Papa Francisco

13 marzo 2013

¡Nuestro nuevo Papa es latinoamericano! (No puedo estar más feliz y contento)

Gracias al pueblo hermano de Argentina que nos ha regalado al cardenal Jorge Mario Bergoglio para suceder Benedicto XVI.

Su nombre Francisco  me ha fascinado… (Me imagino que esto obedece a San Francisco de Asis)

Me encantaría que nuestros lectores de aquellas tierras nos puedan dar mayores referencias sobre nuestro nuevo líder.

Mientras tanto… ¡Bienvenido Francisco !


El nombre del Papa

8 marzo 2013

La otra vez mi mente divagaba sobre la siguiente pregunta ociosa:

Si yo fuera elegido Papa (de hecho, cualquier bautizado católico podría ser elegido como tal).. ¿Que nombre elegiría?

No tengo muy cierto cuales son los criterios que suelen usar los cardenales para elegir un nombre al ser nombrados Papas, más me imagino que este podría ser el resultado de su admiración por algún santo en particular o por el especial significado etimológico que este nombre pueda tener para ellos. Incluso me parece que pueden simplemente utilizar la versión latinizada de su propio nombre.

El nombre Papal más utilizado a lo largo de la historia ha sido Juan (23 veces), seguido de Benedicto (16 veces) y Gregorio (también 16 veces).

Benedicto significa “bendecido” o lo que es lo mismo, “del que se habla bien”.

El mote de Juan Pablo II, nombre que eligió el cardenal Karol Wojtyla al ser nombrado Papa en 1978, fue escogido en homenaje a su predecesor, el Papa Juan Pablo I, quien falleció de manera repentina tras haber transcurrido apenas 33 días de su pontificado.

Ahora bien, regresando a mi pregunta ociosa inicial… ¿Que nombre elegiría yo si fuere elegido Papa?

Mis amigos me suelen apodar “Pastor”, por lo que tal vez elegiría ese mote para ejemplificar el deber que dicho cargo conlleva.

Ahora bien, si me fuera por el lado de algún santo o figura de la Iglesia que me resultara significativa seguramente optaría por ser “Juan Pablo III”, pues como ya lo he mencionado en publicaciones anteriores, Juan Pablo II fue y sigue siendo una gran inspiración en mi vida espiritual.

Ahora que si optara por simplemente seguir usando mi nombre en latín tendría que elegir un nombre del tipo Joseph o algo así.

En fin, este ejercicio que en mi persona resulta jocoso e inútil, en estos momentos tiene un gran valor en la mente de todos y cada uno de los cardenales que se encuentran deliberando en Roma. Si bien empezarán a surgir entre ellos de manera natural candidatos más fuertes que otros para ocupar la silla del sucesor de Pedro, ninguno de hecho puede ser descartado de la voluntad de Dios que se hará presente por medio de la inspiración del Espíritu Santo el día de la elección del nuevo Papa.

Por lo mismo, si hay algo que me queda claro en estos momentos es que todos los cardenales ya tendrán en mente algún nombre con el que quisieran ser nombrados en caso de ser electos Papas, ese sobrenombre que, sea cual fuere, marcará la historia de nuestra Iglesia en el futuro de la humanidad.


El protagonista

20 febrero 2013

Ayer leía en las redes sociales una frase que me parece oportuno compartirles en estos tiempos de renovación papal.

La frase decía más o menos así:

“La retirada del Papa Benedicto XVI del trono de San Pedro nos enseña una cosa: ¡que Dios es el único protagonista!”

Creo que esta frase resume todo lo que se podría decir son respecto a si un Papa se puede o no retirar de su puesto. La historia de la salvación tiene uno y solo un protagonista indispensable: Jesucristo. Todo lo que suceda fuera de Él, es perfectamente revocable y prescindible.

Que el Papa haya optado por hacerse a un lado para dedicar sus último años de vida a la oración y el estudio, no significa otra cosa que su deseo plenamente humano de devolver lo que en realidad le había sido prestado y conferido por Dios.

Hombres nacen y hombre mueren, gobernantes llegan y gobernante se van, más Dios y su Iglesia perseveran para siempre.


Gracias Benedicto XVI (2a parte)

13 febrero 2013

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Continuando con la reflexión que nos dio pie el día de ayer el sorpresivo anuncio del Papa Benedicto XVI acerca de su dimisión, me quiero permitir profundizar en la siguiente estrofa contenida en su mencionado discurso.

El Papa mencionó lo siguiente:

“Por lo que a mí respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria…”

¿Que quiere decir esto?

¡Que Dios le ha concedido al mundo la enorme bendición de tener a un ex Papa vivo orando de tiempo completo por él!

Esto será un lujo invaluable.

¿Quien mejor puede conocer la iglesia y sus necesidades que quien ya ocupó el puesto más alto de dirección en la misma? ¿Quien sabe mejor que un Papa cuales son las prioridades por las que hay que elevar oraciones a Dios para velar por la santidad de los católicos?

Que una cosa quede clara…

El Papá Benedicto XVI no está claudicando de su vocación.

Lo que sucede es que él ha tomado la decisión de ayudar desde otra perspectiva: la oración. Él cree que en este momento de su vida, puede aportar más valor a la historia de la salvación orando que dirigiendo. Y esta decisión, la de reconocer la propia capacidad según las propias fortalezas, es un acto tremendo de humildad (entendiendo humildad como la virtud poder de ver el mundo tal y como es y no como quisiéramos que sea)

Quienes nos tomamos en serio el poder de la oración, sabemos que esta actividad a la que se dedicará ahora Benedicto XVI de tiempo completo tiene igual o mayor relevancia para el futuro de la Iglesia que el estar dirigiendo los esfuerzos episcopales desde Roma.

Es muy importante que esto quede claro entre los católicos: no perdimos un Papa, sino más bien ganamos un hombre intelectualmente excepcional dedicado profundamente a la oración plena.

Cuentan que Santo Tomás de Aquino, una vez que terminó de escribir lo que es  considerado uno de los tratados teológicos más importantes de la historia (La Suma Teológica) tuvo una revelación mística al celebrar una misa, tras la que mencionó no querer volver a escribir nunca más pues lo que Dios le había permitido conocer en dicha experiencia hacía que sus escritos fueran paja. Santo Tomás a partir de ese momento se dedicó a orar a plenitud por el resto de su vida y no volvió a escribir más.

Así que cada vez que elevemos nuestras plegarias al cielo, tendremos acompañándonos la oración de un hombre cuya voz valió la pene leer, escuchar y por siempre estudiar.


Gracias Benedicto XVI

12 febrero 2013

La noticia ya ha recorrido para estos momentos la mayoría de los rincones del planeta.

Nuestro Papa Benedicto XVI ha anunciado que optará por dejar su cargo en vida a quien sea designado, por el colegio cardenalicio, como su sucesor.

El Papa argumenta que esta decisión, meditada profundamente desde hace ya tiempo, obedece a motivos de salud, situación que le impide seguir con las mismas fuerzas al frente de la comunidad católica.

Por mi parte, quien siempre me he mostrado fiel seguidor del Papa, no puedo expresar otra cosa que lo siguiente:

¡Gracias Benedicto XVI!

Gracias por tu inteligentísimo papado.

De manera particular me vi enormemente bendecido e iluminado por tu luz intelectual. Desde el primer día que supe que serías designado como el obispo de Roma, me sentí tranquilo por lo que vendría bajo tu guía.

Siempre se habló de tu gran intelecto como tu gran cualidad y esta fortaleza quedó demostrada en tus riquísimos escritos que nos legaste para la historia. Tu encíclica “Dios es amor” me resultó especialmente cautivadora.

Gracias Benedicto por dejarnos admirar tu temple y fortaleza ante la adversidad. Sabemos que nuestra Iglesia vive tiempos difíciles en los que sus seguidores hemos tenido que demostrar nuestra fidelidad a la misma de manera contundente.

En este sentido, saber que te teníamos a ti como Papa, un arduo defensor de la tradición eclesiástica, me dio mucha certeza de que los católicos estábamos bien respaldados.

Gracias, en conclusión, por haber aceptado aquel 19 de abril del 2005 ser nuestro Papa e, igualmente, por haber tomado serenamente la decisión de dejar de serlo cuando tu consciencia, respaldada en oración con nuestro Señor, te lo ha sugerido.

Esta decisión en lo absoluto me sorprende ni me asusta, al contrario, me enseña y me conmueve, pues siempre he creído que el liderazgo de una persona empieza justo en el momento que se hace a un lado (voluntariamente o no) de su obra para dejar que sea solo la fuerza de su legado lo que continúe guiando y moviendo voluntades.

La obra de Jesucristo, nuestro Señor, comenzó a transformar la historia de la humanidad a partir del momento de su partida. Fue justo ahí, después de partir, que los apóstoles que creyeron en Él comenzaron a mostrar el fuego que se había sembrado en su interior.

Gracias Benedicto, gracias Joseph, gracias querido y amado Papa.


El Papa Benedicto en Twitter

29 diciembre 2012

Recién el mundo digital tuvo la noticia de que ahora los católicos podremos seguir al Papa Benedicto XVI a través de su cuenta oficial en Twitter.

Desde el papado de Juan Pablo II ya se nos instaba a los católicos a aprovechar las enormes posibilidades de los medios digitales como herramienta de evangelización.

Pues bien nuestro líder espiritual se nos une en esta iniciativa a través de la cuenta:

@pontifex (inglés)

@pontifex_es  (español)

Por medio de ella podemos empezar a seguir algunos twit´s que seguro nos mantendrán informados y motivados en el seguimiento de nuestra hermosa fe católica.

Al día de hoy la cuenta ya es seguida por cerca de 1,330,000 seguidores y estamos seguros que en no pocos meses el número crecerá exponencialmente.

El primer Twitt publicado por Benedicto XVI fue:

“Queridos amigos, me uno a vosotros con alegría por medio de Twitter. Gracias por vuestra respuesta generosa. Os bendigo a todos de corazón.”

¡Bienvenido a Twitter querido Papa!


Rezar los salmos…

22 octubre 2012

En voz del Papá Benedicto XVI se nos explica la importancia de acudir a los salmos par elevar nuestras oraciones al creador…

Buen video.

“En los salmos, el Cristiano reza al Padre en Cristo y con Cristo”


Ser católico

26 julio 2012

Me intriga la siguiente afirmación que escuche por ahí…

“Anteriormente, atreverse a decir que uno no era católico podía ser causa de muchas críticas y hasta enojos. Hoy, en la época moderna, decir que uno lo es es lo que causa dichas reacciones…”

Que cierto puede resultar esto.

Yo puedo ir por mi país preguntándole a las personas en qué creen y poca son las que me dirán con convicción firme “En Jesucristo y su Iglesia católica”. 

Yo mismo lo noto en mi persona.

Cuando ante un nuevo grupo social, principalmente de negocios, me declaro abiertamente católico las reacciones suelen ir desde la indiferencia hasta la extrañeza.

Hoy, encontrarte a una persona que hable de su fe y de su creencia en público es bastante raro. Los temas que inundan nuestras conversaciones suelen ser políticos, económicos e incluso deportivos y de espectáculos. No solemos hablar mucho de religión y valores de forma abierta.

En un mundo que cada vez abraza más el relativismo moral, en donde cada quien es el dueño y señor de su propia verdad, los que vamos por el mundo promulgando que la verdad no está en nosotros sino en Dios, desde luego que pasamos como entes raros y anticuados.

Pero eso definitivamente le da más valor a quienes se abren a Cristo en medio de la adversidad. “No tengáis miedo a Cristo” fueron las primeras palabras de Benedicto XVI al iniciar su pontificado y como tal habrá quienes le hagamos caso y otros que prefieran seguir nadando en la corriente de la indefinición.


¡No tengan miedo!

23 junio 2012

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Reflexiones sobre la visita de Benedicto XVI a México

3 abril 2012

Quiero aprovechar que ya han pasado algunos días desde que concluyó la visita de nuestro Papa a tierras mexicanas para compartirles por este medio algunas de las reflexiones que, a mi parecer, resultaron más interesantes de los varios discursos que  Benedicto XVI nos entregó en México.

Son extractos tomados de sus propias palabras mismos que acompaño con algunas breves reflexiones personales…

 

“El discípulo de Jesús no responde al mal con el mal, sino que es siempre instrumento del bien, heraldo del perdón, portador de la alegría, servidor de la unidad.”  (Plaza de la Paz en Guanajuato)

Escuchar estas palabras de boca de nuestro líder, me remontó a la frase de San Pablo en su carta a los Romanos (21-21) “no te dejes vencer por el mal, antes bien vence al mal con el bien“. Simplemente me fascina. En un país en donde existe una maldad agresiva e imperante, no debemos olvidar que dicho mal no se combate con odio ni con rencor… Pensar en el bien y usarlo es la mejor arma.

” Ustedes, mis pequeños amigos, no están solos. Cuentan con la ayuda de Cristo y de su Iglesia para llevar un estilo de vida cristiano. Participen en la Misa del domingo, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, buscando lugares de oración, fraternidad y caridad. Eso mismo vivieron los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, los niños mártires de Tlaxcala, que conociendo a Jesús, en tiempos de la primera evangelización de México, descubrieron que no había tesoro más grande que él. Eran niños como ustedes, y de ellos podemos aprender que no hay edad para amar y servir…” (Plaza de la Paz, Guanajuato)

El Papa le habló a los niños, esa parte de la población que siempre resulta la más afectada por la falta de Dios en los adultos. Además hace referencia a los primeros protomártires de la evangelización de nuestro continente. Tres niños que habiendo sido reclutados por los primeros evangelizadores franciscanos y dominicos, fueron brutalmente asesinados por los indígenas quienes abusaron de su fuerza al verse imposibilitados de usar la razón. Es igualmente valioso la reflexión de Benedicto XVI cuando dice que  quien descubre a Jesús, llega a concluir que no hay mayor tesoro que Él.
Un corazón puro, un corazón nuevo, es el que se reconoce impotente por sí mismo, y se pone en manos de Dios para seguir esperando en sus promesas…” (Parque Expo Bicentenario, León Guanajuato. Durante su homilía litúrgica) 
En su homilía del domingo 25 de marzo, Benedicto XVI nos invitó a provocar el cambio en el mundo buscando primordialmente cambiar el propio corazón. Además nos habló de la pureza de corazón entendiéndola como un acto de humildad en que reconocemos que sin Dios nada podemos. Los Santos no fueron a favor de la corriente del mundo… ¡lucharon en contra de ella!
Pues bien, en este monumento [el de Cristo Rey en el cerro del cubilete] se representa a Cristo Rey. Pero las coronas que le acompañan, una de soberano y otra de espinas, indican que su realeza no es como muchos la entendieron y la entienden.  Su reinado no consiste en el poder de sus ejércitos para someter a los demás por la fuerza o la violencia. Se funda en un poder más grande que gana los corazones: el amor de Dios que él ha traído al mundo con su sacrificio y la verdad de la que ha dado testimonio…” (Parque Expo Bicentenario, León Guanajuato. Durante su homilía litúrgica) 
En estos tiempos de violencia en nuestro país, los mexicanos nos hemos acostumbrado a ver deambular por las calles y carreteras de nuestra nación a las fuerzas armadas del ejército, en quienes el gobierno a puesto la confianza para detener al crimen organizado. En sus palabras, el Papa nos invita a confiar que existe un reino más poderoso que cualquier ejército en el mundo. El reino del amor, cuyo Rey y representante supremo es Jesucristo, Dios hecho hombre. Dirigiéndonos a Él y solo por Él… el mal sucumbirá.
Mis Predecesores en la Cátedra de san Pedro la honraron [A la Virgen María de Guadalupe] con títulos tan entrañables como Señora de México, celestial Patrona de Latinoamérica, Madre y Emperatriz de este Continente. Sus fieles hijos, a su vez, que experimentan sus auxilios, la invocan llenos de confianza con nombres tan afectuosos y familiares como Rosa de México, Señora del Cielo, Virgen Morena, Madre del Tepeyac, Noble Indita…” 
“…amarla  es comprometerse a escuchar a su Hijo, venerar a la Guadalupana es vivir según las palabras del fruto bendito de su vientre”
(Parque Expo Bicentenario, León Guanajuato. Durante el rezo del Ángelus) 
El Papa sabe perfectamente que estaba en tierras Guadalupanas y con estas palabras quiso enaltecer de una forma bellísima a la patrona de nuestra nación. Si bien, a todos nos hubiera encantado haberle tenido físicamente en la Basílica de Guadalupe, el sumo pontífice con estas palabras se hizo presente de forma amorosa con la dueña de nuestros corazones.
Sí, la maldad y la ignorancia de los hombres no es capaz de frenar el plan divino de salvación, la redención. El mal no puede tanto…”
“…sabiendo que el Señor ha resucitado, podemos proseguir confiados, con la convicción de que el mal no tiene la última palabra de la historia, y que Dios es capaz de abrir nuevos espacios a una esperanza que no defrauda”
“…ser hombre es ser hermano y guardián del prójimo.”
(Basílica-Catedral de Nuestra Señora de la Luz, León, Guanajuato. Homilía dirigida a  Obispos de America Latina)
En lo personal, la frase “el mal no tiene la última palabra“, me retumbó interiormente en cuanto la escuché. Me conmovió profundamente. No puedo estar más de acuerdo en que el mal no es, ni será, el ganador. Y esto no solo aplica al tema de la violencia social que a todos nos preocupa, sino que también se refiere a la vivencia personal de la fe, que a todos no ocupa. Si bien el mal en cientos de ocasiones toca a nuestra puerta (y le abrimos), esto no significa que esta sea el final de la historia. Siempre, siempre… Dios nos ofrece el bien por la vía del perdón y la misericordia.
Además…. ¿Puede existir una definición más resonante que la que nos ofreció el Papa explicando al hombre como hermano y guardián del prójimo?
 “Queridos amigos, muchísimas gracias por este entusiasmo. Estoy muy feliz de estar con vosotros. He hecho muchos viajes, pero nunca he sido recibido con tanto entusiasmo. Llevaré conmigo, en mi corazón, la impresión de estos días. México estará siempre en mi corazón. Puedo decir que desde hace años rezo cada día por México, pero en el futuro rezaré todavía mucho más. Ahora entiendo por qué el Papa Juan Pablo II dijo: «Yo me siento un Papa mexicano…” (Palabras improvisadas afuera del colegio Miraflores, la noche anterior a su despedida)
Reconozco que estas últimas palabras, así tal cual fueron, improvisadas y llenas de rica informalidad, me sacaron las lágrimas cuando las presencié por Televisión. Aún a la distancia llegaron a mi corazón.
Desde que se anunció que Benedicto XVI vendría a nuestro país, siempre tuve la conciencia de que la figura de Juan Pablo II iba a estar de manera indirecta presente en cada momento de este suceso. México amó a Carol Wojtyla y ahora ama a Joseph Ratzinguer. Cuando el Papa, tras largas horas de espera, salió a despedirse de la multitud que por tres días le acompañó acampando a las afueras de su casa de hospedaje (El Colegio Miraflores), y mencionó que pudo entender por qué su antecesor se consideraba un Papa mexicano, en ese preciso momento se ganó, también él, la nacionalidad mexicana.
“Queridos amigos mexicanos, les digo ¡adiós!, en el sentido de la bella expresión tradicional hispánica: ¡Queden con Dios! Sí, adiós; hasta siempre en el amor de Cristo, en el que todos nos encontramos y nos encontraremos. Que el Señor les bendiga y María Santísima les proteja. Muchas gracias.” (Aeropuerto Internacional de Guanajuato, discurso de despedida)
Adios Benedicto XVI. Adios querido Papa y líder de mi amada Iglesia.
¡México siempre fiel!

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