¿Eres católico o solo aparentas serlo?

28 abril 2013

El video que a continuación les comparto es muy representativo de la realidad actual en nuestra Iglesia.

Los católicos podremos presumir de ser la religión que más fieles aglutina en el mundo, pero esto no necesariamente quiere decir  que es la que más militancia genera en quienes dicen pertenecer a ella.

Recordemos que el primer paso para poder decir que “somos” algo, es asumir los compromisos de “hacer” lo que implica serlo


Trabajo y espiritualidad

5 mayo 2010

Algunas personas se pueden preguntar…

¿Cómo se puede compaginar una vida profesional con una vida espiritual?

¿Existe el suficiente tiempo suficiente para hacerlo?

La clave está en entender el siguiente punto: tanto una como la otra no son excluyentes, de hecho… ¡son lo mismo!

Verán. La idea de vivir una vida espiritual activa no radica en dejar de llevar una vida profesional igualmente activa. De hecho, lo que un católico está llamado a hacer es “vivir su fe en la vivencia de su propia profesión”.

Esta idea, muy promulgada en especial por San Josemaria Escribá de Balaguer, fundador del Opus Dei, es una invitación a hacer de cada actividad, de cada tarea, por muy pequeña que esta sea una oportunidad de encontrar a Dios.

Por eso podemos perfectamente hablar de empresarios católicos, abogados católicos, arquitectos católicos, médicos católicos, etc… Definirte como católico implica un compromiso a que hagas lo que hagas, estés donde estés, labores en donde labores, vas a actuar siempre orientado por el amor a Dios y al prójimo.

Y como fiel ejemplo de que si se puede hacer esto tomemos al mejor testimonio de todos: Jesús.

¿Te toca elaborar un reporte? Hazlo como Jesús lo haría.

¿Quieres contratar a un candidato nuevo para tu empresa? Hazlo como Jesús lo haría.

¿Estás pensando en emprender tu propia empresa? Hazlo como Jesús lo haría.

¿Vas a realizar un viaje de vacaciones con tu familia? Hazlo como Jesús lo haría.

¿Te toca llamarle la atención a alguien que te está faltando a la confianza? Hazlo como Jesús lo haría.

A veces pasamos de largo que la figura de Jesús no solo se centra en la de aquel hombre que predicó durante tres años de su vida el amor y la verdad. ¿Qué fue de los otros años de vida del Maestro?

No olvidemos lo siguiente: Durante 30 años de su vida Jesús se dedicó a la carpintería. Aprendió de su padre José el oficio, lo practicó y le tocó inmiscuirse en todos los pormenores de esta actividad (comprar materiales, organizar sus proyectos, visitar a clientes, presentar cotizaciones, fabricar de propia mano mesas, sillas, platos, etc…) ¿Cómo creen que debió de haber hecho Jesús todo esto?

Yo me imagino a un Jesús plenamente orientado en el prójimo: tratando con total respeto y amistad a quienes le proveían la madera, pidiendo el precio justo por su trabajo, haciendo descuentos a quienes no pudieran pagar, platicando muy de cerca con sus clientes sobre los intereses personales y profesionales de estos  para de esta manera poderles servir mejor por medio de su talento, intentando fabricar cada producto como si fuera el más especial de todos y pensando en cada detalle de valor para su cliente, conviviendo con María su madre y ayudándole con el sustento del hogar, etc.

Si, me imagino a un Jesús muy concentrado en su trabajo  y poniendo todos su talentos al servicio de los demás. No podría esperar menos del Maestro.

La vida pública de Jesús, no duró más que los últimos tres años de su vida, lo que equivaldría a sólo el 9% del total de su vida. Es decir, que el 90% de su existencia, Jesús se dedicó a “ser” carpintero y a “hacer” carpintería. Pero haciendo esto sabemos que seguramente practicaba a dirario lo que posteriormente iba a predicar al mundo. Nadie puede enseñar mejor que quien practica por si mismo el objeto de su enseñanza.

Así, por ejemplo, un excelente profesor será quien antes que profesor se preocupe primer por “ser” una excelente persona. Un gran abogado es el resultado del esfuerzo de intentar ser primero “una gran persona” que, luego, trabaja como bogado. Un buen periodista primero debe de ser “buena persona” y por consecuencia será “buen periodista”.

El “ser bien” preceder al “hacer bien”.

Como un sacerdota alguna vez me dijo en una confesión: “Si te preocupas por dormir bien, comer bien, estudiar bien, rezar bien, hablar bien, pensar bien, escribir bien, etc… verás que el resultado final de tu vida será SER alguien de bien”.

Así que volviendo al tema del trabajo y la espiritualidad, el ser un profesionista católico no se trata de darse tiempo para una cosa o para otra. Más bien significa ser un buen ser humano, por ende ser un buen católico y ya por consecuencia serás un buen profesional católico.

Recuerda que la pergunta clave para todo lo que hagas en tu día es: ¿Cómo lo haría Jesús?


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