En esta semana santa

1 abril 2015

En esta Semana Santa…

Recuerda en todo momento el sacrificio de Dios por ti.

Ten una actitud de serenidad y contemplación (medita y observa lo que conmemoramos).

Es buen momento para ofrecer un sacrificio personal.

Acércate a lecturas católicas.

Acércate al cine de valores.

Se especialmente generoso.

Ten fe.


Pedazos rotos

31 marzo 2015

Jesús tiene la capacidad de reparar todo el pecado que hemos cometido, incluso el más grave de todos, aquel pecado que hemos cometido contra nosotros mismos, sus hijos más amados.


La tarjetita blanca

30 marzo 2015

Acabo de dictar una conferencia en una escuela de nivel preparatoria. Esta charla llevó como título “Mi proyecto de vida”.

Mientras preparaba la conferencia meditaba sobre todas los elementos que podría yo transmitir a estos jóvenes sobre lo que he aprendido en relación al desarrollo de proyectos de vida y orientación vocacional

Sin embargo dado que nada más contaba con 45 minutos para impartir esta conferencia decidí que me concentraría en hablar sobre mi experiencia con un simple y sencillo objeto, pero que es al mismo tiempo el artículo más importante que yo poseo en relación a este tema y que, de hecho, significó para mi un cambio radical en mi vida: una tarjetita de papel blanca.

Me explico.

Resulta que en mi juventud, cuando me encontraba inmerso en una profunda crisis vocacional (no tenía ni idea que carrera tenía que elegir ni a que profesión me tenía que dedicar en mi vida), un profesor al que me acerqué para consultar sobre mi situación me comentó lo siguiente:

“José Luis, no puedes pensar en términos de profesiones ni carrera si antes no decides primero un destino de vida”

Acto seguido, me invitó a su oficina y sacó de un cajón una tarjetita blanca de 10×15 cm y me le entregó diciéndome:

“Escribe en este papel qué eliges ser”

Sorprendido, recibí la tarjeta en mis manos y le pedí que fuera un poco más explícito en la tarea que me estaba asignando.

“Escribe en esta tarjetita blanca la meta que deseas lograr en tu vida, la misión que crees estás llamado a conseguir. Tu vocación”

Me pidió que me tomara algunos minutos para escribirlo.

El asunto es que no pude escribir nada. No tenía ni idea de que poner en ella.

Al ver que dicha tarea implicaba para mi un trabuco, me dijo nuevamente:

“Ese es el problema José Luis. Mientras no puedas poner en esa tarjeta cual es tu misión de vida, no pueden pensar en resolver nada más relacionado con tu profesión ni tu trabajo”

Ahí fue donde descubrí por primera vez el término vocación y la importancia que tiene el descubrirla para poder dar luz al camino de la propia vida.

Por momentos creía que debía de poner ciertas metas y objetivos en ella, pero estas luego me parecían poco atractivas e inmediatamente después las borraba y me veía obligado a volver a empezar.

No miento cuando digo que tardé más de 5 años en poder decidir que habría de poner en la tarjetita.

Más cuando encontré la frase definitiva, todo cambió. Mi vida tuvo sentido, los caminos se me iluminaron y mi crisis vocacional se disolvió.

¿Que puse en la tarjeta?

Aquí una foto de la misma

2015-03-25 09.54.23

¿Maestro? ¿El mejor del planeta? Pues si, muchas cosas tuvieron que suceder para que yo me percatara que mi vocación de vida era la de ser formador.

Más cuando puse esa frase en el esa tarjeta verdaderamente sabía que era mi vocación y debía de destinar mi futuro a tratar que esa misión se lograra.

Hoy en día, si bien no puedo decir que soy el mejor maestro del planeta, me gusta creer que estoy trabajando para llegar algún día a serlo. Doy clases, he trabajado como directivo universitario, soy mentor de jóvenes, imparto conferencias, actividades que cada día confirman que yo nací para formar (Y si, resulta que lo hago bastante bien).

Ese es el poder que tiene una visión y una meta en la vida de una persona. Una vez que descubres el destino, el camino se ilumina por sí solo.

Así que en la conferencia que acabo de dictar a estos jóvenes de último año de preparatoria, no hice otra cosa que narrarles mi propia historia de la trajetita y al final concluí entregándoles a cada uno una tarjeta blanca exactamente igual que algún día cambió mi vida.

Lo que más me impresiona de esta anécdota, es que me resulta impresionante como un simple pedazo de papel que económicamente no lave ni un centavo, puede convertirse en el objeto más valioso en la vida de una ser humano.

¿Su tarjeta que diría?


Los jóvenes

25 marzo 2015

Puedo decir con toda certeza que los jóvenes son mi vocación.

Cuando hace ya tiempo Dios despertó en mi la pasión por la enseñanza, lo hizo en parte por el llamado que me encomendó hacia el trabajo con los jóvenes del mundo, y desde el día en que entendí esto en mi vida, no he dejado de trabajar para esta causa.

Desde luego que reconozco que fui influido por muchos personajes que despertaron esta vocación en mi. Pero de entre todos ellos, destaco la figura de San Juan Pablo II, un papa que en muchísimas ocasiones declaró abiertamente que los jóvenes eran el foco esencial de su labor pastoral.

Es más, se dice que en su lecho de muerte, mientras escuchaba dentro de su cuarto las voces de miles de jóvenes que se encontraban reunidos en la plaza de san Pedro para rezar por su salud así como también para lanzarle ánimos y porras hacia su ventana, una de las última frases que el santo papa dijo fue: “Jóvenes, siempre me acompañaron y se que no podían faltar tampoco en estos momentos”.

Por eso reitero que los jóvenes son mi vocación.

A raíz de esto, he trabajo en universidades, escuelas y distintas organizaciones que tienen como elemento de misión la juventud del mundo.

Actualmente gran parte de mi labor profesional la dedico a asesor y coachear  jóvenes, pues al igual que Juan Pablo II yo también creo que cualquier esfuerzo y apostolado que se haga con ellos y por ellos será altamente redituable en el mundo.

A la fecha que escribo esto puedo decir con orgullo que he trabajado en la formación directa de cerca de 1,000 jóvenes en mi país (México). Ya sea ayudándolos a decidir una carrera universitaria, reclutándolos para proyectos de apostolado, impartiéndoles clases, dictando conferencias, así como también fungiendo como mentor, muchas veces a petición de sus propios padres, en temas de desarrollo espiritual y humano.

Los jóvenes son mi vocación y dedicar mi vida a su formación y crecimiento es lo que deseo hacer por el resto de mi vida.


Tradición

24 marzo 2015

Ultimamente he meditado mucho sobre el tema de la tradición, entendiendo como tal el valor que podemos hacer los seres humanos a los elementos que, constituidos en nuestro pasado, le dan sustento y sentido al presente.

En el ámbito religioso la tradición suele ser algo fundamental a procurar ya que es en el pasado en donde se ubican la mayoría de los rasgos que le dan identidad a una propuesta de fe sólida.

Por ejemplo, los católicos encontramos en la tradición  judeo cristiana la explicación de cada aspecto de nuestra cultura y vocación hacia Jesucristo. Los judíos por su parte, tienen en el antiguo testamento toda la riqueza histórica que veneran en la actualidad y de igual forma los musulmanes se basan en la tradición histórica vertida en el Corán para conformar su filosofía de vida actual.

Así, la tradición histórica debe ser respetada y observada con gran gratitud no solo por cuanto tiene de riqueza antropológica y cultural, sino por que además representa el origen de lo que vivimos hoy.

Desde luego que existirán siempre corrientes que busquen sepultar lo que se hizo en el pasado para dar lugar exclusivamente a lo que se tiene que hacer en el futuro, lo que a mi parecer implica un gran peligro.

Si bien el pasado es un punto de referencia que debe de evaluarse y, en ciertos casos, corregirse, me parece que en lo general más bien debe de defenderse y conservarse.

El pasado nos da identidad y certeza.

Mi fe, por ejemplo, está construida y protegida por siglos y siglos de pasado. Cada vez que me acerco a las vidas de los hombres que nos dieron historia así como a los ritos que se han preservado a pesar del paso del tiempo, puedo estar cierto de que existe riqueza en lo que valoro en el presente.

Edificar sobre lo que ya se sabe probado, sobre lo que ha logrado pasar la prueba del tiempo es garantía de solidez.

Es muy de la juventud querer hacer caso omiso de lo que los viejos defienden, más cuando uno comienza a dejar esa etapa desbocada de la vida y comienza adentrarse más bien en la segunda, es que el pasado empieza a verse con mayor reverencia.

Es por eso que no debemos castigar o juzgar a aquellos religiosos que defienden la tradición y los ritos históricos dentro de un movimiento religioso, antes bien sugiero acercarnos más a su sabiduría y visión para lograr apreciar el valor real que el pasado aporta a nuestro presente.


Mi Virgen de Guadalupe

19 marzo 2015

2015-02-27 14.08.51 2015-02-27 14.08.55 2015-03-04 17.02.20 2015-03-04 17.41.45

Resulta que me puse creativo y me fabriqué el siguiente cuadro de la Virgen de Guadalupe.

Y es que aunque tengo varios cuadros de la la morenita del Tepeyac en casa, desde hace tiempo traía la intención de contar con una imagen que hubiera sido elaborada por mi mismo.

Así que se me ocurrió utilizar algunos de mis conocimientos en diseño para fabricar esta virgen seccionada en cuadros de madera.

Es una imagen impresa en papel gouche y montada en cuadros de madera, más lo original de esta es que si uno se acerca a la imagen se puede percatar de que está hecha de puros círculos de color que, solo cuando uno se aleja nuevamente, comienzan a conformar la imagen en su totalidad. Es un cuadro que está especialmente diseñado para verse de lejos.

Desde luego que soy devoto de la Virgen de Guadalupe y me emociona haber creado algo con el tema de su imagen, más tras esta experiencia me dan ganas ahora de comenzar a diseñar otro cuadro pero esta vez con la imagen de un Cristo.

Cuando lo termine igualmente se las comparto por este medio.


¿Que si creo en lo sobrenatural?

18 marzo 2015

Platicando con un amigo que recién conocí durante un viaje que acabo de realizar para impartir una conferencia, me comentaba que un familiar muy cercano a él tiene especial sensibilidad para poder detectar aspectos sobrenaturales en el mundo (Algo así como poder ver personas muertas, energías y seres no humanos).

En algún momento de la conversación él me preguntó ¿Crees en lo sobrenatural?

Yo le respondí: -Desde luego que creo en lo sobrenatural. No podría entenderse la existencia de Dios sin igualmente asumir que existe un ámbito espiritual que verdaderamente es real.  Si existe Dios, entonces existe el diablo, y si existen ambos, entonces existe lo sobrenatural.

Debo reconocer que siempre me ha parecido fascinante ese tema, el de los aspectos del  mundo que aún no podemos explicar más que existen muchos indicios de que existen y son reales.

No soy experto en esas materias más no por eso las desecho como algo no posible.

Reconozco que tengo muchas ganas de estudiar sobre el aspecto no físico del mundo (por no llamarlo sobrenatural pues, si existe, entonces es algo natural) ya que estoy seguro que es un ámbito en donde suceden muchas cosas que nos podrían hacer entender mucho mejor a Dios.


A %d blogueros les gusta esto: