El padre Damián (mi tocayo)

6 abril 2015

Yo me llamo José Luis y me apellido Damián.

Esta publicación trata de un sacerdote cuyo nombre es igual que mi apellido: Damián. El padre Damián, al igual que un servidor, por supuesto que tiene una gran vocación católica. Sin embargo en donde se distancia completamente de mi es en su capacidad musical (la mía apenas da para tararear mentalmente en la ducha).

Se trata del Pdre Damián María, quien está causando sensación en el programa televisivo La Voz en España.

Y es que ya se empieza a hacer costumbre que personas muy ligadas a la religión, siendo religiosos o no, participen en los distintos programas de búsqueda de talento musical en el mundo.

Por ejemplo, tenemos el caso de Susan Boyle, quien a raíz de su aparición y victoria en el programa Britain´s Got Talent surgió a la fama musical internacional después de que argumentó solo haber incursionado en este ámbito cuando participó en el coro de su Iglesia local.

También está el caso de Sor Cristina Scuccia quien también ha alcanzado fama mundial tras haber conursado y ganado en la temporada 2014 del programa La Voz en Italia. El caso de sor Cristina le dio vuelta al mundo por ser justamente la primer persona cien por ciento consagrada a la vida religiosa en ganar un concurso de talento musical televisivo.

Ahora en España se presenta el caso del padre Damián María, quien con 28 años de edad decidió concursar en la versión del programa La Voz en aquel país durante este 2015.

(Aquí el video de su primer aparición)

Más investigando un poco más sobre la vida de este joven músico encontré que este joven sacerdote ya había aparecido previamente en televisón, más con un motivo completamente diferente al de su talento musical.

Les comparto el siguiente video en donde, mucho tiempo  antes de su participación en el programa televisivo, al Padre Damián María ya se le reconocía su pasión hacia su verdadera vocación: ser misionero.

Para un servidor, quien ha crecido rodeado de muchos religiosos en su vida, no resulta extraño que entre ellos surjan voces prodigiosas que vale la pena reconocer mediáticamente pues  en la mayoría de las congregaciones católicas se enseña clases de canto y música como parte de la formación que se busca que  los integrantes de sus comunidades tengan.

Y esto es así pues durante milenios la humanidad ha reconocido que el canto es una de las mejores maneras de orar y alabar a Dios.

Más me parece todavía más relevante que esta exposición mediática que estos personajes están teniendo a nivel mundial ayude también a difundir la vocación de Jesús en sus vidas, lo que en última instancia es la verdadera razón de su actividad humana.

#YoVotoPorDamián

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Canciones que elevan el alma

12 julio 2010

Vale la pena hablar de la música…

Dicen que quien le canta  a Dios, le reza dos veces. Pero también valdría la pena decir que, en la música, Dios nos habla el doble de fuerte.

Suelo escuchar música en el coche mientras hago mis trayectos laborales (a veces por más de una hora seguidas)  y una de mis opciones preferidas es la música religiosa.

¿Qué canciones escucho?

Primordialmente alguna de estos dos grupos musicales… “Jaire” y “Laudem“. Ambos proyectos son apostolados musicales conformados por jóvenes cuya pasión por el canto y la música les han llevado a emprender la evangelización por esa vía.

También escucho a Marcos Vidal, quien es un cantautor cristiano cuyas canciones me ponen muy alegre.

Incluso tengo el rezo del Padre Nuestro en voz de Juan Pablo II (Abba Pater) que es una pieza de reflexión y oración que no puedo dejar de admirar. La dulce voz magisterial de nuestro antiguo Papa, acompañada con la melodiosa música instrumental que le han escogido de fondo, hacen que mi emoción se proyecte a las nubes cada vez que le escucho.

En fin… nada como una buena oración con música para elevar el alma al cielo y bajar a Dios a nuestros corazones.


En ritmo de Dios…

19 marzo 2010

Cuando la música hace un gran trabajo para hablar de Dios…


En el cielo una hermosa mañana….

15 diciembre 2009

Algunas personas han mostrado su enojo por haber escuchado esta canción de origen religioso en versión pop – ragetón.

A mi, en lo particular, simplemente me fascinó.


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