Confiar en Dios (2a parte)

Aparentemente la entrada anterior fue bastante exitosa. Esto lo reflejan varios comentarios que he recibido al respecto ¡muchas gracias!

Y es que podría decirse que la confianza en Dios es algo que todos los católicos predicamos, pero pocos entendemos.

Complementando lo que ya previamente expresé, les cuento que desde hace tiempo he adquirido la costumbre (o el hábito) de dirigir mi mano hacia mi cuello y tomar entre mis dedos la cruz que pende del mismo. Al hacerlo, un pensamiento que he adoptado como mantra reluce en mi interior:

“Si confías en Dios, confía en ti…”

Así, cada vez que empiezo a sabotearme a mi mismo con ideas de derrota, de impotencia o incluso de miedo, sobo con mis dedos mi crucifijo y acto seguido recuerdo que no debe haber lugar para la desesperación y que todo es un asunto de paciencia y esfuerzo personal.

Desde luego confiar en ti mismo no significa que todo cuanto desees se logrará de inmediato pues eres todo poderoso, desde luego que no. Pero si que Dios se ha permitido dotarte de talentos, dones y gracias que, una vez descubiertos, te llevarán a ser cada vez más fuerte y maduro.

Es por eso que debes de confiar en ti, pues lo que necesitas para crecer y ser feliz, Dios ya lo ha puesto en tu interior. Confiar en Él es confiar que así es.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: