¡¡¡¡Vuélvete millonario!!!!

1 marzo 2012

Continuando con el tema de ayer… “Combatir la pobreza”.

¿Saben cual es mi propuesta para tratar de erradicar la pobreza en el mundo….?

Formar, educar e inspirar a tantos jóvenes como personalmente pueda para que algún día…. “Se hagan multimillonarios éticamente”.

Y cuando hablo de volverse multimillonarios lo digo en el sentido económico más estricto del termino. Es decir, yo creo que…

la mejor manera de combatir la pobreza es aprendiendo a crear riqueza.

Los países más ricos del mundo (y por ende los que menos número de pobres tienen) han logrado dicha situación enfocando sus políticas y su cultura en fomentar y facilitar la creación de riqueza en sus ciudadanos. Y esto lo logran principalmente promoviendo la actividad empresarial en su juventud.

Así…

… mi estimado lector de Diario de un Católico… si en verdad quieres ayudar a tu país erradicando su pobreza,  lo que te propongo es que estudies, trabajes y te propongas … ¡volverte millonario!

Déjenme explicarles…

¿Que sucede cuando un millonario nuevo aparece en escena en un país?

Invariablemente detrás de dicha fortuna le siguen cientos y miles de empleos generados.  (Tan Solo Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, con sus empresas genera aproximadamente 38,000 empleos adicionales en México cada año)

Y qué mejor beneficio para una sociedad que el contar con el empleo que su ciudadanía necesita. En esto coinciden todos los expertos en economía.

Cuando un nuevo millonario se crea, cientos de beneficios sociales aparecen también. Adicionalmente a la posibilidad laboral, se crean nuevas empresas que acompañan y proveen a la nueva gran corporación, aumenta el nivel de ingresos de los trabajadores contratados, se reduce la población económicamente desocupada y con ello la ociosidad que es la madre de cientos de males en la juventud. Cientos de familias adquieren seguridad y certeza, los hijos pueden seguir estudiando en vez de dedicarse a trabajar, aumenta el consumo interno lo que aumenta también la competitividad, en fin… muchas cosas favorables suceden.

Adicionalmente, la riqueza atre más riqueza, por lo que una vez que un millonario surge en la escena mundial, faltarán pocos años para que otros millonarios también surjan junto con él producto de alianzas y asociaciones.

Pero…. ahora me centro en la segunda parte de mi afirmación. “…eticamente”

Cuando me refiero a que hay que aprender a crear riqueza en el mundo, quiero decir también que esta debe de ser lograda respetando los principios éticos y humanos en todo momento. Un millonario que logró su fortuna destrozando en su camino a todos sus colaboradores y socios, tarde o temprano acabará por crear más pobreza que riqueza en la sociedad. Sus empresas suelen no perdurar en el tiempo.

Nada me gratifica más que ver a empresarios exitosos implementando programas de responsabilidad social en sus compañías a través de los cuales pretenden regresarle a la sociedad mucho de lo que han recibido de ella. Me encanta cuando conozco a personas económicamente libres y despreocupadas que siguen preocupadas por el crecimiento de sus empleados o aquellos millonarios que dedican parte de su fortuna a combatir un problema específico en el mundo (Así se erradicó la poliomielitis en el mundo)

Esos millonarios que una vez que lo han llegado a ser, asumen la responsabilidad de cambiar el mundo con sus recursos prestados por Dios, son lo que este planeta necesita y a quienes me refiero como elementos indispensables en la erradicación de la pobreza en el mundo.

Por eso mi sugerencia no solo llama a “volverse millonario” sino a hacerlo “éticamente“, entendiendo que la riqueza que Dios te pueda permitir crear y acumular vienen etiquetada con una responsabilidad de uso.

Si… sal y haz todo el dinero que tu talento te permita crear, en el camino harás mucho bien a tu país, pero jamás olvides que de ese dinero creado, ni un centavo te llevarás al cielo… ¡solo tu alma y la riqueza que puedas haber creado en ella y con ella!


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