Martín de Porres

8 mayo 2009

Lamentablemente cuando prendí al televisión ya había transcurrido la mitad de la película. Sin embargo eso no fue pretexto para que no terminara de ver el filme sobre la vida de San Martín de Porres. Lo poco que alcance a ver me cautivó.

Yo siempre he sabido que es un santo muy famoso pero nunca me había detenido a saber por qué. Con la curiosidad a tope opté por conocer un poco más sobre la vida de este santo peruano tan venerado y me dirigí a Internet para averiguar mas sobre su vida y obra. ¿ Qué encontré? Un verdadero testimonio de amor filial a Cristo.

A continuación algunas datos que vale la pena comentar sobre la vida de “Martín el bueno”, como se le conoce popularmente al primer santo de negro de América:

– Nació el 9 de diciembre de 1579  hijo de un español y una panameña que residía en Lima.

– Ingresó al convento de la orden de Santo Domingo de Guzmán en categoría de “donado”, es decir, no tenía los mismos derechos que los hermanos y monjes de la orden, pero le permitían ayudar en las labores domésticas, mismas que aceptaba con entusiasmo con tal de estar cerca de la orden religiosa.

– Debido a sus conocimientos de herbolaria y medicina natural ayudaba a curar a muchos enfermos que acudían a él.

– Con el tiempo, empezó a crecer su fama de hombre santo y milagroso. Curaba enfermos con oración, levitaba, dialogaba con los animales (a los cuales cuidaba con gran alegría), se le veía en varios lugares al mismo tiempo (don de bilocación) e incluso se dice que predecía sucesos futuros.

– Predicaba con amor y mucha devoción la palabra de Cristo entre los sectores más desprotegidos de la sociedad. 

– Se le reconoce, por sobre todo, su gran humildad, por lo que en las imágenes se le suele representar sosteniendo una escoba entre las manos.

– Dada su alta devoción espiritual la orden del convento le admitió como “hermano”, permitiéndole realizar sus votos de pobreza, castidad y obediencia en 1606.

– Prácticamente nunca cambió su hábito con el que vestía, salvo una vez que se lo solicitó su superior y por obediencia tuvo que hacerlo, ya que prefería la frugalidad y la vida de desprendimiento.

– Martín murió el 3 de noviembre  de 1639 en medio de un gran duelo popular en la nación peruana. 

 

– Casi 200 años después de su muerte, en 1837, el Papa Gregorio XVI lo beatificó.

No cabe duda que la cualidad principal de los santos no está determinada tanto por sus milagros y proezas extraordinarias, sino por las ganas que muestran durante toda su vida de estar cerca de Cristo.

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