Lo juro por Dios (IV)

21 enero 2013

Pues bien, hoy me he vuelto a subir a la báscula y esta marcó 107.3 kg lo que significa que perdí unos maravillosos tres kilos en los primeros doce días de mi proyecto de reducir de peso.

Definitivamente no ha resultado fácil, pues tal y como esperaba que sucedería, me han venido muchas dudas y debilidades en el camino, más me he tratado de mantener firme en dos puntos relevantes de mi plan: El licuado de proteínas en la mañana y una rutina constante de actividad física.

Los resultados no han sido malos, más estoy seguro que podré hacerlo mejor en el futuro (principalmente en lo concerniente al ejercicio).

Aunque he sentido ganas de claudicar en varios momento, sigo esperanzado que el 9 de junio llegaré a la meta de 80 kg.

Empiezo a reflexionar que esta prueba física es una analogía muy similar a la vivencia de la propia fe ya que ambas experiencias tienen en común la dificultad y la perseverancia como elementos que luchan entre si en el interior de los hombres que las practican.

Por cierto, ayer mi equipo preferido de fútbol americano (los 49´s de San Francisco) avanzó al Super Bowl lo cual me hizo muy feliz pues los fanáticos de este equipo ya llevábamos varios años sin saber lo que se sentía emocionarse de esta manera. Lo más impactante de todo es que el equipo regresó de una desventaja de 17-0 para terminar ganando 24-28.

No suelo hablar mucho de deporte en este blog, pero la emoción del momento y el gran gusto que tengo por este fascinante deporte me obliga a compartirles mi alegría.

¡Seguimos adelante!


Fútbol

4 diciembre 2009

Una de mis grandes aficiones es sin duda alguna el deporte más popular del mundo: el fútbol.

Hoy recién conocemos cómo se llevarán a cabo los partidos de la primera ronda de la próxima justa mundialista. México jugará contra Sudafrica en el partido inaugural del certámen y posteriormente enfrentará a Francia y finalmente a Uruguay.

En el mundial de fútbol pasado, en Alemania, me contaron unos amigos que tuvieron la oportunidad de asistir a los estadios en donde México jugó que verdaderamente se puede sentir una energía especial cuando se está dentro del estadio en un Mundial.

¿Qué tiene que ver esto con este blog de espiritualidad? Me comentaba de igual manera este amigo: “Creo que nunca había rezado tanto por una causa como la de pedirle a Dios que nos ayudará a obtener la victoria”

Esto me lleva a pensar que Dios deberá de estar muy agradecido con los que inventaron este genial deporte. Si un balón girando sobre el pasto hace que evoquémos tanto al Creador, me queda claro que Dios, al igual que millones de personas en este planeta, ama el fútbol.


Fe y fútbol

14 julio 2009

Jim Stjerne , presidente de la Federación Danesa de Fútbol, lanzó una queja ante la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) tras lo que él considero una “expresión de fervor inaceptable” de parte de los integrantes de la selección brasileña fe fútbol quienes, al finalizar el partido que les llevó a conquistar el pasado mes de junio la copa Conferedaciones en Sudáfrica, se reunieron en el centro del campo, se pusieron de rodillas y abrazados como hermanos se pusieron a rezar en un gesto de gratitud a Dios por el triunfo obtenido.

Ante dicha queja, el presidente de laFIFA, Joseph Blatter, decide cooperar con la noción de reproche y comenta que tiene planes de prohibir toda expresión religiosa de parte de los futbolistas en los futuros torneos internacionales de este organismo (empezando por el próximo mundial en Sudáfrica 2010).

¡¡¡Como aficionado al fútbol y a mi fe católica, me declararé en huelga si esto sucede!!!!

Si hay una muestra de grandeza humana en este mundo es precisamente cuando vemos a esos súper dotados acordarse que su talento, no es exclusivo de ellos sino que vino dado desde el cielo. La humildad engrandece aún más la victoria obtenida.

Cuando uno ve a un jugador hacer un gol y acto seguido correr a festejarlo dirigiendo la mirada y las manos al cielo en son de agradecimiento al Creador, se nos viene a la mente que seguramente Dios es el “hincha número 1”. ¿Por qué no le vamos a dejar entrar al estadio?

¿Por que dejar fuera a Dios de una de las muestras más  grandes de pasión humana? ¿Acaso la fe y el deporte no tienen como común denominador que, a pesar de todo el mal que vivimos en el mundo, nos ayudan a seguir teniendo esperanza? 

Además, estoy seguro que en aquella noche en que el equipo brasileño se puso de rodillas para agradecer el triunfo recién obtenido, no estuvieron solos ya que millones de brasileños felices y contentos seguramente los estuvieron acompañando en sus rezos de alegría. ¿También los vamos a intentar callar?

En fin… Como si tuviéramos el poder de silenciar a Dios.


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