La misión esponsal…

11 julio 2011

El fin de semana pasado asistí a la boda de un amigo y me dio gusto escuchar las palabras del sacerdote que les casó, quien les recordó cual es la misión de cada uno de los esposos dentro del matrimonio…

“Facilitar la santidad de su pareja”

En mi boda (hace ya casi siete años) el sacerdote nos dijo algo similar a mi y a mi preciosa esposa…

“La misión es que lleguen juntos al cielo. No se vale que lleguen separados o que solo llegue uno”

Que cierto es todo eso. El matrimonio es el primer gran encuentro de los seres humanos con la responsabilidad de lograr llevar al cielo a alguien con nombre y apellido. No se trata de apoyarte en el otro para llegar tú, sino de ayudar al otro a que llegue también.

Lamentablemente muchas parejas apenas y logran captar esta misión esponsal una vez que contraen matrimonio, pues jamás logran deshacerse de su propio egoísmo y olvidan que el matrimonio es una sociedad de entrega y no de petición.

Dios bendiga a las parejas nuevas y les conceda la fuerza para sostener su fidelidad y amor por toda la vida, pero para esto habrá que recordar que, en el matrimonio, así como en cualquier ámbito de la vida… ¡Con Dios se puede todo, sin Él no se puede nada!


Datos curiosos desde Google

18 junio 2011

Si buscamos los siguientes conceptos en Google encontraremos los siguientes números…

La palabra “Dios” arroja 226,000,000  resultados.

La palabra “Jesús” arroja 22,700,000 resultados.

La palabra “Jesus” (sin acento) arroja 692,000,000 resultados.

La palabra “Católicos” arroja 15,500,000 resultados.

La palabra “Iglesia” arroja 118,000,000 resultados.

La frase “Virgen María” arroja 5,690,000 resultados.

La palabra “Santidad” arroja 8,720,000 resultados.

La palabra “Amor” arroja 730,000,000 resultados.

La palabra “Religión” arroja 51,900,000 resultados.

Esto así… pero no debo de dejar de mencionar que existe una palabra que arroja el mayor número de resultados en Google: 1,190,000,000 (mil ciento noventa millones de resultados). Esto quiere decir que, incluso más que el termino “Amor”, es la palabra que presenta la mayor cantidad de resultados en el famoso buscador de Internet. Esta palabra es… “Fe”.


Entender la muerte

16 junio 2011

Uno de los temas más complicados de afrontar es la muerte de un ser querido.

Los católicos tenemos una perspectiva muy particular de este desafortunado y complejo evento. Creemos que los cuerpos perecen pero las almas permanecen. Esto no solo es una idea que ayuda a reconfortar el dolor de quienes sufren una pérdida, sino un concepto que tiene su sustento completo en la teología cristiana.

La muerte es para nuestra filosofía espiritual católica el sustento de muchas cuestiones y la validación de otras.

Sin la muerte, la historia de la salvación no habría tenido ningún cause. Es la muerte esa barrera infranqueable para los hombres comunes y corrientes pero fácilmente superada por Dios encarnado en Jesús.

Es justamente la imagen de Jesús vencedor de la muerte lo que nos conforta y llena de esperanza a los católicos. Si Jesús resucitó de entre los muertos, qué mayor muestra de su gran poder divino.

Así, la muerte se vuelve contradictoria ante nuestros ojos pues es difícil de afrontar pero posible de cruzar.

La muerte de un ser querido nos duele pues nos afronta con el hecho de nuestra propia debilidad, nos recuerda que no tenemos poder alguno más que el que Dios nos concede en la tierra. La muerte nos afronta directamente con nuestra única realidad: somos efímeros en este mundo (“Polvo eres y en polvo te convertirás”)

Al respecto de la muerte, a mi me gusta pensarla en estos términos…

“Para quienes buscamos y luchamos por vivir la santidad, la muerte no es temida sino añorada, entendiendo que añorar significa esperar la llegada de algo que no está en nuestras manos poder consumar, pero que sabemos es bueno para el corazón”


Cuando los ángeles te sostienen

7 junio 2011

Ayer publiqué en mi Facebook la siguiente frase y tuvo una reacción bastante positiva por parte de mis amigos:

“Cuando tienes ángeles que te sostienen… Nada te puede salir mal”

Los católicos creemos que el mundo está lleno de ángeles que nos ayudan a los hombres a velar por la construcción de nuestra santidad. Esos ángeles, algunas veces, pueden tomar la forma de nuestros seres queridos, amistades o incluso desconocidos que por alguna razón se cruzan en nuestro camino en un día cualquiera para ayudarnos en alguna situación en particular.

Pero también podemos hablar de los ángeles reales, esos seres espirituales y divinos que se intercalan entre el cielo y la tierra “legionando” la voluntad de Dios, a quien le sirven y aman a plenitud.

Los ángeles son seres que Dios creó para ayudarle a proteger la santidad en el mundo. Dice la tradición que son seres espiritualmente bellos y armónicos. Aman al hombre al igual que Dios le ama y se desviven por cuidar la vida de gracia de su alma.

Por eso, cuando el demonio nos acecha, ellos salen a defender nuestra causa, pero siempre respetando la misma libertad que Dios nos concedió.

Se dice que cada uno de nosotros tiene un ángel de la guarda que nos acompaña en cada momento, e incluso se pueden llegar a escuchar comentarios de quien dice que será justamente él, nuestro ángel, quien primero nos reciba después de morir…

En fin, mucho podríamos decir de lo que son los ángeles, pero lo que me parece significativo sobre el tema es el saber que en nuestra búsqueda por el bien y la verdad no estamos solos. Dios ha dispuesto que tengamos ayuda espiritual en nuestro camino de regreso a Él.


Ya se acerca la beatificación de Juan Pablo II

28 abril 2011

El próximo domingo estaremos presenciando un suceso histórico… ¡Juan Pablo II será Beatificado por el Papa Benedicto XVI en Roma!

En casi todos los países del mundo se transmitirá vía televisiva esta ceremonia y podremos acompañar virtualmente a quienes se darán cita ese día en la plaza de San Pedro para alabar este suceso.

Aquí en Mexico la ceremonia se transmitirá a las 3:00 am y desde luego que pienso desvelarme para verla. (De cualquier forma tendré que estar despierto a esa hora para darle de comer a mi pequeña de mes y medio de nacida)

Aprovechando esta temática, aquí les comparto algunos gritos y cánticos que los mexicanos utilizábamos para vitorear la presencia de Juan Pablo II las calles en las  varias veces que visitó nuestro país:

¡Juan Pablo, hermano, ya eres Mexicano!

(Este grito fue respondido por Juan Pablo II en su discurso final en su cuarta visita a México cuando, cuando al finalizar el mismo comentó “Hoy, ustedes pueden decirme… ya eres un Papa mexicano“)

¡Juan Pablo II… te quiere todo el mundo!

(Expresión bastante clara y universal. Era la que más se escuchaba en las calles)

¡Juan Pablo II… te vi solo un segundo!

(Esta cómica expresión la gritaban quienes en las calles apenas y podían ver al Papa pasar en su automovil de manera rápida y momentánea, a pesar de haber esperado y acampado varias horas para poder verlo de esta manera)

De la misma manera, Juan Pablo II nos regaló en cada visita, frases que se han quedado en el corazón de todos los mexicanos. Frases que hoy recordamos con mucho cariño:

¡México Siempre Fiel! (Escuchar al Juan Pablo II decir estas palabras es lo más emblemático que podemos tener de su confianza en nuestro país)

¡México sabe cantar… México sabe bailar… pero sobre todo México sabe gritar! (Tras escuchar esta frase el atrio de la Basílica de Guadalupe  explotó en alegría y júbilo con los cerca un millón de personas que se congregaban ese día)

¡México…yo estaré con ustedes, todos los día, hasta el final del mundo! (Haciendo alusión al mismo mensaje que Cristo le dejó a sus apóstoles hace 2000 antes de morir)

¡Me voy, pero no me voy. Pues aunque me voy, de corazón me quedo! (Frase de despedida en su quinta visita a nuestro país…¡La última vez que lo vimos!)

¡Juan Pablo II… beatificado! (Personalmente no puedo estar más feliz)


¡Viva Juan Pablo II!

1 abril 2011

No me cansaré de hablar y de admirar a quien por mucho ha sido, junto con la Madre Teresa de Calcuta, una de las figuras más emblemática de la santidad católica en los últimos años.

El día de mañana en el estadio Azteca (uno de los foros deportivos más importantes del Latino Amércia) cerca de 80,000 personas se reunirán para llevar a cabo un homenaje a la memoria de este gran Papa (Juan Pablo “El grande”, como le llamó Benedicto XVI)

Nosotros en México siempre quisimos a Juan Pablo II como uno más de los nuestros. E incluso él llegó a decir que cada vez que venía de visita apostólica se sentía tan mexicano como polaco (Visitó cinco veces nuestro país)

Ya lo he comentado en anteriores publicaciones pero no está de más repetir que personalmente tanto Juan Pablo II como la Madre Teresa de Calcuta significan una gran motivación en mi perseverancia espiritual. Cada vez que tengo dudas o que siento que decaigo en mi fortaleza, las imágenes de estos dos santos que conocí en vida me recuperan el ánimo espiritual.

Así que mañana los mexicanos celebraremos que hace no muchos años existió un enorme Santo que nació en Polonia y que por el amor a la Virgen de Guadalupe… ¡se volvió mexicano!


Juan Pablo II

14 enero 2011

Nada me da más gusto que leer la noticia de que con prontitud se inicia el proceso de beatificación de Juan Pablo II.

Leer noticia aquí

A mi me gusta decir que Juan Pablo II fue el Papa de mi generación.

Nombrado como uno de los personajes más influyentes del siglo pasado, Juan Pablo II significó en la historia de la humanidad un parteaguas de la evangelización cristiana.

En la radio escuché decir a un locutor lo siguiente “Independientemente de las razones espirituales y religiosas que se puedan tener para llevar a Juan Pablo II a los altares, para mi una persona que fue capaz de traer paz al mundo derrumbando al bloque comunista, ya merece el mote de santo…”

Yo les comparto algo…

En varias publicaciones pasadas he venido hablando sobre el tema del testimonio de los católicos como una de las razones por las que yo me adhiero al catolicismo.

Bueno, pues en gran medida el de Juan Pablo II es uno de esos testimonios que me impulsa a seguir en mi camino de la fe.

Cada vez que tengo dudas, cada vez que flaquea mi fortaleza espiritual, cada vez que me cuestiono mi fe… (por que lo hago), de inmediato dos figuras abordan mi mente y se encargan de inyectarme fuerzas renovadoras: Juan Pablo II y La madre Teresa de Calcuta. Es como si ellos acudieran en mi auxilio y me pusieran nuevamente de pie.

Me siento sumamente dichoso de haber convivido generacionalmente con ellos dos. A él lo pude ver en persona en varias ocasiones  y aunque a ella no, si seguí su obra desde joven.

Pero en especial, la vida y obra de Juan Pablo II me inspira de sobremanera. Sus escritos están llenos de amor y sabiduría. Le recuerdo con gran amor, con mucho cariño y con muchas ganas de imitar a Cristo al igual que él lo hizo.

Por eso me da mucho gusto que Karol Wojtyla (el nombre verdadera de Juan Pablo II) esté a un paso de entrar en la lista del santoral católico.

Ahora con mayor razón tendré un pretexto para encomendarme a él y  seguir llevando su  imagen en mi cartera como símbolo de la admiración que alguien puede tener en un lider de talla universal.


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