¡Salta!

Varias veces he reflexionado sobre lo que significa tener fe. Trato de profundizar mentalmente en lo que significa creer si ver.

De todas, la imagen que más me conmueve, es en la que me imagino parado al borde de un precipicio cuyo fondo es imposible de visualizar a simple vista. Parado ahí, en el borde del acantilado, internamente surge desde mi corazón una voz que me dice… “¡Salta!”

Ante dicha situación me cuestiono de donde puede venir dicha voz interior… “¿Por que alguien en su sano juicio tendría la motivación de saltar al vacío?” 

Mi imaginación sigue. Parado aún junto al precipicio, dudando de las indicaciones que mi corazón me dicta, decido que debo cerrar los ojos y, sin razón lógica aparente… ¡saltar al vacío!

En este ejercicio de imaginación no he podido descifrar lo que sucede después de haber saltado… ¿Me salvo? ¿Muero? Por alguna razón, pareciera que  saberlo no es relevante para mi reflexión sobre la fe ¿Por qué? Por que cuando se actúa por fe, no se consideran las consecuencias, solamente el amor a la acción misma.

En serio, varias veces me he encontrado a mi mismo cerrando los ojos y llevándome imaginariamente a ese acantilado, y siempre, en cada ocasión siento surgir la misma pregunta en mi interior… ¿En verdad saltaría?

Hace dos domingos el evangelio  reflexionaba sobre la duda que tuvo Pedro cuando Jesús le invitó a ir hacia Él caminando sobre las aguas. Pedro, a pesar de haber comprobado en los pasos iniciales que la petición “ilógica” de Cristo se volvía “lógica” por medio de la fe, al sentir las olas y el aire…. ¡Dudo y cayó al agua! A lo que Cristo le replicó… “¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”.

Para nosotros es fácil juzgar a Pedro, argumentar que si nosotros hubiéramos estado ahí viendo a Cristo convocarnos a ir hacia Él, seguramente habríamos llegado hasta su presencia caminando sobre las aguas. Pero… ¿en verdad sería así?

Yo no miento cuando digo que aún en el ejercicio mental del precipicio que recién les platiqué, siento duda, miedo y temor. Siento que si llegara el momento de saltar… ¡Saltaría con mucho miedo! pero al final… ¡acabaría haciéndolo!

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4 Responses to ¡Salta!

  1. angel vivas dice:

    con que ganas de saltar

  2. Me inquieta bastante ese pasaje del Evangelio. Veo a Pedro que le pide a Jesus “que le ordene ir hacia E”l. No le pide que “haga posible que camine sobre el agua…”, no!..le pide a Jesús que sea Soberano, que ordene y Jesús lo hace…le dice “Ven”!
    Todo va bien pero cuando se da cuenta de que es él mismo quien está caminando sobre el agua, de que Jesús está viendo como se desarrolla su fé, es cuando se pone nervioso y se descentra. Creo que ese es el quid, el centrarse en que todo irá bien, porque al final los triunfos no son nuestros, son de Dios que se nos muestra siempre Misericordia, por eso cuando Pedro gritó “¡Sálvame!”.. ya la mano de Jesús estaba tendida hacia él…

  3. Marilyn dice:

    Hola! Felicitaciones por tu diario de un católico. Bonita iniciativa, la visitaré.

    Te invito a visitar mi blog para jóvenes cristianos y ayudarme a difundirlo si es de tu agrado.

    http://sentirsefeliz.wordpress.com

    Dios te bendiga
    Marilyn

  4. Angeles dice:

    La fe es tan importante, pero una duda…
    Si Jesús le dijo a Pedro que camine por las aguas, Pedro lo hizo, pero dudando, y cayó… ¿Tú, que dices que saltarías con temor, no caerías?
    Todo el mundo caería, se hundiría, pues por naturaleza de humano nos nos atemorizaríamos o simplemente dudaríamos. ¿Jesús nos está pidiendo una confienza que no tenemos?

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