Se aproxima el final…

30 abril 2013

Pues bien, un gran momento para la vida de este blog ha llegado: el final.

El próximo 9 de junio de este año, fecha de mi cumpleaños número 34, publicaré mi último post.

¿La razón?

Pues verán, creo que Dios me pide tomar un tiempo de descanso en la escritura y abocarme a otros proyectos.

No eliminaré el blog de la red pues deseo que mis escritos se mantengan “al aire” para quien desee aprovecharlos y valerse de ellos para poder meditar y fortalecer su fe a través de mis múltiples experiencias y reflexiones compartidas.

Mientras tanto, de aquí a que se cumpla dicha fecha, seguiré publicando mis últimas notas y, sobre todo, las conclusiones de mi proyecto “Lo juro por Dios” el cual justamente tiene esa fecha como límite del mismo.

Tomar esta decisión no me ha resultado nada fácil, más si conveniente ya que me permitirá poder influir desde otras perspectivas.

Quiero, por lo mismo, agradecer a todos los lectores que de una manera u otra han representando las casi 450,000 visitas que el blog ha tenido desde que lo inicié.

Los resultados obtenidos fueron grandes y fructíferos para la misión evangelizadora de Dios. Muchas almas tocadas, muchas personas motivadas y muchas consciencias inspiradas.

Así, queridos lectores, me encantaría que me acompañaran en los últimos días de este blog que está por llegar a su final.

Los caminos de Dios son misteriosos y complejos, pero no por eso dejan de ser perfectos.


¿Eres católico o solo aparentas serlo?

28 abril 2013

El video que a continuación les comparto es muy representativo de la realidad actual en nuestra Iglesia.

Los católicos podremos presumir de ser la religión que más fieles aglutina en el mundo, pero esto no necesariamente quiere decir  que es la que más militancia genera en quienes dicen pertenecer a ella.

Recordemos que el primer paso para poder decir que “somos” algo, es asumir los compromisos de “hacer” lo que implica serlo


La única cosa que importa

26 abril 2013

Estoy leyendo un libro que me ha gustado de sobremanera.

Lleva como título “The one thing” (La única cosa) y pertenece al autor Gary Keller.

El concepto general de este texto radica en invitar al lector a hacerse la siguiente pregunta:

¿Cuál es esa única y sola cosa que, de hacerse excelentemente bien, haría que todo lo demás fuera innecesario o más fácil de hacer?

A través de esta simple pero poderosa pregunta, el autor quiere exponer la clave de la efectividad profesional y personal: el enfoque.

Enfocares en realizar lo relevante y no sólo lo deseable es la clave del éxito. Esto implica hacer un repaso de nuestra jornada diaria para descubrir si en verdad estamos trabajando productivamente.

Es muy fácil dejarse llevar por un sin fin de ocupaciones que se nos presentan a cada instante pero no todas de ellas agregan el mismo valor a la luz de nuestro objetivó final.

En mi labor de Coach de vida y profesional, entender este concepto es de suma importancia ya que gran parte de mi labor es ayudar a mis clientes a enfocar sus esfuerzos en los asuntos relevantes, sobre todo si son los responsables últimos de un proyecto o empresa.

En la figura del liderazgo de Jesús podemos notar esta habilidad para concentrar su energía en actividades que era relevantes para su misión final: oración, enseñanza, caridad.

Perú de todas, me parece que la oración es la más relevante de todas. Si tuviéramos que escoger una sola actividad que fuera predictiva del éxito de Cristo, sin duda yo me quedaría con esa, la vida de oración.

Así, si tuviera que responder a la pregunta que me plantea el libro acerca de cual debería de ser esa única cosa que, haciéndola, todo lo demás resultaría más fácil o innecesario en la vida de un católico, sin duda alguna escogería la oración.

La oración es el elemento relevante de la santidad.

¿O qué piensan ustedes?


Lo juro por Dios (XV)

25 abril 2013

Pues bien.

Todo parece indicar que mi cuerpo no responde tan rápidamente como yo pensé a mis exigencias físicas y alimenticias.

Estoy a mes y medio de llegar a mi fecha límite y aún estoy muy lejos de alcanzar el nivel deseado.

Reconozco que en ciertos momentos me desespero y quiero tirar la toalla, pero una promesa es una promesa y quiero morir en la raya en el camino de cumplirla. Máxime si es a Dios a quien tengo de testigo.

He decidido utilizar lo que me queda de tiempo para iniciar un programa detallado y bastante exigente de ejercicio completamente enfocado en la quema de calorías.

Mi alimentación está relativamente bien controlada pero si, definitivamente el ejercicio es los que me ha fallado.

¡Vamos José Luis, tú puedes!


Vocación sacerdotal

18 abril 2013

Nuevamente les comparto un video recién publicado por el portal whynotpriest.org que tiene como misión promover las vocaciones sacerdotales en el mundo.

Sin duda alguna debemos de levantar nuestras plegarias  a Dios todos los días para que mande más trabajadores de tiempo completo a su viña.

 


Testimonio de fe

15 abril 2013

Recibí el siguiente testimonio de conversión de parte de una de nuestras lectoras. Le pedí me permitiera compartirlo en Diario de un Católico pues sus palabras pueden ser de gran inspiración para quienes han emprendido la búsqueda de la verdad en Cristo:

“Yo no caí en drogas, pero si en alcoholismo, brujería y delincuencia “de cuello blanco” por decirlo así.


Yo también estuve en un colegio católico durante toda mi primaria y secundaria. Pero mis padres no eran creyentes comprometidos, eran de los muchísimos católicos light que solo van a misa cuando hay fiestas en la familia y aunque si seguían algunas tradiciones, desconocían casi todo de nuestro Dios.
Con decirte que cuando hice mi primera comunión, curiosamente recuerdo haberle dicho a Dios, “no se que es esto, no se que me estoy comiendo, no se lo que se supone que tengo que hacer al hincarme, pero por las dudas, me pongo sincera a platicar contigo, discúlpame y cuida a mis papas”
Como ves el catecismo no me sirvió mucho a mis 8 años.
Así fui creciendo como niña aplicada en la escuela, seria, solitaria, con pocos amigos, que decía tener todo en la vida. Mis padres me amaban, me cuidaban, me consentían, y procuraban y aunque no había mucho dinero, incluso hubo épocas en que había muy poco, creía que era yo feliz.
Así continué en la prepa y en la universidad. De verdad creía que era yo una persona madura, centrada y con mis metas bien claras en la vida. Y obviamente de Dios ni me acordaba.

Salí de la universidad, empecé a ganar dinero, conocí “amigos”, me “enamore” y todo el huracán comenzó. 
Nunca fui de fiestas hasta que comencé a trabajar, pero hubo un momento en que conocí casi todos y cada uno de los antros, bares, clubes y cantinas de la ciudad. Al principio, salia cada quincena, después cada viernes y termine tomando TODOS los días. En bares, o en “fiestas” particulares, pero no podía pasar un día sin que no hubiera siquiera “una chelita”. Era una necesidad el alcohol.
Así conocí al hombre que me llevaría a perder muchas cosas, y me encapriche tanto con tenerlo a mi lado, creyendo que estaba enamorada que caí en la brujería y la falsa creencia en la santa muerte. Y pues al cabo de un tiempo, me fue “concedido” el caprichito, que se lo atribuí a este deformado culto, cuando en realidad era porque el tipo, me veía el signo de pesos en la cara: manutención, fiestas, gustos y sexo gratis¡¡ 

Yo me sentía fatal, sin valor alguno, sabia perfecto que no me amaba, que solo me buscaba por la comodidad y el dinero, pero al menos lo tenia a mi lado. Me daba horror perderlo, no te cuento detalles, pero ya imaginaras la cantidad de estupideces que hice por que no me dejara.
Entre tanto, me aleje de mis padres, de mi demás familia y el hizo que cortara de tajo con amigos y gente que se preocupaba por mi e intentaba alertarme de el.
Perdí amigos, me pelee con mis padres, por estar con el y por el alcohol, perdí varios trabajos, y bueno espiritualmente estaba devastada. Rendir honores al Maligno, disfrazado de “la muerte” es altamente peligroso. Ademas de que despues este culto no fue suficiente para mis caprichos, y empecé a tomar conciencia de tratar con el maligno, y raye apenas en el satanismo.

Mis padres desesperados por no saber como rescatarme, solo me apoyaban y cuidaban desde lejos.
Pero aun faltaba mas. La factura del demonio estaba por cobrarse.

Hace 4 años, entre a trabajar a una empresa que maneja altas cantidades de dinero, tanto en efectivo como en inversiones.
Tenia un puesto medianamente importante, y por necesidad de tener mas y mas dinero para comprar nuestros vicios, caí en la tentación del robo. Mucho intente auto-engañarme, pensando que no estaba consciente de lo que hice, que fui engañada (que en parte es cierto) pero a esas alturas de mi vida, era obvio lo que era correcto y yo hice lo incorrecto.
Viví en angustia, amedrentada y con miedo por 1 mes, sin poder dormir, sin poder decirle a nadie, pensando en que tarde o temprano me descubrirían. Y así fue.

Una horrible noche, vi a mis padres llorar mientras me llevaban custodiada. Fue horrible. Fue uno de los momentos mas tristes de mi vida. Me sentí morir. Sobra añadir que aquel tipo, mi pareja, me volteo la espalda, junto con todos mis “amigos”. De hecho no lo volví a ver.

Yo estaba causando sufrimiento a las personas que mas amaba en mi vida, mis padres. Y todo el maltrato que viví en la pseudo oficina del ministerio publico para declararme culpable, nunca lo olvidare. Yo aun negaba todo, pero entonces escuche una voz.

En verdad escuche Su Voz. La senti desde dentro de mi, pero la escuche claramente.
Ahí frente al policía ministerial escuche: 

Confía¡ Confía¡ Di toda la verdad, y por primera vez en tu vida, Confía en Mi¡

Me quede pasmada, y pensé ¿sera mi ángel de la guarda? Y estuve a punto de “pedirle otro favor a la santa muerte” pero volví a sentir esa Voz.
Y confié. Confié en El. Y desde ese día lo hago y nunca he sido defraudada.

Gracias a un policía que se compadeció de mis padres, me dejaron salir para seguir mi proceso desde afuera. Poco después salio una orden de aprehensión y tuve que vivir encerrada y escondida en casa de una tía que es protestante por espacio de casi año y medio, sin ver el sol ni sentir el aire o la lluvia, en un cuarto frío, alejada de mis padres y rodeada de parientes necios por convertirme a sus creencias, lo que logro el efecto contrario: amar mi religión.

Así vivía, confiada en los brazos amorosos de mi Dios y aprendiendo a amar a Maria.
Así conocí a mi Señor, aprendí muchas cosas de El, leí, leí mucho, la Biblia, el catecismo, encíclicas y documentos, conocí mi religión a escondidas de mi tía, que es evangélica y me enamore de Jesús y de mi Iglesia.

Un día ya no aguante mas, y rogué a mis padres que me llevaran con algún sacerdote para confesarme. De la nada, se apareció una persona afuera de la casa con un programa de horario de servicios de la iglesia cercana. Así que me confesé el día de San José y ese día comulgue y llore de felicidad en ese momento.

Todo su Espíritu invadía mi corazón y su Amor era demasiado para mi. Entendí su infinito amor demostrado a través de tanto sufrir para ser limpiada. “El sufrimiento hija mía, es la prueba de que Yo estoy contigo” le dijo a Santa Faustina. Al mes, El Señor me permitió salir de mi noche oscura y obtuve mi libertad bajo caución. Lo primero que hice fui ir a misa. De Pentecostés.

Una serie de Dioscidencias, me llevo a participar en un retiro juvenil, y luego me uní a la pastoral juvenil, para también yo llevar a Cristo a otros jóvenes. 
Mi Dios, me concedió un maravilloso trabajo, hasta capilla tengo junto a mi oficina. Me regreso a los amigos que si valían la pena y me concedió otros. Me lleno de felicidad y luz. Mucha luz. Mucha luz.

Me concedió que mis padres se convirtieran también y me concedió que mi papa antes de morir (fue repentina su muerte hace 4 meses) estuviera confesado y comprometido con la Iglesia, cosa que parecía imposible años atrás.

Es verdad, hay un antes y después de Cristo, en la historia del mundo y en la personal. De verdad no dejas de crecer, no dejas de sorprenderte de Su Amor. “Mi alma alaba al Señor que hace maravillas¡¡¡”

Hoy me encuentro feliz, me case apenas el pasado sábado en la misma parroquia donde prestamos servicio mi esposo y yo, y en el mismo altar donde hace un poco mas de un año, pedimos a Dios su gracia para nuestro noviazgo y donde mi esposo me dio el primer tierno beso, frente al sagrario¡¡¡ Uff¡ 

Mi esposo,  un hombre que conocí en ese grupo juvenil, un maravilloso hombre, que ama profundamente a Dios, le sirve con gusto, me ama y desea formar una bella familia cristiana para dar testimonio del amor de Dios. En verdad mi futuro esposo ha sido una bendición de Dios. Un cambio radical de mundo, de mente, de corazón, del que tenia, al que tengo hoy. De la oscuridad y la podredumbre a la luz y la vida.

Muchas gracias por leerme, disculpo si deseo privacidad en mi nombre, porque mucha gente no comprendería mi pasado, dado a los problemas legales que tuve y pueden no confiar en mi conversión.

Mi Dios me recompenso por nada. Me pago al ciento por uno. Y lo sigue haciendo.

Saludos y bendiciones.”

 

Este relato es una muestra fehaciente de que Dios jamás nos deja solos y siempre está dispuesto a abrirle sus brazos de amor a las almas que le buscan de corazón.


Convocatoria para colaborar…

12 abril 2013

Amigos lectores de “Diario de un católico” necesito de su colaboración.

Como ya muchos de ustedes saben, uno de los temas que más pasión me causan es el que tiene que ver con vocación.

He dedicado gran parte de mi vida a estudiar y profundizar en el verdadero significado de este término tan fascinante y, gracias a Dios, son muchos los beneficios que he descubierto y recibido de este estudio.

Mi conferencia testimonial “La Clase” y el programa de orientación vocacional “El primer paso” que he desarrollado a partir de esta aventura, han sido recibidos con bastante éxito por el público que participa en los mismos.

Constantemente se me pide que pueda verter dichas ideas e investigaciones vocacionales en una publicación, misma que ya he empezado a elaborar.

Por lo mismo, les cuento que he empezado a escribir un libro en materia de orientación vocacional y profesional para lo cual estoy necesitando encontrar testimonios que me puedan servir para investigar más a profundidad en la materia y además servirme como ejemplo de lo que aportaré en el libro.

Por eso me acerco a ustedes, queridos lectores, y solicitar sus testimonio vocacionales y profesionales, no solo en el aspecto espiritual, si no también en el ámbito laboral, familia y cualquier ámbito relacionado con un acertado plan de vida.

Parto de la idea de que todo ser humano tiene una vocación particular que está llamado a descubrir y que es a partir de dicho ejercicio de discernimiento que se puede entonces construir un proyecto profesional y laboral que brinde sentido y significado.

Por eso les pregunto:

¿Tienen claramente definida su vocación? ¿Cómo supieron que así era?

¿Trabajan en lo que les satisface? ¿Han vivido una crisis vocacional? 

¿Su actividad profesional tiene relación con su llamado vocacional?

¿Conocen a alguien que sea plenamente feliz con su proyecto de vida?

¿Conoces el testimonio de alguien que valga la pena ser estudiado en materia de discernimiento vocacional y profesional?

 

Desde luego que los testimonios que pueda ir recaudando me encantaría complementarlos con una entrevista personal para conocerlos más a fondo. Así que una vez que los analice consideraré entrar en contacto directo con ellos si el autor del mismo así me lo permite.

La idea sería que me puedan enviar una breve reseña de su caso o el de su conocido a contacto@joseluisdamian.com para que lo pueda considerar y una vez hecho esto, buscar la manera de profundizarlo.

¡Gracias de antemano por su colaboración y ya les estaré informando de los primeros avances en la materia!

¡Dios los bendiga!

 


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