Somos siervos

4 octubre 2010

Somos siervos, que eso nunca se nos olvide.

En el evangelio del día de ayer (Lc 17,5/10) encontramos a un Jesús que nos invita no a vanagloriarnos de lo bueno que hacemos, sino más bien a verlo como un paso más y necesario en el camino de nuestra santidad.

“No somos más que siervos, simplemente hemos hecho lo que debíamos hacer” nos invita a pensar Jesús.

Este es el gran riesgo del hombre que busca la santidad, creer que el bien que hace es digno de gloria y alabanza. Nada hay de eso. El bien debe ser hecho por el simple motivo de “serlo”.

La gran recompensa que Dios nos tiene preparada en el cielo, consistirá en regocijarnos de haber tenido la dicha de caminar junto a Él en la tierra.

Así como el bueno mozo atiende a su amo porque le ama, y no por el salario, así debemos de trabajar por Dios.

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Cristo los hizo pescadores de hombres…

31 marzo 2009

El fin de semana pasado fui invitado a realizar una meditación evangélica para un grupo de misioneros que trabajarán en distintas comunidades de escasos recursos en Semana Santa. En su mayoría son jóvenes que decidieron no tener unas vacaciones cómodas y derrochadoras y en su lugar optaron por irse a misionar predicando la palabra de Dios. ¡Que gran testimonio!

Para la meditación escogí el siguiente pasaje del evangelio  Lc 5: 1-11. Se trata del pasaje en donde Lucas narra como fue llamado Simon “Pedro”  por Jesús para seguirlo. La pregunta que utilicé para guiar mi meditación fue la siguiente ¿Por qué Cristo decidió escoger como apóstoles a pescadores? ¿Por qué no mejor ir en busca de reyes, sabios, emprendedores o importantes generales de guerra? 

A continuación presento algunas de las razones que salieron a la luz tras reflexionar sobre dicha cuestión. Cristo escogió pescadores porque…

– Saben vivir y valorar la soledad  y la paciencia como herramienta de trabajo.

-Mejor que nadie, el pescador está familiarizado con los principios de la naturaleza.

– Vive cerca del agua (el agua representa la vida)

– Su trabajo consiste en echar las redes y confiar en que todo saldrá bien.

-Cuando parte mar adentro no sabe si regresará, pero confía en el destino.

-Es muy posible que tenga una mala jornada y que regrese sin pescados, sin embargo sabe que la mejor respuesta ante esto es volverlo a intentar al día siguiente.

– Sabe que para tener éxito debe de ir mar adentro.

-Al terminar la jornada de trabajo sabe que agotó todas las posibilidades y se siente satisfecho.

-Su sabiduría no proviene de libros sino de su propia experiencia vivencial.

-Dado que las tormentas afectan seriamente su trabajo vive mirando al cielo todos los días.

-Trabaja en el principio de la cadena. Producto de su esfuerzo inicial es que otros pueden comer.

-El que es pescador, lo es para toda la vida…


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