Ser cristiano…

6 septiembre 2011

Recuerdo que hace tiempo un amigo me comentaba lo siguiente:

“¿Por que los católicos hemos dejado que se nos quite el título de cristianos. Hoy en día parece que existe una distinción clara entre quienes son católicos y quienes se dicen ser cristianos? ¿Que acaso no está mal permitir dicha separación del término?”

Desde luego que está mal.

Con el surgimiento de sectas e ideologías separatistas a la Iglesia Católica, se han proliferado movimientos que se hacen llamar “cristianos” y muchos católicos hemos cometido el error de permitir que dicha separación sea aceptada.

Todos los católicos somos cristianos, pero parecería que no todos los que se dicen cristianos suelen ser católicos. Nuestra Iglesia Católica apostólica y Romana pertenece a la persona de Cristo… luego… ¡los católicos somos Cristianos!

Así, los que hemos decidido pertenecer a la Iglesia que Jesucristo instauró en la persona de Pedro y sus sucesores, debemos de recuperar el empuje por denominarnos a nosotros mismos Cristianos, sin excepción y separación alguna.


Los jóvenes

25 agosto 2011

Pues bien, recién terminó la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.

Una pregunta nos debe de atender a quienes presenciamos y seguimos de cerca los pasos del Papa Benedicto XVI durante este encuentro:

¿Por qué la Iglesia convoca a los jóvenes?

Juan Pablo II lo llegó a expresar de esta bella manera en una de estas jornadas:

“Jóvenes, en ustedes está la esperanza del mundo; porque ustedes pertenecen al futuro y el futuro les pertenece a ustedes”

Esta es la razón por la que la Iglesia llama cada dos años a los jóvenes a reunirse en torno al Papa, para refrendarles el llamado a construir el mundo que queremos, el mundo que Dios quiere para sus hijos.

Cada dos años los jóvenes católicos del mundo renovamos nuestros votos de adhesión a la Iglesia y a la guía del Papa. Laicos, seminaristas, consagrados, futuros matrimonios, todas las vocaciones se renuevan en estas jornadas.

Personalmente este encuentro, el cual seguí por Internet,  me deja mucho de positivo, pues actualmente paso por una etapa de discernimiento profesional importante y las palabras de Benedicto XVI me ofrecen una luz imprescindible para encontrar las respuestas que busco.

Hoy confirmo mi vocación…“soy joven, soy católico y sobre todo… ¡Soy fiel seguidor de Cristo!”

 


¿Debe la Iglesia meterse en los asuntos públicos?

8 agosto 2011

En México, y me imagino que en todo el mundo, la Iglesia empieza a ser fuertemente criticada por atreverse a fijar una postura en casi todos los temas que afectan el desempeño político de los distintos gobiernos.

Con el argumento de la defensa de un estado laico (que rige igual para todas las creencias) los críticos de la Iglesia le piden que no se inmiscuya en temas que serían de incumbencia solo de gobernantes y gobernados. (Ej: La promulgación de leyes contra la vida, la supuesta defensa de los derechos de ciertas minorías)

La pregunta que me surge es la siguiente:

¿Debe la Iglesia opinar sobre los asuntos públicos?

Mi respuesta es… desde luego.

¿Qué más necesitado de orientación moral puede existir que la promulgación de leyes que regirán la convivencia de las sociedades? Si la estipulación de una ley es algo que acabará por afectar el comportamiento de un individuo, se esperará que esta ley esté apegada a la ley natural de Dios, misma que la Iglesia ha defendido siempre.

Claro, siempre me orientaré  más por preferir antes que una posición de conflicto entre Iglesia y Estado, una postura de cooperación y consejo mutuo. Una a otra se podrían aportar mucho si se permiten escuchar lo que cada una tiene que decir. Al final de cuentas tanto Iglesia como estado son de las instituciones más antiguas en la historia de la humanidad, por lo tanto, algo han de saber sobre como hacer las cosas.

Sin embargo, la ventaja que tiene la Iglesia por sobre el estado es que la primera acumula y reflexiona su experiencia de humanidad a cada año que pasa, nuestra Iglesia se va volviendo más sabia, mientras que la postura del estado depende en gran medida de la idiosincracia y la individualidad del gobernante en turno.

La Iglesia evoluciona lentamente conforme aprende más y más de la misma humanidad a la que orienta, mientras que en el otro lado, todos hemos visto como los estados a lo largo de la historia se reformulan y se replantean de manera completamente distinta al gusto de quien llega al poder.

Es por eso que si bien la Iglesia no tiene el carisma de gobierno de naciones, si que lo tiene en la orientación moral de la vida cotidiana y social del mundo. Por lo mismo es perfectamente entendible que fije una postura que servirá de marco de referencia ante las distintas preocupaciones humanas.

¿Quien mejor que la Iglesia para decirnos cómo actuar ante la nueva ola de investigación genética? ¿Qué otro referente moral más adecuado que la religión para ofrecernos luz sobre cómo actuar ante las nuevas posibilidades de acceso casi ilimitado a la información vía el Internet? ¿Quien mejor que nuestra Iglesia para indicarnos cómo debe de ser el modelo de familia al que los seres humanaos con vocación debemos de aspirar? ¿Quién mejor que la Iglesia para ayudarnos a alinear nuestra conducta con los designios del Creador?


Datos curiosos desde Google

18 junio 2011

Si buscamos los siguientes conceptos en Google encontraremos los siguientes números…

La palabra “Dios” arroja 226,000,000  resultados.

La palabra “Jesús” arroja 22,700,000 resultados.

La palabra “Jesus” (sin acento) arroja 692,000,000 resultados.

La palabra “Católicos” arroja 15,500,000 resultados.

La palabra “Iglesia” arroja 118,000,000 resultados.

La frase “Virgen María” arroja 5,690,000 resultados.

La palabra “Santidad” arroja 8,720,000 resultados.

La palabra “Amor” arroja 730,000,000 resultados.

La palabra “Religión” arroja 51,900,000 resultados.

Esto así… pero no debo de dejar de mencionar que existe una palabra que arroja el mayor número de resultados en Google: 1,190,000,000 (mil ciento noventa millones de resultados). Esto quiere decir que, incluso más que el termino “Amor”, es la palabra que presenta la mayor cantidad de resultados en el famoso buscador de Internet. Esta palabra es… “Fe”.


Pedir consejo al gran consejero…

14 junio 2011

Hace un par de días caminaba por la calle y decidí pasar a una Iglesia que está cerca de mi oficina para realizar una visita a Jesús.

En esta ocasión quise entrar para poner a su disposición ciertos problemas y dudas que me vienen a la cabeza. Son ese tipo de problemas que uno empieza a sentir que le es prácticamente imposible resolver solo. Cuestiones que durante mucho tiempo se empiezan a clavar en el alma y pareciera que no te dejan en paz.

Pues bien, ingresé a esta Iglesia y me dispuse a “entregarle” por completo estos problemas a Dios. No es actitud de rechazo y olvido de los mismos, pero si en el de pedir ayuda a quien todo lo puede. “Yo no estoy pudiendo solo Señor… acudo a ti para que me aconsejes cómo actuar”

Hoy, un para de días después de dicha visita, mis problemas y cuestiones siguen presentes, pero ahora sé que tengo una mente muy superior trabajando en ellos. Y por lo pronto, me siento acompañado en mi andar en busca de la mejor solución.

Teniendo a Dios de mi lado como consejero, y contando con mi firme disposición por trabajar en el camino de mi santidad…. no me queda duda que ningún problema me detendrá.


Visita rápida

2 junio 2011

Hoy, camino rumbo a mi oficina, paré a hacer una visita de 10 minutos a Dios en una Iglesia.

No fue nada especial, no reparé en grandes oraciones ni en tratar de aprovechar alguna liturgia. Simplemente paré un momento a decir “Aquí estoy presente señor, por un momento”.

Después de decir esto guardé silencio, cerré los ojos por un rato y salí nuevamente rumbo a mi destino laboral.

Este tipo de acciones inesperadas estoy seguro que le han de agradar a Dios… Por lo menos a mi me encantan.


La iglesia no se vende. Punto.

16 abril 2011

Anoche estaba viendo un documental sobre la vida y obra de Juan Pablo II y en este aparecía el testimonio de uno de sus más grandes críticos: el sacerdote y pseudo teólogo suizo Hans Küng. (¿Por que incluir un testimonio contradictorio en un DVD que busca supuestamente difundir la obra de un gran hombre?)

Hans Küng ha llenado de polémica la doctrina de nuestra Iglesia argumentando que esta se encuentra fuera de toda actualidad. Kung acusa a Juan Pablo II de haber sido un Papa retrógada y poco hábil para vender sus ideas sobre “defensa de la vida”, “anticoncepción” y “homosexualidad” a los fieles del mundo.

Ya en otras publicaciones he publicado al respecto de mis postura, pero no me cansaré de decirlo una y otra vez cuantas veces sea necesario…

“La doctrina de la Iglesia no tiene como misión adaptarse a la voluntad del hombre, sino a la voluntad de Dios”

Es tarea del ser humano adaptar su comportamiento conforme a las enseñanzas de la Iglesia y no la de la Iglesia adaptarse al comportamiento (siempre errante) del ser humano.

Es común escuchar, no solo de boca de teólogos desvirtuados como Küng, sino de muchos fieles confundidos frases del tipo “La Iglesia debe de adaptarse a los nuevos tiempos” , “La Iglesia no debe de negar la realidad del mundo”, “Los Papas no han querido escuchar las voces de sus fieles”.

¡La Iglesia no es un partido político! ¡No es una empresa comercial! En ambos casos estas instituciones lo que buscan es escuchar la voz del cliente y hacer todo lo posible por ofrecérselo…. ¡a cambio de un voto o de dinero claro!

En cambio, la iglesia es un modelo de salvación universal que no busca dinero, votos ni popularidad… tan solo el bien de cada uno de los hombres de este planeta.

Quien quiera adoptar el modelo que la Iglesia propone, será bienvenido, quien no… ¡es libre de buscar otro camino!

Desde luego que la Iglesia debe de modernizar cada día sus maneras de llevar El Mensaje que le fue encomendado, el mismo Juan Pablo II fue pionero en el uso de las nuevas tecnologías para lograr llegar a más y más fieles en el mundo, pero una cosa es adaptar la forma y otra el fondo del mensaje.

La forma de llevar el mensaje es lo que debemos de modernizar…. ¡No el mensaje en sí!

Amigos católicos del mundo… no se dejen confundir por las falsas voces que constantemente se escuchan tratando de desvirtuar la forma de evangelizar de nuestra venerada Iglesia.

¡Vayamos al ritmo que los Papas nos proponen para asegurarnos que el mensaje de salvación se preservará intacto hasta el final de los tiempos! Los hombres y nuestras ideas pereceremos… la Iglesia perdurará hasta el final de la historia.


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