Rebasamos el medio millón de visitantes

10 junio 2014

A todos mis lectores ¡Muchas gracias!

Revisando las estadísticas de Diario de un Católico me percato que hemos rebasado las 500,000 visitas acumuladas desde que se inició este sitio en el 2009.

Esto es una gozada para un servidor.

No me queda otra cosa más que confirmar que hablar de Cristo y la fe si es un tema popular.

Diario de un Católico no tiene otra intensión que la de transmitir mensajes de fe y esperanza, no desde la perspectiva de alguien que se dicte de saber mucho de teología o filosofía, sino más bien desde el punto de vista de un simple mortal que anda inquieto por conocer  a Dios a través de la Iglesia Católica.

Les agradezco enormemente el que me hayan otorgado un poco de su tiempo para leer y comentar sobre las innumerables temáticas que he aboradado en este blog.

Dios mediante seguiremos perseverando para alcazar el millón de visitantes.

#DiosEstaDeModa

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Ofrezco una disculpa

29 mayo 2013

Este blog lleva como título “Diario de un Católico” ¿cierto?

Esto es así, pues en él he querido plasmar mi experiencia diaria de lo que voy viviendo como católico y no solo ofrecer lecciones teóricas de lo que se supone debería ser un católico perfecto (dicho ser no existe).

Esto lo escribo pues tengo que ofrecer una rectificación, acompañada con unas disculpas.

He decidido continuar con el blog y dar macha atrás a la idea de concluirlo  (como lo  había anunciado hace unas cuantas semanas)

Pido disculpas si esta rectificaión afecta la imagen que de un servidor puedan tener  mis queridos lectores, pero esto solo demuestra que quien está detrás de estas palabras es un ser humano común y corriente, lleno de dudas, cambios, ideas y emociones.

¿Por que me aventuré a ser tan tajante en mi decisión?

Lo digo con todas su letras:

La decisión que manifesté de terminar con este  blog obedeció a una crisis de fe.

Por un momento de mi vida me sentí abrumado, confundido y hasta decepcionado de mi mismo y de Dios (Si, es muy fuerte, pero cierto). Esto obedece a que estoy viviendo un momento personal difícil del que me ha costado trabajo salir (Pero ya lo estoy logrando)

Así, quise terminar con el blog pues creí necesario quitarme peso de encima para poder aclarar ideas.

Al inició, intenté leer algunos textos espirituales, meditar y rezar pero la crisis fue bastante fuerte. Lo suficiente como para incluso detener mis actividades espirituales por un tiempo.

Mi desesperación fue tal que pedí asesoría profesional de un tercero, pues el nivel de confusión fue tal que me estaba resultando imposible resolverlo solo.

Con su ayuda y orientación pude entender que mi crisis obedecía a cuestiones que no había resuelto desde hace tiempo y que, hasta que no les hiciera frente, no podría seguir ofreciendo amor.

Así, gracias a personas que me brindaron toda su ayuda y apoyo, terminé entendiendo que mi coraje no era contra Dios, sino contra mi mismo.

Reconocí que necesitaba recuperar mi interior urgentemente para poder continuar con mi servicio a mi familia, a Dios y a la Iglesia.

Así lo hice (y lo sigo haciendo) y me siento rescatado.

Por lo mismo, pido una disculpa si a través de este blog manifesté mi crisis, pero lejos de ocultarla es mi deseo compartirla pues creo que termina siendo una prueba más que en el camino de la salvación y la santidad lo que cuenta no es la perfección sino la perseverancia.

Ahora bien, lo que más me conmueve de esta experiencia es lo siguiente.

Como ya lo mencioné previamente, cuando empecé a sentirme colérico y miedoso, tomé la decisión (con plena conciencia) de dirigir dichas emociones hacia Dios. Así que sentado en una Iglesia le dije “Quiero enojarme contigo pues probablemente no existes…” (¡Muy fuerte! pero así fue) 

Hoy, que reconozco que dicho coraje tenía otra fuente que yo estaba evadiendo, me estremezco al saber que ante aquel resentimiento de mi parte, Dios pareció decirme:

“Adelante, si lo necesitas hazlo. Enójate conmigo y niégame…”

De una manera sorprendentemente maravillosa y paciente, Dios me permitió y me enseñó a sentir. Y no solo  eso, sino que habiéndose puesto de frente ante mi coraje, también me puso los medios para que mi crisis se fuera resolviendo.

¡He ahí la prueba máximo en mi vida de su figura paternal! 

En estos momentos, aún con algunas cicatrices internas por resolver, puedo decir que esta crisis de fe ha sido una de las experiencias más fuertes, y agudas de mi vida,  pero al mismo tiempo de las más edificadoras.

Te pido perdón Dios y sobre todo, gracias por no haberme dejado.

Perdón y gracias también a mis queridos lectores de “Diario de un católico”. Debo reconocer que antes que escritor, conferencistas, coach y promotor del cristianismo, soy hombre y eso me obliga  a tener raspones en el cuerpo y en el alma. Ser católico no significa evitar la adversidad, sino más bien tener el alma lo suficientemente entrenada para levantarse cuando se nos presente.

Así, Diario de un Católico sigue y, si ustedes me lo permiten y confías en un servidor, aquí nos seguiremos encontrando por muchos años más.


Se aproxima el final…

30 abril 2013

Pues bien, un gran momento para la vida de este blog ha llegado: el final.

El próximo 9 de junio de este año, fecha de mi cumpleaños número 34, publicaré mi último post.

¿La razón?

Pues verán, creo que Dios me pide tomar un tiempo de descanso en la escritura y abocarme a otros proyectos.

No eliminaré el blog de la red pues deseo que mis escritos se mantengan “al aire” para quien desee aprovecharlos y valerse de ellos para poder meditar y fortalecer su fe a través de mis múltiples experiencias y reflexiones compartidas.

Mientras tanto, de aquí a que se cumpla dicha fecha, seguiré publicando mis últimas notas y, sobre todo, las conclusiones de mi proyecto “Lo juro por Dios” el cual justamente tiene esa fecha como límite del mismo.

Tomar esta decisión no me ha resultado nada fácil, más si conveniente ya que me permitirá poder influir desde otras perspectivas.

Quiero, por lo mismo, agradecer a todos los lectores que de una manera u otra han representando las casi 450,000 visitas que el blog ha tenido desde que lo inicié.

Los resultados obtenidos fueron grandes y fructíferos para la misión evangelizadora de Dios. Muchas almas tocadas, muchas personas motivadas y muchas consciencias inspiradas.

Así, queridos lectores, me encantaría que me acompañaran en los últimos días de este blog que está por llegar a su final.

Los caminos de Dios son misteriosos y complejos, pero no por eso dejan de ser perfectos.


Ser católico…

26 enero 2013

La primer entrada que publiqué en este blog en e 2009 llevaba como título el mismo que precede la publicación de hoy: “Ser Católico”.

Y es que en este año que estoy iniciando me ha surgido mucho la inquietud de meditar y reflexionar sobre mi llamado a pertenecer a la Iglesia.

A veces me pregunto ¿qué sería de mi si jamás nadie me hubiera hablado de Cristo, de la historia de la salvación y de la Iglesia que administra y vela por la santidad de los que hemos creído en la buena nueva?

¿Qué hubiera pasado si mis papás hubieran vivido en otro país? ¿Que hubiera sido de mi fe si yo no hubiera conocido a Dios en esta época?

En fin, no llegaré a ningún lado por andar cavilando en lo que pudo ser. Sin embargo una idea me resulta muy positiva de esta reflexión.

Si yo, por azares del destino, no hubiera tenido la oportunidad de encontrarme con la iglesia católica, estoy seguro que la Iglesia, valiéndose de todo su poder de evangelización y apostolado, me hubiera encontrado a mi.

Por eso es importante que los católicos asumamos el indelegable rol de apóstoles de Jesús, pues existen millones de personas en el mundo que, habiendo nacido o crecido lejos de un ambiente cristiano, no han recibido aún la noticia de Jesús en sus vidas.

Ser católico es ser mensajero y jamás podremos descansar hasta que Cristo llegue a todos los rincones de la tierra.


Lo juro por Dios (III)

14 enero 2013

Ya han pasado cinco días desde que inicié mi juramento y ya enfrenté las primeras adversidades típicas en el camino de quienes deseamos controlar nuestra alimentación de una manera estricta.

Resulta que el fin de semana pasado han venido a visitarnos unos familiares de mi esposa y ella ha preparado una suculenta comida para recibirles (desde luego que en ningún momento me opuse a esto pues nada de culpa tienen los demás de mi desproporcionado peso)

Así que sabiendo que durante la comida iba a querer probar un poco de todo lo que se serviría, decidí desayunar muy ligero para permitirme comer sin mucha restricción. (Dicha planeación me parece que es la actitud que debería de tener cada vez que se presente una situación similar)

La comida ha estado tan deliciosa que me ha resultado un tanto difícil poder controlar mi apetito. Comí generosamente… (Reconozco que sintiendo un poco de culpa)

A pesar de eso, al día siguiente (ayer) volví sin muchos problemas a mi régimen balanceado y me sentí muy bien.

Hoy muy temprano me subí a las báscula y resulta que peso 107.9 (¡dos kilos menos!), lo que me ha puesto muy contento y me ha motivado.

He recibido un comentario en el blog de un lector argentino que me ha inyectado mucho ánimo. Me dice que él es un testimonio viviente de que Dios transforma.

En fin, las dificultades siguen más mi ánimo sigue intacto.

¡Seguimos adelante!


¡¡¡Diario de un Católico llega a las 600 publicaciones!!!

10 diciembre 2012

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Estimado lectores:

Por este conducto (no se me ocurre otro) les quiero agradecer que me hayan acompañado durante estos años de escritura y promoción de la fe católica.

Seiscientas publicaciones se pueden decir fácil, más lo que hay detrás de cada una habla de la verdadera voluntad de Dios por mantener este proyecto andando… ( mi perseverancia se ha puesto a prueba cientos de veces)

No puedo más que darle gracias a Dios por cada palabra que me ha inspirado escribir y por cada tema que ha querido que aborde por este medio. Les juro que en la mayoría de los casos escribo conforme voy viviendo y meditando los temas en mi mente y me imagino que es Dios quien los inserta por alguna razón en mi dura cabeza.

Así, espero que lo que aquí les he venido compartiendo haya podido colaborara al desarrollo y crecimiento de su propia fe pues,  en lo personal, Diario de un Católico ha logrado en mi lo que ningún otro ejercicio espiritual ha podido provocar: mantener vivas mis ganas de hablar de Dios.

Gracias a todos los lectores que han leído y comentado mis publicaciones (incluso para mostrarme su desacuerdo con algunas de ellas), pues es gracias a que ellos me dedican un poco de su tiempo que yo renuevo fuerzas para seguir escribiendo.

Mis queridos compañeros de fe… ¡Vamos por otras 600 publicaciones!


Perseverar…

5 diciembre 2012

Desde hace unos meses para acá vuelvo a tener muy presente en mi mente el concepto de la “perseverancia”.

Como ya he mencionado en un sin fin de ocasiones en este blog, me gusta predicar que la santidad es un asunto directamente ligado a esta virtud.

La llegada al cielo está llena de obstáculos y dificultades, más eso no significa que sean imposibles de sortear. La perseverancia es justamente esa fuerza interior que nos hace levantarnos una y otra vez en pos del objetivo anhelado.

Pero… la pregunta que me viene a la mente en estos momentos es: ¿Por que ante determinadas circunstancias somos perseverantes y ante otras no?

Es decir…

¿Por que existen luchas en las que nos resulta más fácil mantenernos en pie a diferencia de otras en las que renunciamos prontamente?

Reconozco que a mi mente vienen apenas unas cuantas actividades que he realizado en mi vida bajo este esquema de perseverancia esforzada, y son muchas más las que recuerdo haber dejado de lado sin motivo aparente un sin fin de ocasiones.

Bastará con decir que a lo largo de mi historia como bloguero, he iniciado alrededor de 10 blogs distintos, cada uno tocando temas y asuntos diversos (innovación, temas empresariales, creatividad, orientación vocacional, etc).

El resultado es que en todos, menos en uno, he fracasado por falta perseverancia.

Si, lo adivinan, Diario de un Católico es el único blog en el que he perdurado por casi cuatro años habiendo escrito a la fecha casi 600 publicaciones.

No tengo una respuesta clara y contundente de por que esto ha sido así. Tampoco tengo una pista que me de luz de qué he hecho diferente en este proyecto con respecto a otros intentos. Lo único que tengo claro es que Diario de un Católico es, de entre todos mis intentos blogueros, el sobreviviente último.

Podría definitivamente atribuir este pequeño éxito personal a la voluntad de Dios pues, al ser un blog que trata sobre Él, seguro que estaría más dispuesto a sostenerme en este intento que en otros de tópicos más paganos. Sin embargo también he sido testigo de otros sitios católicos (ajenos y personales) que han muerto en el intento.

Así, la respuesta más cercana que he meditado hasta el momento podría resumirla en una palabrita muy concreta: resultados.

A la fecha Diario de un Católico recibe un promedio de 30,000 visitas mensuales (en verdad muchas gracias) y ese resultado crea en mi un compromiso con mis lectores que ya no puedo más que responder. Cada vez que recibo un comentario, una crítica o una sugerencia sobre alguna publicación de este blog, es como si me inyectaran vitaminas renovadas para seguir adelante.

Definitivamente no soy un experto en tecnología, ni en teología, ni en espiritualidad (repito, soy muy imperfecto y débil) sin embargo algo habré hecho bien por medio de este blog que muchas personas me han dejado sentir que lo que hago en nombre de Dios les importa y les beneficia de sobremanera y, para mi, eso es más que suficiente para perseverar.

En fin, aprovecho esta publicación para decirles: gracias por leer este blog.

¡Dios los bendiga y aquí seguimos!


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