Gracias Benedicto XVI

12 febrero 2013

La noticia ya ha recorrido para estos momentos la mayoría de los rincones del planeta.

Nuestro Papa Benedicto XVI ha anunciado que optará por dejar su cargo en vida a quien sea designado, por el colegio cardenalicio, como su sucesor.

El Papa argumenta que esta decisión, meditada profundamente desde hace ya tiempo, obedece a motivos de salud, situación que le impide seguir con las mismas fuerzas al frente de la comunidad católica.

Por mi parte, quien siempre me he mostrado fiel seguidor del Papa, no puedo expresar otra cosa que lo siguiente:

¡Gracias Benedicto XVI!

Gracias por tu inteligentísimo papado.

De manera particular me vi enormemente bendecido e iluminado por tu luz intelectual. Desde el primer día que supe que serías designado como el obispo de Roma, me sentí tranquilo por lo que vendría bajo tu guía.

Siempre se habló de tu gran intelecto como tu gran cualidad y esta fortaleza quedó demostrada en tus riquísimos escritos que nos legaste para la historia. Tu encíclica “Dios es amor” me resultó especialmente cautivadora.

Gracias Benedicto por dejarnos admirar tu temple y fortaleza ante la adversidad. Sabemos que nuestra Iglesia vive tiempos difíciles en los que sus seguidores hemos tenido que demostrar nuestra fidelidad a la misma de manera contundente.

En este sentido, saber que te teníamos a ti como Papa, un arduo defensor de la tradición eclesiástica, me dio mucha certeza de que los católicos estábamos bien respaldados.

Gracias, en conclusión, por haber aceptado aquel 19 de abril del 2005 ser nuestro Papa e, igualmente, por haber tomado serenamente la decisión de dejar de serlo cuando tu consciencia, respaldada en oración con nuestro Señor, te lo ha sugerido.

Esta decisión en lo absoluto me sorprende ni me asusta, al contrario, me enseña y me conmueve, pues siempre he creído que el liderazgo de una persona empieza justo en el momento que se hace a un lado (voluntariamente o no) de su obra para dejar que sea solo la fuerza de su legado lo que continúe guiando y moviendo voluntades.

La obra de Jesucristo, nuestro Señor, comenzó a transformar la historia de la humanidad a partir del momento de su partida. Fue justo ahí, después de partir, que los apóstoles que creyeron en Él comenzaron a mostrar el fuego que se había sembrado en su interior.

Gracias Benedicto, gracias Joseph, gracias querido y amado Papa.


En la salud y en la enfermedad

9 febrero 2013

Un bicho desastroso ha entrado en mi cuerpo desde hace un par de días y me ha tumbado en cama.

Tos, mucho escurrimiento nasal, dolor de cabeza y temperatura son algunos de los molestos síntomas que me aquejan.

Sin embargo, dentro del caos que es mi cuerpo, mi mente se mantiene al tanto de lo que sucede a mi alrededor cuando me veo obligado a detener mi rutina laboral.

Y de entre todo lo que observo, lo que siempre me ha llamado la atención en este tipo de situaciones es el gran amor y cariño que recibo de mi amada esposa.

No es precisamente que me guste enfermarme, pero con una mujer como la mía, resulta muy confortante y apacible estar convaleciente.

Resulta que como siempre, ella hace honor a nuestra promesa matrimonial de estar juntos en todo momento, en la salud y en la enfermedad.

Ella sigue con su ajetreada jornada maternal (llevar niños a uno y otro lado de la ciudad según la actividad académica o deportiva que corresponda) más no por eso deja de chiquiarme y consentirme.

Es fácil estar junto a alguien cuando las cosas marchan bien, pero el verdadero amor resulta de acompañar al ser amado justo en lo opuesto, en la dificultad.

Durante la noche de ayer no pude dejar de toser por varios momentos y seguro esto provocó que ella interrumpiera su sueño en más de una ocasión por mi culpa, más nunca me lo hizo saber y en ningún momento se quejó.

Ese pequeño detalle significó mucho para mi pues se lo difícil que le resulta a ella conciliar el sueño y seguramente mis ataques de tos la mantuvieron en vela.

Hoy, durante todo el día, se llevó a mis hijos para que me dejaran descansar y hasta optó por cancelar un compromiso mañana por preferir que yo me siga recuperando.

Repito, son detalles simples, pero yo los veo extraordinarios pues viene de la mujer que amo.

Es en estos momentos de enfermedad cuando ella vivifica la promesa que hace más de ocho años le hicimos a Dios de estar juntos hasta el final, en los momentos buenos y malos,
en la salud y en la enfermedad.

¡Y todo esto me ayuda más que cualquier medicina!


La fe como don de Dios

8 febrero 2013

Ahora que estamos reflexionando sobre la fe en este año que el Papa Benedicto XVI la ha propuesto como centro de atención de los católicos, les comparto este video con una reflexión más que preciosa por parte de una señorita consagrada del movimiento Regnum Christi de los Legionarios de Crsito.


Temas incómodos

7 febrero 2013

Hace un par de semanas participé en un grupo de oratoria en donde a los asistentes se nos invitaba a preparar un discurso de 4 a 6 minutos en el que hablaríamos sobre nosotros mismos. Era más bien un discurso de presentación personal en el que deberíamos de comentar principalmente nuestros intereses y pasiones.

Al tocar mi turno, yo inicié diciendo que como parte de mi persona lo más importante que pudieran conocer sobre un servidor era mi pasión por conocer y hablar de Dios.

“Si me interesa la oratoria, es por que la quiero utilizar para hablar de Dios” comenté.

Acto seguido procedí a explicar el por que de mi decir y, desde luego, a expresar otras cosas sobre mi.

Al finalizar cada discurso, uno de los participantes fungiría como evaluador  y tendría la tarea de ofrecernos una crítica sobre nuestro discurso.

En general los comentario que recibí por mi forma de hablar en público fueron bastante positivos más un asunto le  resultó un tanto incomodó al evaluador de mi participación: El tema de Dios.

Me dijo algo así como…

“Trata de cuidarte al tocar temas religiosos y políticos ya que pueden incomodar a muchas personas. Te sugerimos ser muy cuidadoso al respecto…”

¿Cuidadoso? ¿De Dios? ¿Como por que habría de incomodarle a alguien que se hable de Dios?

Dios no es un tema difícil ni espinoso. Intrigante y complejo tal vez, pero jamás malo.

Una vez que hube recibido mi retroalimentación por parte del mencionado evaluador, agradecí su apoyo y le dije:

“No te preocupes, afortunadamente tengo un antídoto para no incomodar ni hacer sentir mal a las personas al tocar este tema: ¡No atacar ni criticar!”

Dios es un tema maravilloso y, de hecho, me encanta decir que es mi tema, a lo que me dedico y para lo que vivo.

Cuando hace un par de semanas escribí que mi propósito para este año consistía en ser más descaradamente católico, lo que quise decir fue justamente que me propondría hablar más y más de Dios y de su Iglesia, sin miedo y sin ataduras.

Juan Pablo II nos lo dijo cientos de veces en sus muchos y fenomenales discursos: “¡No tengan miedo a Cristo!”

Desde luego entiendo que muchas personas tiene una opinión diferente sobre Dios y a la Iglesia de la que yo tengo y no está mal, al contrario, permítanles expresarse con toda libertad.

Meditar, discutir e incluso debatir sobre Dios no puede ser malo. Si el ánimo entre los que dialogan se basa en encontrar la verdad y no imponerla, no tienen nada que temer.

En fin, yo seguiré hablando de Dios en mis conferencias y actividades diarias, y esto no significa que cada seminario que ofrezca o cada taller que imparta se convierta en una catequesis de moral y religión, pero sucede que dado que Dios decidió hacerse hombre hace más de dos mil años, a partir de ese momento hablar de cualquier tema humano es, en cualquier forma, hablar de Dios.


Lo juro por Dios (VII)

6 febrero 2013

¡Estoy de regreso en el camino!

Después de haber tenido una mala semana en lo que respecta a mi proyecto de reducción de peso, ayer me he subido a la báscula y me he sentido orgulloso de haber perdido nuevamente peso.

Si, se que he actuado como una ruleta que sube y baja, pero si algo me queda claro es que siempre lo más arduo en cualquier emprendimiento es empezar y tomar marcha inicial.

Mi peso actual es de 107 Kg y no tengo planeado volver a retroceder.

Junto con mi esposa hemos decidido organizar nuestra dieta diaria siguiendo el siguiente acrónimo: LPE

Licuado (desayuno)
Proteina (comida)
Ensalada (cenar)

El próximo lunes ya será necesario ver un resultado más contundente hacia mi peso prometido.

¡Seguimos informando!


La libertad es perfecta

2 febrero 2013

De entre todas las creaciones de Dios, la idea de la libertad humana es impecablemente perfecta.

Es más, es tan exacta y buena que ni su mismo Creador, Dios, se permite trastocarla.

Muchos son los que se cuestionan por qué Dios no impide el mal en el mundo, siendo que al ser Él todopoderoso no tendría problema alguno en intervenir a cada instante que un hombre estuviera por cometer un acto ilícito.

El asunto es que Dios si tiene un problema con esto.

Por sobre todos los valores que Él mismo ha creado, el de la libertad humana es el que más se ha jurado no tocar, ni cambiar ni mucho menos abolir.

Pero… ¿Por qué?

Sucede que Dios sabe que la libertad es la condición humana indispensable para que el amor florezca. Sin libertad no hay voluntad y sin voluntad es imposible el amor, ya que este se define justamente así, como un acto de voluntad.

El amor obligado no lo es en realidad.

Por lo mismo, el amor requiere de la libertad y, dado que Dios es amor, Dios mismo está anclado a la libertad.

Así que Dios sabe que aunque esta condición en múltiples ocasiones le juega en contra cuando el ser humano le da la espalda por propia voluntad, lo prefiere así antes que de otra manera, pues es en esta misma libertad de actuar como le plazca que el hombre puede decidir igualmente amar a plenitud.

Si, definitivamente es tentador pensar en exigirle a Dios que debería de intervenir para evitar el mal cada vez que este se presente, pero al igual que un padre desea la independencia y la libertad de su hijo para que este llegue por su propia cuenta al bien y la verdad, así también Dios respeta la voluntad que cada creatura tenga para él y su prójimo.

En serio, que el hombre sea libre (de insultar o amar a Dios) es perfecto, aunque sea difícil de comprender.


50 razones para rezar el Rosario

1 febrero 2013

Y sigo con el tema del Rosario… ¡No me cansa!

Aquí les comparto este video juvenil que nos ofrece 50 razones de por qué debemos de rezar el Rosario.

Yo les expongo mi razón para hacerlo: ¡Por que amo a María!


A %d blogueros les gusta esto: