Cambio de opinión…

19 octubre 2011

No es muy normal que uno encuentre en un blog a una persona diciendo lo siguiente:

“Hey amigos lectores, se acuerdan lo que escribí hace tiempo… pues ya no pienso lo mismo”

En mis ya varios años de trabajo y seguimiento a las redes sociales, juro que no he encontrado esta postura. Pero no por ello creo que sea incorrecto o mala…

De hecho, hoy me veo en la necesidad de hacerlo yo mismo.

Hace dos años publiqué en este blog mi posición personal sobre el debate de  “dar o no dar limosna a las personas en la calle” (Aquí pueden volver a revisar dicha entrada).

En su momento comenté que yo optaba por si dar limosna. Argumenté que dicha postura obedecía no tanto a un intento por erradicar la pobreza en el mundo de esta manera, sino más bien a la idea de que al yo dar, ponía en práctica un hábito más que benéfico en cualquier persona: la generosidad. Así, publiqué que yo si daba limosna a los pobres respaldándome en la idea de que lo hacía por mi, más que por ellos.

Pues bien, mi postura con respecto a dicho tema ha cambiado.

Verán…

Recuerdo bien que hace 20 años, en una de las calles cercanas a donde vivo, un señor vestido de pobreza se intentaba ganar la vida pidiendo limosna en la esquina de dicha avenida. Tenía un saco azul sucio, roído y grande y un sombrero de palma, mismo que extendía en su mano boca arriba para pedir limosna de coche en coche.

Hoy, 20 años despues regreso a esa misma calle y me encuentro que dicho señor…  ¡Sigue haciendo lo mismo! Ahora un poco más canoso, pero vestido con la misma ropa (¡en serio!) y llevando a cabo la misma actividad: pedir limosna.

Viéndole me detuve y pensé el lo siguiente…

“Dios mío, ese hombre no ha mejorado en 20 años… ¡Sigue viviendo de la misma actividad!”

Producto de dicha reflexión saqué las siguientes conclusiones…

1) La única razón que existe para que una persona se mantenga haciendo algo durante 20 años es por que… ¡Le conviene hacerlo!

2) Si en algún momento de esos 20 años, alguien le entregó una moneda a ese hombre para “supuestamente” ayudarle, solo estuvo contribuyendo a una sola cosa: provocar que siguiera haciendo lo mismo.

3) Piénsenlo así, ese señor ha hecho esto por 20 años pues… “es redituable hacerlo“. ¿Por que habría de buscar otra opción para ganarse la vida si la limosna es su modus vivendi?

4) Quienes dan monedas a estas personas solo están logrando que ellas encuentren una mina de oro que puede durarles por los próximos 20 años. De hecho, durará hasta que deje de representarles una fuente segura de ingreso.

5) ¿Se trata de ayudarles cierto? Pues no les ayudes a que la limosnear sea una forma de vivir.

6) No, esta persona no se ira a robar si no recibe tu dinero!!! ¿Te has fijado que practicamente todos los que piden limosna tienen más de 60 o 70 años de edad o son mujeres con niños? ¿Tú crees que estas personas de la tercera edad y mujeres se van a poner a robar? Quienes lo hacen se aprovechan de su fuerza física, no necesitan pedir dinero.

7)Aceptémoslo, quienes le damos limosna a estas personas lo hacemos no por saber que les estamos ayudando, sino por tratar de evitarnos la culpa de no haber contribuido a sacarle de la pobreza. Pero en serio… ¡Pagando por su limosna le estás aprobando su actividad! (Si están haciendo eso es por que es NEGOCIO). Siéntete más culpable si lo mantienes ahí.

8) ¿Quieres ayudarles?  Contribuye con las asociaciones y organizaciones que ya han diseñado planes de asistencia social. Mejor aporta tu donativo ahí. 

9) Repito… Darle una moneda a una persona limosnera no le está sacando de la pobreza. Lo haría si ese dinero lo supiera invertir en algo productivo, lo que por supuesto no hará.

10) Una persona puede pasar 20 años viviendo de la limosna (incluyendo su posible participacion en redes de trata de personas que viven de explotar esta situacion). 

Así, hoy pienso que dar limosna bien puede ejercitar mi hábito de la generosidad, pero dado que también contribuye a fomentar una situación para mi indeseable, es que hoy cambio mi parecer.

¡No fomentemos que dicha actividad sea un negocio altamente redituable de 20 años o más!

Mejor enfoquémonos en crear la mejor ayuda posible que una nación puede ofrecer a su gente… ¡Empleo!

Pues bien, habiendome valido del dicho popular que dice que “es de sabios cambiar de opinión”, les pregunto… ¿qué opinan al respecto?

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Arturo va bien…

29 octubre 2009

Amigos…

Recientemente publiqué un post en donde solicité sus oraciones por la salud de un amigo personal. Agradezco a todas las personas que así lo hicieron. Ayer no enteramos que Arturo dejó el hospital y comienza una etapa dura y difícil de rehabilitación. ¡Vamos de gane! Para como llegó a estar de delicada la situación de su salud, que ahora esté en su casa ya es un gran avance.

A todos mis hermanos en la fe que elevaron sus oraciones por esta causa personal, no tengo palabras para agradecerles el favor. Le pido a Dios que devuelva el doble de bendiciones para ustedes y sus familias.

Una vez más… ¡Dios Existe!


¿Capacitados o disponibles?

12 octubre 2009

pescadorHace tiempo escuché una de las frases que más me ha movido el corazón en lo referente a mi fe. La frase dice así:

“Dios no llama a los capacitados, sino que capacita a los llamados”

Estas palabras tuvieron mucho impacto en mi vida ya que solía creer que para poder hablar de Cristo, misionar, evangelizar y ser santo, requería de una gran capacidad intelectual en la materia. En pocas palabras, yo creía que me hacían falta horas enteras del estudio de Teología, Metafísica, Cristología y otras ciencias complejas para poder tener la capacidad suficiente de hablar de Cristo. ¡Nada más equivocado!

Lo que Cristo pide de sus apóstoles no es capacidad sino disponibilidad. Es decir, sólo te pide que digas “Si” y ¡ya está! Él se encargará del resto.

Uno de los pretextos que más escucho de quienes no se quieren acercar a la Iglesia es que dicen “no sentirse capacitados o preparados para pertenecer” (¿Quien si lo está por completo?) Personas muy valiosas no se animan a ir de Misiones en Semana Santa pues dicen que hace mucho tiempo que no entran a una Iglesia y que ya casi no se acuerdan ni cómo rezar el Padre Nuestro ¿Y eso qué?

¿Acaso fue un impedimento para entrar a la escuela el no saber lo que precisamente ahí se nos iba a enseñar? Pues para eso está la Iglesia, para enseñarnos y capacitarnos en nuestra fe. Repito, no hace falta saber, tan solo hace falta acceder.

María no se ganó la confianza de Dios para traer a su hijo al mundo porque fuera precisamente una especialista en teología y doctrina sino  simplemente por que fue capaz de darle a Dios la respuesta que abre todas las puertas del cielo: “Si”.

¿A quién buscó Jesús? ¿A los escribas o los pescadores? Qué tanto puede saber un pescador de ciencia o de filosofía. Nada. Pero un pescador, más que en ninguna otro personaje, trabaja usando la fe. Fe de que pescará hoy más que ayer, fe de que el cielo y el clima estarán a su favor, fe en que los peces estarán ahí en donde él avienta sus redes, fe en que la naturaleza le bendecirá en la jornada de hoy, fe en que regresará en la tarde al mismo puerto del que zarpó en la madrugada.

Si quieres pero no sabes… no es pretexto. Acércate a la Iglesia y la capacitación vendrá por añadidura.


¿Y por qué no?

13 agosto 2009

Feliz día del amor… y de las madres

10 mayo 2009

Eric From en su libro “El arte de amar” comenta que después del amor de Dios hacia los hombres, que es el amor supremo, el amor que le sigue en similitud es el amor de una madre hacia sus hijos. ¿Por qué? Por el nivel de entrega desinteresada que implica. En la tierra, nadie ama más que una madre a sus hijos. Me parece muy cierto.

Una madre siempre será capaz de interponer su propio bienestar por el de sus hijos, y lo mejor de todo, nunca espera retribución alguna a cambio de su entrega. El amor de una madre es, en todos los sentidos, el más puro y sincero de todos. Así, la maternidad es el regalo más grande que Dios le concedió a la mujer. Los hombres, nuca entenderemos a cabalidad lo que ser madre significa. 

Por lo anterior, propongo replantear nuestras fiestas ya que, aunque el 14 de febrero festejamos el día del amor, cuando realmente se debería de proclamar y conmemorar al amor es el 10 de mayo, el día de las madres. 

Hoy, 10 de mayo, día de las madres, es en realidad el día del amor. 

¡Felicidades a todas las mamás! y en especial a nuestra madre la Virgen María de Guadalupe… mamá de todos los mexicanos.


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