Un plumón y mi matrimonio

25 enero 2013

Como buen profesor que soy, tengo la costumbre de siempre cargar con un plumón de agua (marcador) en mi mochila. Es de esos que  se utilizan en las salas de juntas o en los salones de clases y que se borran fácilmente.

Pues bien, me he dado cuenta que tener este plumón puede ser una gran herramienta matrimonial, pues lo he empezado a utilizar par llenar todas las superficies de cristal de mi casa con mensajes de amor para mi esposa.

Hoy se me ha ocurrido utilizar en plumón para dejarle un mensaje pintado en los cristales de su coche antes de salir rumbo a la oficina.

Hace un par de minutos ella me ha llamado felizmente por teléfono para agradecer el detalle… (Lo hizo jugándome una broma en donde reportaba simpáticamente un acto de vandalismo)

Y es que en los detalles matrimoniales no tiene nada que ver el costo que se haya invertido en crearlos (ok..ok… las joyas a veces ayudan).

Con este mismo plumón marqué igualmente la tapa metálica de un recipiente de comida para que cuando mi esposa sacara el mismo del refrigerador se encontrara con un muñequito que le saluda y le dice “Te amo”.

Un plumón, un simple plumón es más que suficiente para expresarle a tu esposa lo mucho que piensas en ella por toda la casa.

Son justamente esos detalles los que me permiten cultivar la semilla de mi amor hacia ella. Amo a mi esposa y todo el tiempo estoy pensado en formas de sorprenderla…

¿Alguna otra idea?

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D x D

3 noviembre 2010

Esta sección tiene como misión poner a la creatividad al servicio del matrimonio. Pensando en la misión que los esposos tenemos de conquistar “Día a Dia” (DxD) a nuestras esposas, sirva este espacio para exponer ideas y sugerencias creativas para llevar a cabo detalles en sus matrimonios. Siéntanse con la libertad de utilizar estas propuestas para el beneficio de su vida matrimonial o de enviar sus propias ideas a diariodeuncatolico@gmail.com

“Este día yo me encargo…”

¿Qué actividad resulta ser la más cansada o problemática para tu esposa? ¿Cuidar a los niños? ¿Preparar la comida todos los días? ¿Hacer una larga cola en el banco para pagar los servicios de la casa? ¿Vestir a los niños todas la mañanas?

Pues lo que te sugiero en este DxD es muy simple. Encuentra dicha actividad y ofrécete hacerla tú en su lugar. Si algo valoramos los seres humanos es recibir la ayuda de un ser querido justo en los momentos en que más dificultades encontramos. No esperes a que te lo pidan, no suele suceder así, en cambio ofrécete a ayudar sin miramientos.

Aquí algo importante…

Esposos, si les pasa lo mismo que a mi, seguramente le tendrán que insistir varias veces a su esposa para que se deje ayudar, ya que como buenas madres generosas no suelen aceptar tan fácilmente el desprenderse de una actividad que hacen por amor, pues están acostumbradas a pensar siempre en los demás más que en ellas mismas (el amor materno es grandioso).

Para lograrlo sugiero que, sin avisarles, les agenden previamente una cita para hacer esa actividad que tanto les gusta hacer: irse con una amiga, leer en un café, ir al cine, pasar tiempo en el salón de belleza, desayunar con su mamá, etc.. Tiempo en el cual ustedes aprovecharán  para realizar esa actividad que ella habitualmente hace.


Dios está en los detalles…

14 julio 2010

El camino de la santidad está repleto de detalles que marcan la diferencia.

El director que no deja de pedirle a sus colaboradores todos los días que mantengan el orden y la limpieza de sus escritorios, el ama de casa que decora el platillo de forma especial, los diez minutos que llegaste antes de la hora pactada a una cita, el persignarse antes de iniciar una actividad regular, eso… todo eso cuenta y es lo que hace la diferencia.

Dios no espera que le entregues resultados en lo macro, sino que te preocupas por lo micro. De nada le sirve al Creador del universo que hayas logrado la libertad de un país, si no luchaste por la harmonía de tu familia.

El cielo está destinado para quien hace de lo ordinario… ¡Algo extraordinario!

A Dios se le puede admirar en el pétalo de una rosa, en el sonido de una sonrisa, en la lágrima de preocupación de un padre por sus hijos, en los 30 segundos que dura el rezo del Padre Nuestro, el el viento que refresca la cara ¡Dios está en los detalles!

Él nos ama en lo individual no en grupo, pues para Él, cada uno de nosotros somos el más mínimo detalle de su creación. No le interesa que la humanidad se salve en su conjunto más de lo que le interesa que TÚ te salves en lo individual. El Señor se preocupa no por un país, sino por cada uno de sus ciudadanos. Para Dios tú eres un detalle digno de ser atendido.

No creamos que Jesús se sacrificó por todos. No, el se sacrificó por ti, su más lindo y precioso detalle de la creación.


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