualquier persona que pretenda aportar a la formación de hijos, alumnos, amigos en el desarrollo de sus virtudes humanas.

Desde luego que muchas otras películas podrían mencionarse aquí, pero he preferido remitirme sólo a algunas que me vienen a la mente y que yo mismo ya he visto.

Espero que les sea de utilidad:

(El orden en que las menciono no tiene importancia particular alguna)

1.- “La vida el bella” (La Vita e bella)  Sin duda una oda al amor fraternal. (ver trailer)

2.- “Duelo de Titanes” (Here come the titans) Forjando el carácter de nuestro jóvenes (ver trailer)

3.- “Hombres de honor” (Men of honor) El poder de un vocación (ver trailer)

4.- “A prueba de fuego” (Fireproof)  Por que la defensa de un matrimonio lo vale todo (ver trailer)

5.- “La misión” (The Mission) Para recordar las bases heroicas que construyen nuestra fe (ver trailer)

6.- “La sociedad de los poetas muertos” (Dead Poets society) para quienes son formadores de vocación (ver trailer)

7.- “Siempre a tu lado” (Hachiko: a dog´s story)  el valor de la amistad y la lealtad (ver trailer)

8.- “Cadena de favores” (Pay it Forward) cómo una sola persona puede cambiar al mundo (ver trailer)

9.- “Rudy” el poder de un sueño (ver trailer)

10.- “Un sueño posible”  (The blind side) Cuando alguien cree en ti, eres capaz de todo (ver trailer)

11.- “La decisión más difícil” (My sister´s keeper) para valorar la vida al entender la muerte (ver trailer)

12.- “El gran regalo” (The Ultimate gift) sobre lo que verdaderamente educa y madura a nuestra juventud (ver trailer)

13.-  “Historias cruzadas” (The help) Luchando por los derechos humanos (ver trailer)

14.-  “Amistad” (The amistad) Sobre la abolición de la esclavitud (ver trailer)

15.- “Corazón Valiente” (Braveheart) Cuando la libertad de un país mueve el alma de su gente (ver trailer)

16.- “La lista de Schindler” (The Schindler´s list) Valores en medio del holocausto (ver trailer)

17.- “Elsa y Fred” Demostrando que la felicidad y el amor no tienen edad (ver trailer)

18.- “Cristiada” Recordando a los mártires que edificaron la fe católica en México (ver trailer)

19.- “El hombre elefante” (The elefnt man) un clásico que nos lleva a revalorar el verdadero amor (ver trailer)

20.- “Pena de muerte” (Death man walking) cuando se tiene la oportunidad de provocar el perdón humano (ver trailer)

21.- “Siete almas” (Seven souls) cuando la muerte lo cambia todo (ver trailer)

22.- “En busca de la felicidad” (The pursuit of Happiness) Una película que nos anima a jamás darnos por vencido (ver trailer)

23.- “Descubriendo a Forrester” (Finding Forrester) El deseo y la pasión por desarrollar un talento (ver trailer)

24.- “Invictus” Una película sobre el gran legado de Nelson Mandela (ver trailer)

25.- “Yo soy Sam” (I am Sam) El amor nace simplemente en quien lo quiere dar (ver trailer)

 

¿Conocen alguna otra que valga la pena incluir?


Comunidad

20 junio 2012

En el catolicismo  ha estado muy arraigado desde sus orígenes el concepto de “comunidad”, entendiéndola como una agrupación de personas que siguen un mismo fin.

Así, por ejemplo, en las sagradas escrituras se escucha constantemente que los primeros cristianos se reunían para conformar la primer comunidad de seguidores de Cristo.  Haciéndolo, los apóstoles se aseguraban de velar y cuidar para que las enseñanzas del Maestro se vivieran de acuerdo a su voluntad y ejemplo.

Hoy en día, es común encontrar que nuestros sacerdotes, miembros de algúna congregación o no, suelen vivir en comunidades ya que, al igual que en la idea original de los primeros cristianos, los pastores de nuestra iglesia procuran por medio de esta apoyarse mutuamente en el camino de su santidad. Vivir en comunidad les permite acompañarse.

Y es que no existe una mejor manera de poder vivir el catolicismo que perteneciendo a alguna de las cientos de miles de agrupaciones que alrededor del mundo se conforman de distintas maneras para vivir en grupo la fe.

Yo personalmente lo he experimentado. Siempre he pertenecido a grupos laicos que se reúnen para meditar, rezar y estudiar sobre la fe. En grupos juveniles me formé y en otros similares (ya no tan jóvenes) me he mantenido perseverante.

Sin embargo, cuando por alguna razón (laboral o profesional), me he tenido que desvincular o separar de estos grupos… ¡Me ha costado enormidades mantener el ritmo!

¡No me dejaran mentir! Vivir la fe católica de manera individual y solitaria es una labor complicada y compleja, pues los seres humanos solemos ser bastante malos a la hora de auto imponernos disciplina y altas exigencias. Por cuando formamos parte de un grupo, solemos comprometernos más fácilmente con las reglas implícitas o explícitas que en este se construyen, pues el compromiso que se adquiere con los integrantes del mismo te “obliga” a ser coherente en tu actuar.

Además, lo más hermoso de vivir la fe dentro de una comunidad es percatarse de que el camino que se recorre no se hace solo, sino que muchas otras personas también lo viven contigo (Se caen y se levantan al igual que tú).

Es por eso que recomiendo ampliamente que busquen incorporarse a alguna comunidad católica para fortalecer su vivencia espiritual. Existen cientos de ellas, dentro de las misma parroquias o fuera de ellas, en escuelas, instituciones o incluso en cientos de empresas que les permiten a sus colaboradores reunirse para crecer espiritualmente.

Encontrar y ser parte de un grupo que piensa, habla y vive los mismos valores que tú es fundamental para ser perseverante en la búsqueda de la santidad.


Jesús, Business Coach (lección 4)

21 abril 2012

Lecciones empresariales de Jesús, el CEO más exitoso de la historia y de la Iglesia Católica, el caso de exito organizacional más antiguo y relevante del planeta.

Hace un par de días me pidieron que dictara una conferencia ante un grupo de colaboradores de una empresa.

Dicha conferencia llevaba como título “Rentabilidad y Valores”.

¿Pero cómo? ¿En verdad son compatibles la rentabilidad y los valores? ¿Que acaso no hay que ser corrupto y deshonesto para poder ganar dinero?

A continuación un pequeño extracto de lo que me permití exponer en dicha conferencia.

– El objetivo de toda organización no es la rentabilidad per se. La meta última que toda empresa tiene es la de perdurar en el tiempo. Desde luego la rentabilidad económica es una condición más que imprescindible para lograr esto… más no la única.

– Si estudiamos las empresas que han logrado esa meta es decir, perdurar en el tiempo, encontraremos que no todo el tiempo la rentabilidad fue máxima y óptima. Muchas de ellas incluso han tenido épocas de terribles crisis financieras. Aun así hoy siguen vivas.

– Jim Collins en su libro “Empresas que perduran” muestra su estudio de 18 empresas que han perdurado por lo menos 50 años  y que además, son altamente reconocidas en el mundo: Walt Disney, 3M, Marriot, Phillip Morris, Hewlet Packard, Sony, American Express, Merck, Ford, entre otras.

– Jim Collins llega a la conclusión de que perseguir la mera maximización de las utilidades no es el motor principal que inspira a estas compañías visionarias y perdurables. Logran muy buenos resultados económicos, desde luego, pero como medio para lograr un fin superior.

– Lo que si las mueve, explica Collins, es poseer una cultura organizacional casi obsesiva de apego a ciertos valores y creencias que las transforma en culto para quienes laboran en ellas.

– Si bien la rentabilidad es una necesidad para sobrevivir en el corto plazo, el apego a una ideología central marcada por unos valores concretos es lo que fundamenta la viabilidad de la empresa en el largo plazo.

– Collins concluye en su libro, que los grandes líderes empresariales son aquellos cuyo legado más importante no es otro que el diseño de la empresa misma, más allá del resultado económico que obtuvieron.

– Dirigir una empresa es, en muchos sentidos, muy similar a educar a tus hijos. Nadie puede predecir cual será la rentabilidad económica que tanto la empresa como tus hijos serán capaces de generar en los próximos cincuenta años, pero sin lugar a dudas si puedes asumir cuales serán los valores que guiarán su propia existencia.

– Educar hijos y construir organizaciones para el futuro es trabajar bajo la siguiente premisa: Formar hoy para lograr independencia mañana. Por esta razón, suelo decir que la variable crítica  del liderazgo es preparar la propia retirada. Un líder que es consciente de que tarde o temprano se tendrá que hace a un lado para dar lugar a un sucesor o sucesores, asumirá una postura de formador y maestro desde el primer momento de su responsabilidad.

– Construir en valores (una empresa, una organización o una familia) es la única manera de posibilitar la preservación de dicha construcción en el futuro. Lograr rentabilidad es el  oxigeno para respirar, los valores son el sentido para qué seguir haciéndolo.

Ahora, en este mismo sentido,  me permito hablar de la organización más perdurable de la historia: nuestra Iglesia Católica.

¿Por qué, generación tras generación, esta organización religiosa sigue viva? ¿Es acaso un tema de rentabilidad?

Yo opto por pensar que más bien es por un tema de valores y cultura.

La Iglesia sigue y seguirá en el tiempo pues nosotros, los católicos (sus colaboradores y trabajadores),  la mantenemos viva. Y es que esta institución ha conseguido fomentar en nosotros hacia ella, el valor más importante de todos: el amor.

El amor es el valor por excelencia. Cualquier organización que cuente con trabajadores que estén perdidamente enamorados de ella, podrá presumir de solidez y futuro.

¿Qué organización tiene colaboradores dispuestos a dar la vida por ella y por su subsistencia? Yo solo conozco dos: la religión y la familia. Nadie, por muy buen ingreso que reciba de su empresa, moriría por ella. Sin embargo, sin necesidad de recibir un solo peso de tu esposa, hijos o Dios estoy seguro que bien valdría la pena hacerse a un lado de este mundo por su causa.

Jesús no nos pidió a los católicos… “hagan de mi Iglesia un asunto sustentable y rentable”. Él tan solo nos puso el ejemplo de los valores que, quienes le habríamos de seguir, deberíamos de procurar y vivir, siendo el amor el principal de todos (¡Y es que cómo no dar la vida por quien si la dio por nosotros!)

Así, esta es la importancia de los valores en las organizaciones. Son los que las mantienen vivas en el tiempo, principalmente en épocas de crisis. Una empresa con valores sólidos y bien arraigados en la mente de su gente, estará mejor preparada para sortear dificultades pues, de hecho, pareciera que los valores son herramientas diseñadas por Dios especialmente para esos momentos… los difíciles.

Por esto mismo, la rentabilidad y los valores no son mutuamente excluyentes. De hecho, ambos se complementan bastante bien en las organizaciones más emblemáticas del planeta, esas que admiramos no solo por ser altamente productivas y redituables para sus inversionistas, sino también por que contribuyen a hacer de este un mejor lugar para vivir.


UNID

11 octubre 2011

Recién tuve la oportunidad de ser invitado a dar una conferencia a los miembros del equipo de promoción de la Universidad Interamericana del Desarrollo (UNID).

Lo más interesante de dicha experiencia fue conocer de primera mano una organización cuyo fundamento está orientada por lo que ellos llaman “los valores perennes del humanismo cristiano”, lo que significa que Cristo está en el centro de su misión.

Se nota cuando esto sucede en las organizaciones… se nota cuando Cristo está presente en ellas.

El ambiente de cordialidad y entusiasmo se percibe de inmediato y es fácil ponerse de acuerdo en muchas cosas. No hace ni siquiera falta que las empresas que lo son, se declaren católicas de manera abierta (lo cual sería formidable), tan solo basta con que sus directores asuman el compromiso de vivir la fe católica ellos mismos y predicar con el ejemplo.

Dar una conferencia sobre virtudes y valores a una organización que los vive es asunto relativamente sencillo. No hay mucho que explicar tan solo basta con reforzar.

La UNID es una universidad fundada en los valores de la Iglesia Católica y de la cual extrae su razón de ser. Tratando de llevar a todos los rincones de México educación universitaria de gran nivel, la UNID busca que los profesionistas que egresan de sus aulas salgan al mundo a predicar los valores que  se les han enseñado.


Decidir implica… renunciar.

12 octubre 2010

Recuerdo con especial emoción este momento de la historia deportiva en mi vida…

Final de la Serie Mundial de Beisbol de 1992.

Se enfrentaban en el último partido para definir al campeón los “Azulejos de Toronto” contra los “Bravos de Atlanta”. La serie estaba empatada a 3 juegos por cada equipo y quien ganara este último encuentro se proclamaría como el nuevo campeón del béisbol de las grandes ligas.

Después de nueve entradas transcurridas, el juego se encuentra empatado a dos carreras por equipo. El partido se ve en la necesidad de irse a extra innings (tiempo extra). El ambiente en el estadio Fulton County de la ciudad de Atalanta es de suma tensión. El momento es televisado por cientos de televisoras que transmiten a todo el mundo.

Después de la primer entrada extra, el marcado sigue empatado… Aún no hay ganador. El juego se ve en la necesidad de irse a una entrada extra más.

En el inicio de esta doceava entrada… ¡Los de Toronto anotan dos carreras y se poenen al frente en la pizarra!

¡Ahora están a solo tres outs de la victoria!

El público de Atlanta enmudece por completo, pero se aferran a sus asientos para esperar el milagro de la última oportunidad

Llega el turno al bat de los Bravos de Atlanta.

Dependen de que puedan por lo menos empatar el marcador produciendo dos carreras para seguir con vida en la Serie Mundial.

De cómo aprovechen los próximos tres turnos de bateo, se decidirá si hacen o no historia ¡Vamos Bravos!

En público empieza a emitir el típico canto de los apaches en guerra para motivar a su equipo…

Los Bravos de Atlanta entran en el turno al bat y…¡Anotan una carrera!

¡¡¡El público explota de entusiasmo!!!

Los bravos se ponen a una sola carrera de empatar el juego…!!! Pero lamentablemente también se ponen a un out de ser eliminados.

¡Todo es tensión en el estadio! En el siguiente turno al bat se decide todo.

Otis Nixon, bateador de los Bravos de Atlanta quien el año anterior había bateado para un sorprendente .297 de efectividad, se acerca ahora a la caja de bateo.

De sus manos depende que su equipo haga o no historia en los recuerdos del Mejor Beisbol del planeta.

Nixon pisa el centro de la almohadilla de home y levanta la mirada con dirección al público, quien lo anima a hacer historia en favor de su ciudad.

Enfrente tiene al pitcher relevista, Mike Tomlin, en quien los de Azulejos de Toronto confían para que lo logre poner fuera, y así  coronarse campeones.

Mike vs Nixon, es el duelo final…!!!! Todo está en un solo turno más….

Tomlin lanza la bola y……y…y…..y……………………………………………….y………….

La verdad es que no supe lo que sucedió.

Mientras ese partido de la Serie Mundial de béisbol se llevaba a cabo, yo estaba estudiando Historia en compañía de mi tía quien se había comprometido a ayudarme a estudiar para mis exámenes.

Esa tarde, en que el partido final de la Serie Mundial de béisbol se llevaba a cabo, mi tía había acordado con mi madre que vendría a casa a ayudarme a preparar mi examen final de Historia del día siguiente. (¡¡¡Qué tino!!!)

Cuando mi tía llegó a la casa… ¡¡¡le supliqué que me dejara ver el partido de béisbol en ves de estudiar!!!!

“Por favor tía….es importante…. ¡¡¡Es la final de la Serie Mundial!!!” le expuse.

A lo que mi tía me dio un firme y amable…. “¡No!”

Todos en la vida hemos recibido estos “No´s” inamovibles y contundentes ¿Cierto?

Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos visto en la necesidad de renunciar a un “Si” deseable y placentero a cambio de un “No” conveniente pero molesto ¿No es así?

¡Duele muchísimo!… y duele en serio.

Alguna vez conocí a una persona que tuvo que renunciar a ir al Mundial de Fútbol de México 86 (con boleto ya en mano) por un viaje al que se había comprometido ir previamente de manera voluntaria. (¡Ouch!)

Estas decisiones, no fáciles pero correctas, en su momento son muy difíciles de optar pero en el largo plazo tienen una repercusión inmensurable.

Aquella tarde que no pude ver el desenlace de la serie mundial de béisbol, por ponerme a estudiar Historia, implicó uno de las lecciones más importantes que he aprendido en toda mi vida…

“Decidir implica renunciar”

Nadie puede pretender tenerlo todo… optar por un bien, significa renunciar a otros y esto es así.

Y aunque siempre podremos hacer gala de nuestros grandes dotes de negociación para no perder por completo un bien, el aprender a renunciar es trascendental en la vida.

De hecho, muchos de nuestros problemas personales y profesionales son producto justamente de nuestra incapacidad de renunciar a las cosas, de querer tenerlo todo y entonces no saber renunciar a nada.

Si bien, aquella tarde no pude ver cómo los Bravos de Atlanta perdían la serie mundial (me enteré tiempo después) si aprendí que lo que muchas veces consideramos como tremendamente valioso en realidad no lo es, y en cambio, cosas que nos pasan por triviales suelen ser de gran relevancia.

Gracias a mi tía yo no solo aprendí de Historia aquella tarde (pasé con mucha facilidad mi examen), sino que también incorporé en mi vida un tesoro de gran valía: el poder de renunciar.

¿Cual ha sido el resultado de las demás Series Mundiales de béisbol  partir de aquel año? No tengo ni idea.

¿Cual es es la importancia de optar por los beneficios de largo plazo en lugar de los de corto plazo? Toda…. toda la importancia del mundo.

Comencé la entrada diciendo que recuerdo con especial emoción aquel momento de la historia deportiva en mi vida. Así es, pero no por el resultado final de la Serie Mundial entre Bravos y Azulejos, sino por que la lección de vida que recibí de parte de mi tía me ha acompañado a lo largo de todos estos años.


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