Los Reyes Magos

5 enero 2013

Si, efectivamente el evangelio no menciona si eran magos o no. Solo se sabe que eran unos sabios de oriente. Pero lo que si sabemos es que recorrieron una distancia enorme para conocer a Jesús, al Mesías que había nacido.

Pudieron haber seguido cultivando su sabiduría en casa, en medio de pergaminos y debates que aumentarían su ego, más optaron por emprender el camino que les llevaría a la verdad más importante de todas: Dios, presente en la tierra.

Reyes Magos

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La lotería celestial (II)

8 diciembre 2012

Resulta que has sido elegido para pedirle cualquier cosa a Dios. Ha enviado un ángel a indicarte que tan solo debes solicitar algo y lo que pidas se te concederá al instante…

¿Qué pedirías?

Desde luego que esta situación puede sonar muy fantasiosa y llena de ingenuidad, sabemos que Dios no suele actuar así, de forma tan directa. Más bien para concedernos cosas Dios suele ser bastante más oculto y muy difícilmente se puede interpretar al instante ¿no es as?

Pues resulta que hace aproximadamente unos 3,000 años vivía un Rey llamado Salomón al que Dios le quiso conferir la suerte de sacarse dicha lotería celestial de poder solicitar cualquier cosa que deseara.

Cuanta la Biblia que cuando fue hecho rey, Dios le ofreció concederle cualquier cosa que pidiera:

” El Señor se le apareció entre sueños y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te lo daré…” (Reyes 3:6)

¡Wow, qué momento! Dios en su máxima expresión de generosidad directa y explícita.

Si, ya se que esto es muy difícil que se vuelva a presentar en alguno de nosotros (aunque uno nunca sabe), más me gustaría que reflexionen por un momento lo siguiente:

Ante dicha situación… ¿Qué pedirían?

Aquí algunas cosas que nos podrían venir bien…

– Un súper coche último modelo que jamás se descomponga y que sea la envidia de todos mis amigos…

– No, mejor concédeme riqueza, mucha riqueza, y ya decidiré yo que hacer con ella… (Si,si… desde luego que destinaré algo a la caridad)

– ¡Ya se! Mejor dinero no. Lo que quisiera Dios es fama y poder. Es decir, concédeme que la gente me siga y me obedezca. Estoy seguro que con esto podré lograr grandes cosas…

– Aunque pensándolo bien,tampoco estaría nada mal pedirte que me quites de en medio a ciertas personitas sin las que mi éxito profesional sería mucho más fácil…

– Pero bueno Dios, no vayas a pensar que soy un egoísta y malvado, así que para que también veas que pienso en el prójimo, mejor concédeme… ¡La paz mundial! Si eso, pero que la gente sepa que yo la provoqué  ¿sale?

Pero, y a todo esto…

¿Que fue lo que pidió el rey Salomon hace 3,000 años?

“Señor, tu favoreciste mucho a mi padre David, tu siervo, por que caminó en tu presencia con fidelidad, justicia y rectitud de corazón, y le has conservado tu favor dándole  un hijo que se siente en su trono, como hoy sucede. Y ahora Señor, tu me has hecho rey a mi, tu siervo como sucesor de mi padre David; pero yo soy muy joven y no se como gobernar. Tu siervo está en medio del pueblo que te has elegido, un pueblo numeroso que no se puede contar, y cuya multitud es incalculable. Da pues a tu siervo un corazón sabio para gobernar a tu pueblo y poder discernir entre lo bueno y lo malo. Porque ¿quien, si no, podrá gobernar a un pueblo tan grande?” (Reyes 3: 6-9)

La Biblia continúa el relato  con el siguiente texto…

“Agradó mucho al Señor esta petición de Salomón y le dijo: Ya que me has pedido esto, y no una larga vida, ni riqueza, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar con justicia te concederé lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente como no ha habido antes de ti ni lo habrá después. Pero además te añado lo que no has pedido: riquezas y gloria en tal grado, que no habrá en tus días rey alguno como tú. Si caminas por mis sendas y guardas mis preceptos y mandamientos como lo hizo tu padre David, te daré una larga vida.” (Reyes3: 10-14)

Por mucho, para mi este es uno de los pasajes Bíblicos más impactantes y conmovedores. Pedir sabiduría para liderar es el acto de humildad más grande que un gobernante puede demostrarle a Dios, y al mismo tiempo es la petición más efectiva que jamás alguien podría realizar al Creador.

La sabiduría es la virtud que nos permite clarificar (quitar la venda) nuestra visión ante la verdad, ante lo que es importante y ante lo que vale la pena. El sabio lo es, no por la información que posee, sino por que entiende y sabe qué hacer con ella. El sabio no es el que más habla ni el que más predica, sino el que, incluso en el silencio, enseña mejor.

Durante el transcurso del gobierno del rey Salomón se sabe que el pueblo judío experimentó uno de los momentos de mayor prosperidad y majestuosidad de su historia. Se sabe que durante su reinado fue un gran constructor (edificó muchos templos de gran importancia, incluyendo el Templo de Jerusalén), pero también se le atribuye una gran capacidad de decidir con justicia.

Fue así, hasta que en algún momento de su vida, Salomón se olvidó de los preceptos que había prometido jurar ante Dios (apegarse a los mandamientos como lo había hecho su padre) y las riquezas y la lujuria nublaron su corazón. Al dejar Salomón el trono en manos de su hijo Roboam, el pueblo de Israel se dividió en dos a causa de conjuras económicas y Salomón, tardíamente arrepentido, se lamentó de no haber perseverado en la virtud que Dios le había concedido, lo que demuestra que no solo con pedir a Dios basta, sino que hemos de poner de nuestra parte para mantener la bendición concedida.

Desde que descubrí este pasaje histórico, mis oraciones siempre he procurado llenarlas de dos virtudes en particular: Sabiduría y perseverancia.

Por eso, hoy suelo rezar más o menos así:

“Dios, no me resuelvas mis problemas, más bien dame la sabiduría para ser yo quien sepa discernir lo que debo hacer ante cada circunstancia. Haciéndolo me darás herramientas para poder gobernarme a mí mismo, así como a las personas que me encomiendes guiar hacia ti.

Gracias Señor por no quitar mágicamente los obstáculos en mi andar, pues si lo haces jamás aprenderé a hacerlo por mi mismo y, por lo tanto, no lograré ser quien estoy llamado a ser.

Por el contrario Dios, te agradezco las resistencias que permites que me vengan en cada momento durante el cumplimiento de mi misión, pues sé que afrontándolas (a veces ganando y a veces perdiendo) me vuelvo cada día más fuerte y sabio, y eso Señor, justo eso, es lo que deseo más que nada en el mundo.

Ahora bien, si resulta que me bendices concediéndome esta virtud creadora de bien, te pido que también me concedas perseverancia para mantenerme en el bien y evitar el mal al pasar los años.

Se que soy humanamente imperfecto y  que el éxito me abruma y la derrota me tumba,  más contigo en mi interior, lo importante y no lo conveniente siempre guiará mis pasos, evitando que sea yo mismo quien interfiera con tu gran proyecto de salvación.”


Feliz año nuevo 2012

2 enero 2012

Muchas cosas podría escribir sobre el nuevo año que nos llega.

Podríamos decir que es tiempo de repasar propósitos para mejorar…

Podríamos decir que es un año más que se va y que nos hace valorar el tiempo…

Podríamos decir que un año nuevo nos presenta nuevas oportunidades para perdonar…

También podríamos hablar sobre la fiesta y la oportunidad de estar reunidos en familia para recibir juntos el nuevo tiempo…

En fin… podríamos decir muchas cosas sobre esta época final tan especial del año en que sentimos que el tiempo se acaba y se renueva al mismo tiempo.

Pero me conformaré con escribir algo que verdaderamente deseo para este nuevo ciclo que viene…

“Que Jesucristo, en su gran bondad, nos conceda la sabiduría necesaria para afrontar todos los momentos que vendrán durante 2012… momentos buenos y momentos malos.”

Sabiduría, Señor, solo sabiduría… eso es lo único que pido.

Si esta virtud nos es concedida… ¡Que el mundo salga a nuestro encuentro con lo que sea que traiga entre manos!


Los dones del Espíritu Santo

13 julio 2011

La doctrina de la Iglesia nos enseña que Dios, a través del Espíritu Santo nos concede siete dones, los cuales le ayudan al ser humano a desarrollarse intelectualmente y espiritualmente para poder conocer la verdad y el bien que Dios creó.

Estos dones son:

Sabiduría.- Juzgar con la razón la naturaleza creada por Dios.

Entendimiento.– Comprender las verdades  reveladas por Dios.

Ciencia.- Entender el por que de las causas que Dios creó.

Consejo.- Es la voz de Dios que nos permite intuir correctamente sobre el actuar bien o mal cotidiano.

Fortaleza.- Capacidad de sostener en nuestra vida la práctica de las virtudes que nos acercan a Dios.

Piedad.- Don que nos permite experimentar el amor a Dios y a los hombres.

Temor de Dios.- Don que nos permite darle a Dios su justo lugar en nuestra vidas evitando el mal y procurando el bien.

Invocar al Espíritu Santo para que nos oriente en la correcta formación de estos siete dones es un acto que pede ayudarnos a forjar con mayor solidez nuestro carácter.


¡Mi padecimiento…!

5 noviembre 2010

Debo confesarles que sufro de una rara enfermedad mental que parece  no tener cura…

Lo que sucede es que cada cierto tiempo, a veces muy seguido, sufro de lo que me ha dado por llamar… ¡Ataques filosóficos!

¿De que se trata esta rara enfermedad? Verán…

Puedo estar muy tranquilamente durmiendo, comiendo, trabajando, leyendo o haciendo cualquier actividad de mi cotidiana jornada…¡cuando de pronto y sin avisar una idea se me clava en la mente como un rayo!

“Vocación”, “Amor”, “Familia”, “Talento”, “Trascendencia”, “Iglesia”, “Humanidad”…y entonces como si una fuerza me poseyera sin permiso, mi mente empieza a desarrollar ideas, pensamientos, conclusiones, analogías y todo tipo de cavilaciones sobre estos términos…

En una ocasión iba yo en el metro, cuando de pronto me llegó uno de estos ataques filosóficos.

Recuerdo que la idea que se me vino sin mi permiso fue “Libertad”… mi mente comenzó a divagar y a generar ideas de cómo la libertad atañe al ser humano y a las organizaciones; ¿cómo puede un concepto tan humanista afectar la manera en que construimos una empresa o una comunidad? ; ¿qué tiene que ver la libertad con la manera en que formamos al ser humano?…

En eso estaba, cuando de pronto me percaté que me había bajado, sin darme cuenta, en una estación equivocada del metro. No se cómo llegué ahí, ni como decidí que lo debía hacer… pareciera que simplemente mi cuerpo tomó una decisión que mi mente no le ordenó… ¡Y cómo lo iba a hacer si esta estaba demasiado ocupada pensando en la libertad!

Sorprendido volví a tomar el metro y me re-dirigí a mi destino final correcto.

Esto de los ataques filosóficos es todo un asunto en mi vida… me despierta en la noche y me quita el sueño por varias horas, me hace tener que orillar el coche mientras manejo para tener que bajar ideas que yo no le he solicitado a mi mente a un papel,  e incluso en ocasiones me provoca que al iniciar la lectura de un libro de un determinado tema, acabe metido en google investigando sobre una palabra completamente diferente que se me puso enfrente… ¡No lo puedo controlar!

¿Que si tengo cura? mmmmm…. no lo creo. Creo que soy así y así me moriré.

Además, debo reconocer algo…

¡¡Me encanta que me suceda!! No quiero curarme jamás… Y aunque en ocasiones producto de estos ataques filosóficos da como resultado que yo acabe en una estación del metro diferente a la que yo quería,  la sensación de poder profundizar en una idea, en una palabra o en un pensamiento como lo hacían los antiguos griegos, es maravillosa.

Lo reconozco… Los ataques filosóficos son parte de mi ser y de mi vida… no los puedo evitar.

Se que en el fondo yo mismo los he provocado con mi actitud inquieta por encontrar la verdad… pero es una de esas consecuencias que voluntariamente acepto en honor a la misma palabra que los produce… “Filosofía” palabra que etimológicamente significa lo que en el fondo es el origen de mi rara enfermedad…el “amor a la sabiduría”.


¿Qué es el amor?

9 julio 2010

Mi esposa me enseñó un correo en donde se publican las respuestas que varios niños de entre  4 y 8 años de edad expresan para definir lo que para ellos es “El amor”

Leyendo las respuestas me queda claro que no se necesita ser un filósofo ni un teólogo para darles total crédito a estos “pequeños grandes expertos de la vida”…

En especial pongan atención en la última de las respuestas…

¿Que es el amor?

“Amor es cuando alguien te incomoda y tú, aunque estás muy enojado, no gritas, por que sabes que hieres sus sentimientos”

Mateo, 6 años.

“Cuando mi abuela se enfermó de artritis, ella no se podía agachar para pintarse las uñas de los pies,..mi abuelo desde entonces, pinta las uñas de ella aunque él también tiene artritis”

Rebeca, 8 años.

“Amor es cuando una muchacha se coloca perfume y el muchacho se coloca loción para después de afeitarse, ellos salen juntos y se huelen”

Carlos, 5 años.

“Yo se que mi hermana mayor me ama, por que ella me dio todas sus ropas viejas y tuvo que salir a comprar ropas nuevas”

Lorena, 4 años.

“Amor es como una viejita y un viejito que son muy amigos todavía, aunque se conocen hace mucho tiempo”

Tomás, 6 años.

Cuando alguien te ama, la forma de decir tu nombre es diferente, sabes que tu nombre está seguro en su boca”

Guillermo, 4 años

“Amor es cuando tú sales a comer y ofreces tus papas fritas, sin esperar que la otra persona te ofrezca las papas fritas de ella”

Cristina, 6 años

“Si tu quieres aprender a amar, mejor debes de comenzar con alguien que a ti no te agrada”

Maggie, 6 años.

“Amor es lo que te hace sonreír cuando estás cansado”

Terry, 4 años

“Cuando tú hablas con alguien de ti sobre alguna cosa mala, aunque sientas miedo de que esta persona no te ame más por este motivo, ahí tú te sorprendes, ya que no solamente te continúa amando, como ahora sino que te ama aún más”

Cindy, 7 años

“Hay dos tipos de amor, nuestro amor y el amor de Dios, más el amor de Dios junta los dos”

Jaime, 4 años.

“Amor es cuando la mamá ve al papá hediondo y de mal olor y dice que él es más bonito que Brad Pitt”

Emilia, 8 años

Durante mi presentación de piano, yo vi a mi papá en la platea levantando su mano y sonriendo… era la única persona haciendo eso, y ya no sentí miedo”

Marcela, 8 años.

“Amor es cuando tú le dices a un chico que él está vistiendo una camisa linda y él se la pone todos los días”

Noelia, 7 años

“No deberíamos decir te amo sino cuando realmente lo sentimos, deberíamos decirlo muchas veces. Las personas olvidan”

Jessica, 8 años

“Amor es abrazarse, amor es besarse, amor es decir `no´”

Patty, 8 años

“Amor es cuando tu perro te lame la cara, aunque lo dejas solito el día entero”

Anita, 4 años

“Cuando tú amas a alguien, tus pestañas suben y bajan… y pequeñas estrellitas salen de ti”

Karina, 7 años

“Dios debería de haber dicho algunas palabras mágicas para que los clavos se cayeran de la cruz, más él no lo hizo… Esto es amor”

Max, 5 años.

¿Impresionante, no es así?

En verdad, el amor no es tan complicado, lo que sucede es que cuando crecemos queda olvidado en algún rincón de nuestro cerebro. Si quieres sacarlo nuevamente a relucir en tu vida, simplemente acude a la voz de tu niño interno… Él sabe perfectamente lo que es el amor.


¿Por qué no me lo concedes Dios?

20 marzo 2010

Hay una película de comedia que disfruto mucho cada vez que tengo la oportunidad de verla en Televisión.

Se trata del filme “Todo Poderoso” (Bruce All Mighty) en donde actúan Jim Carrey y Morgan Freeman. Para quienes aún no han visto la película, bastará con contarles que esta gira en torno a una situación muy curiosa… ¿Que pasaría si Dios le diera la oportunidad a uno de nosotros de tener todos sus poderes?

Así, en la película vemos al personaje de Bruce (Jim Carrey) recibiendo esta única y maravillosa oportunidad de parte de Dios (Morgan Freeman) y como podrán imaginar, esta situación da pie a todas las peripecias de la historia.

No quisiera abordar mucho sobre la trama o la calidad del filme, sino más bien en un segmento en particular del mismo:

Resulta que Bruce, habiendo ya recibido los poderes de Dios, se da cuenta que a la par de estos también recibe la responsabilidad de escuchar y atender las plegarias de todos los seres humanos. Cada vez que una persona en el mundo eleva una oración a Dios padre, esta llega a sus oídos en forma de susurro.

Después de darse cuenta que estas son millones y millones cada segundo, Bruce, desesperado por no saber cómo atenderlas a todas y cada una de ellas, decide implementar un sistema automatizado para recibir, clasificar y organizar a manera de buzón electrónico las oraciones de los humanos. Pero el problema no termina ahí.

Después de tener el sistema trabajando a la perfección, la segunda cuestión es ¿Cómo responder a todas y cada una de las peticiones realizadas a Dios de parte de los seres humanos? Para no meterse en problemas y salir rápidamente de esta disyuntiva, Bruce decide de manera automática responder “Si” a todas la peticiones de la humanidad. “¡Asunto arreglado!” pensó el personaje.

¿Se podrán imaginar lo que sucedió después? Si Dios respondiera con un “Si” a todo lo que le pedimos  en nuestras oraciones ¿Estaríamos mejor?

Pronto la película nos muestra lo que sucede… De los cientos de miles de personas que jugaron la lotería y pidieron a Dios poderla ganar… ¡todos se la ganaron! Esto desata un caos social en la ciudad dado que empiezan las protestas al gobierno que no puede cumplir con la entrega del dinero. Todo se vuele un desorden, personas que de repente se vuelven famosos se salen de sí, hombres que nunca tuvieron éxito con las mujeres de repente son pretendidos por varias de ellas, en fin, todos tienen lo que piden pero dando como resultado una anarquía total en la ciudad… ¿Quien pude contener a un montón de personas cuyos deseos fueron concedidos sin más ni más? Lo que piden unos afecta a otros y esto a su vez al orden social.

Para bien la humanidad, afortunadamente el verdadero Dios llega para resolver el caos y todo vuelve a la normalidad.  Una vez arreglado el problema, Dios se acerca con Bruce para dialogar sobre lo sucedido, y es cuando tiene lugar la lección más importante de toda esta situación:

Bruce: Dios ¿Por qué no le puedes conceder a los hombre simplemente todo lo que piden?

Dios: Dime Bruce… ¿Desde cuando los hombres saben a la perfección lo que les conviene?

¡Punto! No hay más diálogo. Dios lo sabe, nosotros no.

Esta sin duda es una película de comedia, pero esta simple respuesta en la boca de Morgan Freeman interpretando a Dios, representa uno de los grandes principios para entender el por qué del actuar de Dios con la humanidad:

“Dios, en su inmensa perfección, sabe mejor que es lo que más nos conviene a nosotros mismos”

Miles de veces nos enojamos con Dios pues no recibimos de Él lo que le queremos y decimos: “Si tan solo Dios me dieras esto… entonces yo sería más feliz” o “Te pido Dios… para que entonces yo…“. ¡Momento! ¿Desde cuando sabemos mejor que Dios qué es lo que más nos conviene? ¿Cómo pretendemos pedirle algo al gran estratega? Él conoce mejor nuestros corazones que nosotros mismos.

Si Dios concede es por algo, pero si Dios no lo hace, también es por algo. Es nuestro padre y sabe mejor que nadie lo que verdaderamente necesitamos. Por eso es tan importante estar al pendiente de su voz, de su palabra y de su voluntad. No exigirle que haga caso de la nuestra, sino al contrario, exigirnos a nosotros hacer caso de la suya.

“Bruce All Mighty” podrá ser una película de mediana calidad (muy chistosa a mi parecer) pero a veces Dios, utiliza medios simplones y poco convencionales para darnos mensajes muy profundos y llenos de verdad. El chiste es estar listo para escuchar.

Confiemos en Dios, Él sabe, nosotros no.


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