Católicos

28 mayo 2014

Circula esta infografía en distintas redes sociales sobre lo que la Iglesia Católica realiza en el mundo.

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Sinceramente somos más que una creencia. Somos acción y resultados.


Enseñar es motivar la buqueda de la verdad

12 mayo 2014

Acabo de concluir un semestre más de enseñanza universitaria. Mi grupo de alumnos fue maravilloso. Inquietos, discursivos, inquisidores, abiertos, tal y como a mi me gusta que sean los jóvenes.

Me encanta dar clases, podría pasar toda mi vida metido en un salón enseñando y creo que no me daría cuenta de cómo transcurre el tiempo.

El estilo de mis clases está basado en la discusión, el debate y el diálogo entre los participantes, doy un alto valor a la participación oral de mis alumnos durante la sesión. Así, siempre procuro plantear temas que sean objeto de discusión y argumentación ardua.

Por ejemplo, durante el semestre en curso, me atreví plantearle a mis alumnos la siguiente interrogante para que la discutiéramos en clase: ¿Dios existe?

Con gusto me percaté que fue un tema sumamente bien recibido, lo abordaron con ánimo, mucha inquietud y con gran interés.

Los lectores podrían pensar que yo, desde mi perspectiva católica, los estaría intentando evangelizar hacia mis propias y conocidas creencias, pero esto no es así. Mi labor se limitó a tratar de enfatizar hacia ellos la importancia de trabajar esta pregunta. Durante un corto periodo de tiempo traté de expresar lo relevante que podría ser tener una definición certera de dicha cuestión en la propia vida. Una vez hecho esto, procuré que ellos iniciaran su propia búsqueda.

Asi, durante el tiempo que duró la discusión se planteaaron aargumentos para demostrar que Dios si existe como también para demostrar lo contrario. No niego que en algunos momentos la discusión se volvió ríspida, más también en otros encontró mucha serenidad. Y es que el objetivo de mi clases no es tanto el que se logre consenso (dificilente se lograría en el tiempo que dura una sesión), sino más bien que se practique el arte de escuchar y dialogar como método para construir argumentos. 

Y así como discutimos sobre la existencia de Dios, también abordamos otros preguntas como:

¿Enrique Peña Nieto es un bune presidente de México?

¿Cómo se aborda un caso de pena de muerte?

¿Cómo disminuir la trata de personas en el mundo?

Vale la pena expresar que el tema a discutir es lo de menos, ya que mi foco de atensión como docente está, repito una vez más, en que mis alumnos practiquen y perfeccionen el escuchar y dialogar como medio para alcanzar la verdad.

Mi labor como formador no es llevarlos a que crean lo que yo creo, sino más bien suscitar en ellos las preguntas que animarán sus ganas de buscar sus porpias respuestas. Yo confío en que quien inicia la búsqueda, acabará encontrando a Dios. Así, mi deber es motivar y provocar el emprendimiento hacia la verdad.

Quien busca, la acaba encontrando. Si Dios es la verdad, quien busca la verdad terminará encontrándo a Dios tarde o temprano.  

 


¿A que sabe el triunfo?

6 mayo 2014

Dios dice “ayúdate que yo te ayudaré”…

El triunfo le viene a quien se encuentra trabajando para encontrárselo.


Nuestro mayor temor…

5 mayo 2014

Ayer veía una palícula con mi familia (Akila contra el mundo) y quedé cautivado por un pensmiento que en algún momento del filme sale a relucir en boca de uno de los personajes del mismo (un profesor que entrena a una jovencita de 11 años para el concurso nacional de ortografía en Estados Unidos)

La película es muy inspiradora.

Hoy, al llegar a mi oficina me di a la tarea de tratar de rastrear en internet el origen del pensamiento y me encuentro con que procede de un discurso de Nelson Mandela, el lider sudafricano que tras haber sido preso por más de 40 años logró llegar a ser presidente de su país implementando una política de perdón y conciliación entre su gente.

Léanlo y sabrán por que me resultó cautivador encontrarme con este texto.

“Nuestro mayor temor no es que seamos inadecuados. Nuestro mayor temor es que somos poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta.

Nos preguntamos: “¿quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso, fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo de Dios. Hacerte de menos no es brindar un servicio al mundo.

No hay nada inteligente en hacerte valer menos para que otra gente no se sienta insegura al lado tuyo. Todos estamos hechos para brillar, como lo hacen los niños. Nacimos para manifestar la gloria de Dios que está en nuestro interior.

No está sólo en algunos de nosotros; está en todos. Y cuando dejamos brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos a otra gente permiso para hacer lo mismo. Conforme nos liberamos de nuestro propio temor, nuestra presencia libera automáticamente a otros”.

frase de un discurso de Nelson Mandela escrito por Marianne Williamson

Por cierto, la película Akila contra el mundo vale mucho la pena verla en compañía de su familia, sobre todo si tienen hijos en edad primaria.


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