¿Por qué será?

17 octubre 2011

A lo largo de mi vida he creado y experimentado con varios blogs de muchos otros temas.

He escrito blogs sobre “creatividad e innovacion”…
He escrito blogs sobre “orientación vocacional”…
He escrito blogs sobre “generación de ideas”…
He escrito blogs sobre “dirección de empresas”…

¡Todos han fracazado rotundamente!

E único que ha logrado despegar ha sido este, Diario de un Católico (según las estadísticas de WordPress, en promedio se contabilizan 5,000 visitas al mes)

Pareciera que este blog tiene algo de especial que mis otros proyectos no tuvieron. Es como si esta iniciativa estuviera bien cimentada desde el origen, desde la idea.

Y cómo no habría de estarlo, si el concepto principal gira en torno a la idea más simple pero poderosa de todas: Dios.

Me encanta creer en Dios, me encanta hablar y escribir de Él. Creo que esa es la causa del éxito de este blog…

Desde luego que tambien les agradezco a quienes todos los dias se toman un poco de su tiempo para leer y comentar mis publicaciones. Por ustedes, queridos lectores, en verdad trato de hacer mi mejor esfuerzo todos los dias, no solo escribiendo, sino tambien viviéndo lo que predico en cada publicación.

Así que aquí seguiremos… Al pie de la letra de este proyecto, que nunca ha sido mio, sino de Jesucrito, quien me patrocina y me motiva a continuar.

¡Gracias Dios! ¡Gracias a ti querido lector!


The Catholic Way (II)

27 septiembre 2011

Ayer les platicaba sobre el concepto “The Catholic Way” (al estilo católico) y de cómo lo utilizo para tratar de describir la forma en cómo los católicos nos acercarnos a distintos ámbitos de nuestra vida (educación, familia, empresa, trabajo, etc..)

Bueno, pues hoy me permitiré profundizar un poco más en cual es, a mi parecer, el principio que rige la perspectiva católica de la vida y que es el fundamento mismo del concepto “The Catholic Way”.

Lo que expondré no es nada inventado por mi, es simplemente un repaso del  principio universal que el mismo Jesucristo nos recordó hace más de 2,000 años. Y digo “nos recordó”, por que no significaba que antes de Él este principio no existiera, pero parecería que a los hombres les resulta relativamente fácil olvidar con el tiempo lo que es verdaderamente importante para su propia conveniencia.

Aquí mi explicación…

The Catholic Way significa tratar de incorporar a nuestra perspectiva del mundo un único principio. Uno que se lee una y otra vez en cada página de los evangelios. Quien es católico, lo es, por que está atendiendo a dicho mandamiento y como tal lo ejerce en su día a día.

¿Cómo entender lo que debe ser la política para un católico? ¿Cómo saber si mi empresa cumple con lo que Jesús espera de ella? ¿Como católico cual debe de ser mi postura ante temas sensibles como aborto, eutanasia u homosexualidad? ¿Que significa que una escuela es católica? ¿A qué me comprometo al decir que soy católico?

The Catholic Way hace referencia a cual es el estilo de vida de quienes seguimos a Cristo a través de la guía de la Iglesia Católica.

¿Cómo estudiamos los católicos? ¿Cómo hablamos los católicos? ¿Cómo trabajamos los católicos? ¿Cómo hacemos negocios los católicos? en fin… ¿Cómo somos los católicos ante la vida en general?

The Catholic Way bien podría ser una manera de describir cómo es que los católicos vemos al hombre, a la sociedad, al mundo y al universo entero, y además como nos comportamos ante esas realidades.

El principio que rige al Catholic Way no es algo desconocido, al contrario es una ley universal que todos, absolutamente todos los seres humanos aceptamos como válida. El punto es que los Católicos nos comprometemos especialmente con su cumplimiento y observación. No solo la tratamos de ejercer todos los días, sino que vamos más allá y tratamos de difundirla… Cristo nos ha instado a hacerlo.

Por eso The Catholic Way es el término que yo utilizo para describir la misión que tenemos todos los que nos decimos ser seguidores de Cristo a través de la Iglesia Católica de atender, vivir y promover el siguiente principio:

“Amar a Dios a través del amor al prójimo por sobre todas las cosas” 

Las universidades católicas, enseñan este principio. Las empresas católicas construyen riqueza económica y social tomando como base este principio. Las familias católicas, incuban en su seno este principio. Los científicos católicos, investigan el mundo preservando este principio. Los políticos y gobernantes católicos, crean leyes que velan por este principio. Los grupos de voluntariado católico, ejecutan vivamente este principio. Los comunicadores católicos, hablan e informan cuidando este principio. Los médico católicos, sanan y curan por que les apasiona este principio. Los sacerdotes católicos, entregan su vida por este principio.

No es nada nuevo… ¿lo ven?

Es el mismo mensaje de siempre. Ese que ya todos conocemos y que nos enseñaron en la escuela una y otra vez.

The Catholic Way simplemente es una referencia a un grupo de personas (los católicos) que construimos nuestras familias, nuestras escuelas, nuestras empresas, nuestra organizaciones, nuestros grupos sociales, nuestro mundo, tomando como base siempre ese principio.

Los Católicos somos, en conclusión, un grupo de personas que habiendo escuchado de boca de Jesucristo la invitación a amar a Dios, nuestro Padre, a través del amor al prójimo, sus hijos, nos hemos dado a la tarea de volvernos locos en llevar dicha misión al límite de la pasión.

Si tu amas a Dios y a tu prójimo como a ti mismo… ¡Estas actuando, en definitiva… al estilo católico! 


The Catholic Way

26 septiembre 2011

Hace un par de años, mientras exponía cierta reflexión ante un foro de académicos y directivos universitarios se me ocurrió utilizar el término “The Catholic way” (Al estilo Católico).

Dicho concepto vino a colación pues trataba de explicar el fundamento que distingue la educación en las universidades de inspiración cristiana.

En concreto tratábamos de profundizar  el por qué la Iglesia Católica habría de preocuparse por formar universitarios. También se discutía el por qué las universidades fundadas o inspiradas por la Iglesia Católica, deberían de “promoverse” como tales, como universidades católicas (sin tapujos).

Existe a nivel global un movimiento social bastante fuerte por tratar de promover la “educación laica” en todo el mundo. Se argumenta que la educación debe de estar exenta de toda orientación ideológica (como si el laicísmo no fuera una orientación en sí mismo). Este movimiento ejerce presión particular sobre las universidades cuya propuesta formativa tiene como origen algún fundamento religioso.

Y fue en este contexto que se me ocurrió decir:

“Si… desde luego que las universidades de inspiración católicas deben de promoverse como tales. El mundo debe de conocer que existe el“Catholic way” en la educación, es decir… una manera de educar y formar líderes al estilo católico

Tras mi comentario varias personas dibujaron una sonrisa en su rostro. Pareciera que el concepto del “Catholic Way” les había resultado algo ingenioso.

Al terminar el foro en que dialogábamos sobre estos asuntos, uno de los participantes del mismo se acercó a mi y me dijo.. “Me agrada.. me agrada esa idea”.

Así fue que surgió en mi la inquietud de profundizar un poco más en lo que podría significar “The Catholic Way”, y llegué a la conclusión que es un término que bien podría usarse para describir la perspectiva católica de ver el mundo, o lo que es lo mismo, una manera de explicar “cómo Jesús, el fundador de nuestra Iglesia, quiere que nos acerquemos a cada ámbito de nuestras vidas imitando la manera en cómo él lo haría”.

Así, “The Catholic way” surge como una iniciativa de un servidor para tratar de explicar el mundo a la luz de los ojos de los seguidores de Cristo.

¿Cómo ve Cristo la educación?

¿Cómo ve Cristo la empresa?

¿Cómo ve Cristo la política?

¿Cómo ve Cristo la familia?

¿Cómo ve Cristo el liderazgo?

En resumen…

¿Cómo poder entender la vida y la sociedad en la que nos desempeñamos através de los ojos de Jesús?

De eso trata el “Catholic Way” de ponernos en la perspectiva de Jesús para mirar al mundo. De verlo como Él lo ve.

Pero y podríamos preguntarnos… ¿cuales son los principios del Catholic Way?

Mañana hablaremos de ellos…


Orientar

26 julio 2011

Me gusta la palabra “orientar”...

No significa “forzar” ni “obligar”, más bien la relaciono con la palabra “iluminar”.

El maestro orienta al alumno quien es el responsable final de tomar su propia decisión. El docente tan solo puede dar algo de luz sobre el camino que él sugiere tomar pero no interviene más.

Como formador de profesión, me encanta la palabra “orientar” ya que engloba lo que a mi parecer Jesucristo vino a hacer en la tierra… orientarnos en el camino de la salvación. 


Algo tenía este hombre…

13 enero 2011

Hace un par de días, mientras caminaba hacia mi coche, reflexionaba lo siguiente:

“Algo de espectacular debió de haber tenido este hombre al que llamamos Jesús que vivió hace 2,000 años, pues su paso por el mundo produjo algo que nadie ha podido volver a realizar jamás…. ¡¡¡Partir la historia en dos!!!

Qué tendría que ver el mundo en la figura de una persona como Jesús, como para que le concedan ser un punto de partida completamente nuevo de la historia y del tiempo.

Por que Jesús vino a este mundo es que la historia se divide en Antes de Él (A.C) y Después de Él (D.C).

¡¡¡Caray!!! Que fuerza ha de haber significado su paso por el mundo como para haber producido esta escisión. Cristianos y no cristianos nos regimos por el calendario que Él dio a lugar.  Hoy vivimos en el año 2011 DC, y esto es mucho decir.

¡Algo sucedió hace 2011 años que hizo que el tiempo se partiera en dos! Tan importante, tan impactante y tan reluciente fue lo que aconteció que las cosas ya nunca más volvieron a ser iguales.

¿Lo han meditado? Que impactante ha de haber sido el paso de Cristo por el mundo que los hombres decidimos que su nacimiento sería constituido como el punto de referencia “cero” del tiempo. La historia sería una antes de Él y otra después de Él.

Al final de cuentas el mismo Dios dijo en el libro del Apocalipsis: “Yo he venido a hacer nuevas todas las cosas” (incluso el tiempo)y literal, eso es lo que hizo.


La tentación

1 julio 2010

Hoy quiero hablar sobre la tentación, o lo que es lo mismo… “¡Ah cómo molesta el diablo!”

La tentación es ese sentimiento que nos viene en múltiples ocasiones que nos incita a desobedecer la voz de nuestra conciencia.

Es pues la voz que nos invita a hacer algo que va en contra del bien y la verdad, o lo que es lo mismo, en contra de Dios.

Recordemos la imagen de la serpiente que incita a Adán y a Eva a comer el fruto prohibido. Pues eso es justamente la tentación, algo que nos atrae a realizar lo prohibido.

Pero aquí vale la pena aclarar lo siguiente:  ser tentado ha realizar algo indebido no es malo, ceder ante tal tentación, si lo es.

Y esto es algo que definitivamente nos será de gran utilidad aclarar pues muchas veces nos podemos sentir culpables de experimentar tendencias indebidas que nos aquejan a lo largo de nuestra vida.

Tranquilo, el ser humano, por su propia naturaleza caída, siempre estará tentado a comer desordenadamente, cometer actos impuros, beber en exceso, perjurar contra el enemigo… en fin, el ser humano es un manojo de tentaciones constantes.

Pero repito, sentir el llamado a hacer algo indebido no es lo incorrecto, llevar a cabo dicha acción cediendo ante la tentación, si.

Sin embargo cuando la tentación es recurrente, si que existe un problema que vale la pena considerar y poner especial atención.

Si eres una persona que constantemente estás siendo tentado a cometer un determinado pecado, puedes asegurar que algo no está debidamente ordenado en tu vida. ¡Debes pedir ayuda! (Profesional y espiritual)

Y en este sentido no existe mejor ayuda que la del mismo Cristo…

Recordemos que Él mismo  fue tentado en el desierto. Pero fue justamente ahí cuando nos demostró cómo vencer a la tentación: Con firmeza y decisión.

Carlos Llano Cifuentes, uno de mis autores preferidos, nos dice en su libro “La formación de la Inteligencia, la voluntad y el carácter” que el ser humano tiene que aprender a controlar principalmente sus tendencias desordenadas a “comer” al “placer sexual” y  a “enojarse”. Haciéndolo, estará formando su carácter de una manera correcta.

Yo te invito a lo siguiente…

Mira la tentación como un reto espiritual, como un grito del enemigo que te quiere poner a prueba. Si logras vencerla, habrás ganado una batalla más en el camino de tu salvación y de paso te  estarás convirtiendo en un gran soldado espiritual de Dios.

Cada vez que te sientas tentado a pecar, cierra los ojos, invoca la ayuda de María, la madre de Dios… deja pasar unos segundos y aléjate de la fuente de la tentación. (Si tu casa está llena de revistas indecentes, de comida chatarra, de malas amistades, etc. no te extrañes que la tentación, con todas sus consecuencias indeseables, sea parte de tu día a día)

Pero… ¿por qué acudir a María? Por que Dios dispuso que fuera justamente ella la que tuviera la fuerza necesaria para ayudarnos en esas ocasiones especiales de tentación.  El demonio, el gran tentador, le teme a la virgen María más que a nadie en el mundo. Cada vez que ella llega, él se va.

¿Que acaso no es ella, María, nuestra madre del cielo?

Pues bien… te invito a que no te sientas mal por ser tentado, antes bien, considérate privilegiado de tener una oportunidad de demostrarle a Dios cuanto le amas.

Si la tentación te llega, levanta la cara al cielo y repite lo siguiente: “Va por ti Jesús” y disponte con firmeza y voluntad indomable a vencer al enemigo.


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