Ser sacerdote hoy

19 noviembre 2014

Platicando con un amigo sacerdote me hacía el siguiente comentario:

“José Luis, ser sacerdote en la actualidad es mucho más difícil que lo que era serlo hace un par de décadas”

Este comentario me lo hacía con una expresión de cierta aflicción reflejada en su rostro.

“Antes la profesión e imagen sacerdotal era muy respetada y hoy ya no lo es tanto” me seguía comentando.

Este diálogo entre mi amigo y yo se había dado en un contexto de diálogo sobre lo mucho que había resultado afectado el sacerdocio por los pecados graves de unos cuantos miembros de esta comunidad eclesial.

Personalmente esta situación me duele, y mucho.

Para mi la figura sacerdotal siempre ha resultado de gran admiración y respeto. A la fecha no puedo sino hablar usando el término “usted” (expresión de gran solemnidad en México) a toda persona que ha decidido atender generosamente al llamado de la entrega total a Dios y a su Iglesia a través de la vocación al sacerdocio. Para mi un sacerdote es la representación viva de la Iglesia en sí misma  y cualquier afectación que le acontezca a uno de ellos la siento como si hubiera sido a toda nuestra comunidad universal.

En efecto, ser sacerdote hoy es mucho más difícil que serlo en el pasado, pero también percibo que es una época en la que la perseverancia será puesta a prueba y, con esto, muchas bendiciones están por venir.

Hoy más que nunca nuestros sacerdotes están cargando cruces muy pesadas y dolorosas, y por eso es momento de orar y pedir al Señor por ellos, para que les de fuerzas especiales para ser ejemplo de santidad.

Amigos sacerdotes… ¡No están solos, rezamos por ustedes!

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Vocación sacerdotal

18 abril 2013

Nuevamente les comparto un video recién publicado por el portal whynotpriest.org que tiene como misión promover las vocaciones sacerdotales en el mundo.

Sin duda alguna debemos de levantar nuestras plegarias  a Dios todos los días para que mande más trabajadores de tiempo completo a su viña.

 


Carta de un sacerdote al NY Times

13 septiembre 2011

Les comparto esta carta que circula en varias de las redes sociales…

“Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

Me da un gran dolor por el profundo mal que personas, que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

Pero ¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas. Que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños…

No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.

Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a seropositivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno pasa los 40 años.

No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.

Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,

P. Martín Lasarte sdb

“Mi pasado Señor, lo confio a tu Misericordia; Mi presente a tu Amor; Mi futuro a tu Providencia”


¿Y por que no?

28 julio 2011

No me cansaré de difundir tanto como sea necesario este video, por favor siéntanse con la total libertad de hacer lo mismo a través del siguiente link…

http://www.whynotpriest.org/

¡¡¡Promovamos las vocaciones sacerdotales y oremos por la fidelidad de quienes ya siguen esta hermosa vocación!!!


La vocación sacerdotal

27 julio 2011

De joven desde luego que me cuestioné la posibilidad de ser sacerdote.

Crecí rodeado de grandes testimonios sacerdotales y siempre me sentí inspirado por esos personajes ataviados en traje oscuro, sotana o casulla litúrgica que una y otra vez nos invitaban a portarnos bien y a crecer espiritualmente todos los días. Para un niño es bastante motivante saber que tu formación escolar está en manos de personas que están orientadas por el amor al prójimo y a Dios.

Desde luego reconozco que si en verdad ese hubiera sido mi llamado vocacional, en estos momentos yo estaría escribiendo estas líneas desde un seminario o desde el interior de una sacristía en alguna Iglesia del mundo, pero por alguna razón nunca sentí que ese tendría que haber sido mi camino particular. No el del sacerdote pero si el del formador, así que eso soy… un laico con vocación de formador.

Ahora bien, creo que aquellas personas, jóvenes principalmente, que si optan por recorrer el sendero de la vocación sacerdotal merecen todo mi agradecimiento y reconocimiento de corazón. Son esos jóvenes que han respondido generosamente a un llamado muy peculiar y particular de Dios en sus almas. Muchos de ellos pasando por grandes obstáculos (económicos y sociales) para atender plenamente a este llamado.

La vocación sacerdotal es de las más privilegiadas que pueden existir. Quien ha sido llamado a esta forma de vida tiene ante si la oportunidad  más hermosa de conseguir la plenitud en la tierra asegurando la misma en el cielo. Y si bien sacerdocio no es sinónimo de santidad en todos los casos, si debemos de reconocer que es uno de los caminos que más posibilitan dicha misión.

Quienes han sido llamados por Dios par velar por la santidad de las almas en la tierra y asegurar su seguro retorno al paraíso son quienes tienen una de las profsiones más hermosas que puedan existir en la tierra: lograr la propia santidad asegurando la santidad de los demás.

¡Hoy pido por la vocación fiel y generosa de quienes han decidido escuchar el llamado de Dios para el sacerdocio!  


La última cima

17 febrero 2011

Recién, por vía de unos amigos, me he enterado del reciente lanzamiento en España de un documental titulado “La última cima” que parece que está causando mucho revuelo.

Pronto me di a la tarea de investigar un poco sobre la temática de la película y he quedado completamente cautivado con la perspectiva que presenta la misma aún sin haberla visto siquiera.

El documental trata sobre la vida del sacerdote español Pablo Dominguez, quien a los 42 años de edad murió en la cima de una montaña, misma que ansiaba escalar desde hace tiempo… Pablo, además de sacerdote, era practicante del montañismo y como tal buscaba siempre entrar en contacto con Dios a través de la conquista de estos templos naturales de su creación.

Pero lo interesante del documental no es solo este hecho de la muerte de de Pablo, sino que más bien este filme es un trabajo que el director, Juan Manuel Cotelo, realizó por la inquietud que Pablo Domínguez le causó cuando charlaron durante 1 minuto después de una conferencia que el sacerdote había celebrado.

Juan Manuel, el director, dice que tras escuchar y charlar con Pablo empezó a sopesar la idea de que todos sus prejuicios que tenía sobre los sacerdotes podrían estar equivocados. El dice que Pablo se le presentó por primera vez como un “buen sacerdote“, lo cual pensaba que no podía ser muy usual… “Es completamente contrario a lo que escuchamos todos los días en los medios”

Dos meses después de dicho encuentro casual con Pablo, Juan Manuel se enteró por las noticias que el religioso había sido encontrado sin vida en la cima de una montaña. Este hecho, más el saber que a su funeral acudieron más de 3,000 personas, despertó la inquietud en el cineasta por comenzar a investigar sobre la vida y obra del sacerdote  a quien había conocido en aquella conferencia y que le había causado tan buena impresión.

El documental pues, es un relato de los descubrimientos que el director hizo de la persona de Pablo Dominguez, del gran amor que dejó en su paso por la tierra, así como de la muchas veces oculta verdad que hay detrás de la figura del sacerdocio… tan lastimada en los últimos tiempos.

Repito… aún no he visto la película pero ya me muero de ganas de promoverla y difundirla en mi país.

Para esto, si se meten al sitio web de la película, pueden ingresar su nombre en una lista que recauda peticiones para llevar la proyección de la misma a las ciudades que así lo soliciten… Les aconsejo que la promuevan su ciudad.

www.laultimacima.com

También les comparto estos tres videos..

El primero es el trailer del documental, y el segundo son los primeros 5 minutos del mismo, los cuales son suficientes para conocer por donde girará la temática y el mensaje del mismo. ¡Mira que como director empezar un documental hablando de esa manera se agradece de sobre manera!


¿Cual fiesta eliges?

27 octubre 2010

Buen video corto sobre la vocación sacerdotal…

Me quedo con esta frase…

“¿Quién le puede enseñar de felicidad al que inventó la felicidad?


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