¡Salta!

18 agosto 2011

Varias veces he reflexionado sobre lo que significa tener fe. Trato de profundizar mentalmente en lo que significa creer si ver.

De todas, la imagen que más me conmueve, es en la que me imagino parado al borde de un precipicio cuyo fondo es imposible de visualizar a simple vista. Parado ahí, en el borde del acantilado, internamente surge desde mi corazón una voz que me dice… “¡Salta!”

Ante dicha situación me cuestiono de donde puede venir dicha voz interior… “¿Por que alguien en su sano juicio tendría la motivación de saltar al vacío?” 

Mi imaginación sigue. Parado aún junto al precipicio, dudando de las indicaciones que mi corazón me dicta, decido que debo cerrar los ojos y, sin razón lógica aparente… ¡saltar al vacío!

En este ejercicio de imaginación no he podido descifrar lo que sucede después de haber saltado… ¿Me salvo? ¿Muero? Por alguna razón, pareciera que  saberlo no es relevante para mi reflexión sobre la fe ¿Por qué? Por que cuando se actúa por fe, no se consideran las consecuencias, solamente el amor a la acción misma.

En serio, varias veces me he encontrado a mi mismo cerrando los ojos y llevándome imaginariamente a ese acantilado, y siempre, en cada ocasión siento surgir la misma pregunta en mi interior… ¿En verdad saltaría?

Hace dos domingos el evangelio  reflexionaba sobre la duda que tuvo Pedro cuando Jesús le invitó a ir hacia Él caminando sobre las aguas. Pedro, a pesar de haber comprobado en los pasos iniciales que la petición “ilógica” de Cristo se volvía “lógica” por medio de la fe, al sentir las olas y el aire…. ¡Dudo y cayó al agua! A lo que Cristo le replicó… “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”.

Para nosotros es fácil juzgar a Pedro, argumentar que si nosotros hubiéramos estado ahí viendo a Cristo convocarnos a ir hacia Él, seguramente habríamos llegado hasta su presencia caminando sobre las aguas. Pero… ¿en verdad sería así?

Yo no miento cuando digo que aún en el ejercicio mental del precipicio que recién les platiqué, siento duda, miedo y temor. Siento que si llegara el momento de saltar… ¡Saltaría con mucho miedo! pero al final… ¡acabaría haciéndolo!


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