Jesús, Business coach.

30 marzo 2012

Lecciones empresariales de Jesús, el CEO más exitoso de la historia y de la Iglesia Católica, el caso de exito organizacional más antiguo y relevante del planeta.

Los temas empresariales me apasionan. Desde que descubrí que la empresa es probablemente el invento social más revolucionario y poderoso de la era moderna, me he enfocado a estudiar todo lo relacionado con ellas y su gestión.

Dicha pasión por el “management” y la creación de valor económico a través de las organizaciones comerciales, me ha llevado incluso a estudiar dos maestrías en Alta Dirección de Empresas ( si…soy un nerd) y a leer cuanto libro, documento y artículo llega a mis manos en la materia.

Sin embargo, después de haber recorrido cientos y cientos de teorías y doctrinas empresariales, he llegado a la conclusión de que los mejores aprendizajes al respecto están contenidos en el libro más vendido de todos los tiempos: La Biblia.

Si el objetivo final de toda organización es lograr perdurar en el tiempo (logrando la rentabilidad), que mejor caso de estudio que el de la empresa más longeva y exitosa del planeta: La Iglesia Católica.

Como en ningún otro lugar, la historia y vida de la Iglesia y su fundador y primer “Director General”, Jesús, podemos encontrar lecciones valiosísimas para dirigir nuestras propias instituciones empresariales.

Las lecciones que aporta el estudio del liderazgo de Jesús bien podrían servir como base de cualquier escuela de negocios del mundo. Nadie como Él para enseñarnos cómo fundar, dirigir y liderar comunidades humanas unidas por la meta de conseguir un fin común.

Por eso, a través de esta sección pretendo que estudiémos esos ricos contenidos empresariales que la Biblia y sobre todo el Evangelio nos aportan en nuestra formación empresarial y directiva.

Si el gobierno de una empresa es, en resumidas cuentas, el gobierno de personas libres que se organizan de manera eficiente para lograr un bien social y al mismo tiempo, generar un bien económico, que mejor que pedir el consejo de quien se doctoró en esta materia en propia vida y a través de su ejemplo constante.

¿Quieren tener acceso al mejor coach de negocios del planeta? No le busquemos más, Jesús e y será la opción perfecta.


¡Si se puede! ¡Si se pudo!

29 marzo 2012

A lo largo de mi vida he crecido con un paradigma que pareciera estar clavado en la cultura de la mexicaneidad.

El mexicano crece creyendo que “no puede“.

“No podemos progresar….”
“No podemos trabajar en equipo…”
“No podemos tener buenos políticos y gobernantes…”
“No podemos salir del subdesarrollo…”
“No podemos ser campeones del mundo…”
“No podemos respetar la autoridad…”

“No podemos…”, “No podemos…”

Yo he llegado a la conclusión de que esta idea de impotencia e imposibilidad es producto de lo que se suele conocer como una “profecía autocumplida“. Es decir, los mexicanos “no podemos”, principalmente por que creemos que no podemos… Y así se provoca el terrible círculo vicioso de la autodestrucción.

Sin embargo, con todo y esta idea derrotista clavada en nuestra idiosincracia, llega un evento que nos demuestra que México debe de creer todo lo contrario… Que los mexicanos… ¡Desde luego que podemos!

Dicho evento fue la reciente visita del Papa Benedicto XVI.

Lo que apreciamos durante esta visita fue una gran y contundente muestra de que los mexicanos…

sí podemos organizarnos civilmente (La vista la organizó y coordinó la sociedad civil no el gobierno)

si podemos salir a las calles (La delincuencia y la inseguridad no nos detuvieron para salir a ver al Papa en las carreteras, lugares habitualmente peligrosos)

si podemos festejar, vitorear y gritar sin necesitar hacer uso de grocerías y maldiciones.

si podemos respetar la autoridad… misma que demuestra que si puede facilitar y promover el orden público para lograr la convivencia sicial.

si podemos aliarnos y reconciliarnos… (durante la misa masiva del Papa en Silao cientos de políticos que en otras circunstancias se comportan como rivales, fueron vistos saludándose y conviviendo)

si podemos organizarnos en equipo. Que mayor prueba de esto que el enorme y fabuloso trabajo de cientos y cientos de voluntarios que, sin recibir pago alguno, hicieron posible cada momento de la visita.

si podemos alinearnos a una misma causa. La visita del Papa no fue un asunto de católicos exclusivamente, sino de pluralidad y respeto.

si podemos ser reconocidos internacionalmente. La prensa vaticana (los periodistas de todo el mundo que siguen los pasos del Papa en todo momento) han comentado en innumerables ocasiones que las visitas de los pontífices a nuestro país son las mejores organizadas en todo el mundo.

En conclusión, este acontecimiento que recién concluyó fue una demostración a gran escala de lo que somos capaces los mexicanos cuando nos lo proponemos y cuando estamos alineados y por una causa de bien común.


Benedicto XVI en México

26 marzo 2012

Pues bien… ¡Ha sucedido ya!

Benedicto XVI visitó nuestro país y no pudo hacerlo sin dejar toda una estela de emociones.

Para quienes le hemos venido siguiendo desde hace tiempo y por lo mismo le admiramos, esta visita nos dejó muy satisfechos.

Personalmente no pensé que Benedicto XVI fuera a pisar nuestro país durante su pontificado (Sabemos qe no suele ser su estilo peregrinar por todo el mundo), más al ver la respuesta que su presencia suscitó en el pueblo mexicano, me dejó claro que la Iglesia Católica, en México, bien puede ser considerada una segunda casa para el sucesor de San Pedro. El Papa no visita nuestro país, simplemente llega a casa.

No fué Juan Pablo II y su gran carisma lo que sacó a los mexicanos a festejar su presencia en las calles en aquellas cinco ocasiones, no. Ahora entiendo que el fervor de millones de mexicanos es por el Papa en sí.

Solo eso explica las imágenes que todos presenciamos en televisión con multitudes abarrotando cada centímetro cuadrado de la ciudad de León, Guanajuato.

Benedicto XVI mencionó ayer antes de terminar su jornada: “¡Ahora entiendo por que Juan Pablo II se decía sentirse un Papa mexicano!”.

Y cómo no sentirse mexicano en una tierra en donde eres recibido con fiesta, cánticos y enorme admiración. Cómo no sentirse mexicano en un país en donde tenemos a una madre Guadalupana que nos cobija a todos por igual. Cómo no sentirse mexicano ante una organización impecable de un macro evento popular en el que demostramos que sí somos capaces de unirnos cuando de un motivo trascendente se trata.

Ya llegarán los días en que reflexionaremos y analizaremos los mensajes que en cada lugar Benedicto XVI nos legó. Pero por hoy solo basta sonreir y conservar la felicidad que nos dejó el haber tenido a nuestro querido Papa en tierras mexicanas.

¡Mi humilde y pequeño corazón está con el Papa!

¡México siempre fiel!


El Papa

23 marzo 2012

Alguien comentó por ahí:

A Juan Pablo II se le iba a ver, a Benedicto XVI se le va a escuchar…”

Y es que como pocas veces en la Iglesia hemos tenido a un pontífice cuyo don intelectual es universalmente reconocido.

Nuestro Papa ya está en nuestro país y los mexicanos estamos más que ansiosos de recibir sus palabras, mismas que se espera nos traigan consuelo en tiempos de extrema inseguridad y violencia.

¡Bienvenido a casa Benedicto! En
este viaje sentirás la vibra del pueblo católico mexicano. Esa misma vibra que le llevó a decir a Juan Pablo II que él se sentía… ¡Un Papa mexicano!


Buscar a Dios…

14 marzo 2012

Me pareció interesante esta reflexión que encontré mientras leía un texto de Viktor Frankl en el que el autor cita una frase de  Pascal (Físico y Matemático del siglo XVII) en el que comenta  una reflexión que nos acerca a demostrar que Dios  existe:

“Yo no te buscaría si no te hubiera ya encontrado”

Y es que solo buscamos aquello con lo que ya hemos tenido un encuentro anteriormente y por que añoramos precisamente ese encuentro es que le buscamos.

El deseo de buscar a Dios que nace en el interior de todo hombre es el resultado de esa necesidad de reencontrarnos con Dios mismo, quien al crearnos nos dio la justificación para querer regresar a Él intensamente.

Interesante ¿no?


¿Los errores de la Iglesia o los errores de los hombres?

12 marzo 2012

Suelo recibir comentarios en mi blog de personas que afirman no ser parte de la Iglesia (o no creer en Dios) pues están decepcionados de los errores que han presenciado a lo largo de la historia de la humanidad por parte de muchos miembros de la misma.

Aquí valdría la pena aclarar nuevamente un error semántico…

¿Los errores los comete la Iglesia o los comenten los hombres de la Iglesia?

No puedo estar más de acuerdo cuando se dice que atroz que miles de personas han emprendido acciones en contra misma de la humanidad usando el nombre de Dios como justificante. Mi postura al respecto es contundente y clara: ¡No es correcto y dichas personas debería de ser sancionadas! Punto.

En donde no estoy de acuerdo es cuando se argumenta que dichos errores son la muestra clara y contundente de que la Iglesia es una institución falsa y mala. Definitivamente esto es un error.

Si un padre de familia falla en lo laboral, lo moral o en cualquier otro ámbito… ¿debe de ser condenada toda su familia? ¿Acaso ese fallo pone en entredicho la validez universal de la familia como célula promotora de valores? Desde luego que no.

Afortunadamente las personas valemos por lo que nosotros hacemos y no por lo que nuestros semejantes hagan.

Así, que hayan existido miembros de la Iglesia que usando el nombre de Dios, hayan fallado en varios ámbitos no invalida en lo absoluto la veracidad del mensaje de Jesús ¿Qué culpa tiene el mensaje de los deslices del mensajero?

Por lo tanto, entiendo que puedan existir personas que se muestren indignadas ante las fallas morales y hasta personales de muchos apersonas que se dicen católicos. Yo mismo siento dicha indignación, pero lo que no puedo consentir es que dicha indignación sea un motivo personal para detener la búsqueda de Dios.

¡Dios no depende de nosotros para ser verdad!


Charlando con jóvenes

8 marzo 2012

Si yo pudiera decir que tengo un “público” por vocación, definitivamente ese son los jóvenes.

Suelo dedicar gran parte de mi tiempo a charlar con ellos, a conocer sus inquietudes y a diseñar programas que tengan como objetivo colaborar en su formación.

¡Son fascinantes!

Son inquietos e ingenuos por naturaleza. Pero es justo esa ingenuidad la que nos permite, a quienes nos dedicamos a formarles, poder inculcarles ideas y pensamientos nuevos y valiosos, mismos que suelen recibir con entusiasmo si se logra conectar con su emoción. Y es que son emocionales al límite. Probablemente es justo esto lo que los hace tan interesantes, el que vivan en una constante lucha por tratar de equilibrar lo que les grita su sentir y lo que por otro lado les trata de avisar la razón. En ellos casi siempre gana la emoción, por lo mismo, la clave está en lograr hacer que se emocionen por el bien y la verdad (no es fácil… lo se).

El tiempo y la experiencia me han enseñado a trabajar con ellos. No hay nada que me fascine más en la vida que sentarme en un café a platicar con ellos y dedicarles tiempo para escucharles y aconsejarles.

¿Que funciona con ellos?

Paciencia, dedicación, genuino interés y sobre todo… tiempo… mucho tiempo dedicado a ENTENDERLES (que no siempre significa aprobarles). Esto último es clave…

Como papás cometemos con demasiada frecuencia el error de querer juzgarles antes de entenderles y eso es lo que les aleja de nosotros. No quiero decir con esto que aprobemos y aceptemos todas su actitudes, pero antes de actuar para corregir, primero es absolutamente necesario actuar para diagnosticar.

Si se les dedica el tiempo suficiente (primordialmente en lo individual no tanto en grupo) los resultados formativos serán maravillosos.

No miente la frase que dice que los jóvenes son el futuro del mundo… siempre será así, por lo que  el tiempo dedicado a formarles en una temprana edad será, invariablemente la mejor inversión para transformar el mundo para bien.


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