Datos curiosos desde Google

18 junio 2011

Si buscamos los siguientes conceptos en Google encontraremos los siguientes números…

La palabra “Dios” arroja 226,000,000  resultados.

La palabra “Jesús” arroja 22,700,000 resultados.

La palabra “Jesus” (sin acento) arroja 692,000,000 resultados.

La palabra “Católicos” arroja 15,500,000 resultados.

La palabra “Iglesia” arroja 118,000,000 resultados.

La frase “Virgen María” arroja 5,690,000 resultados.

La palabra “Santidad” arroja 8,720,000 resultados.

La palabra “Amor” arroja 730,000,000 resultados.

La palabra “Religión” arroja 51,900,000 resultados.

Esto así… pero no debo de dejar de mencionar que existe una palabra que arroja el mayor número de resultados en Google: 1,190,000,000 (mil ciento noventa millones de resultados). Esto quiere decir que, incluso más que el termino “Amor”, es la palabra que presenta la mayor cantidad de resultados en el famoso buscador de Internet. Esta palabra es… “Fe”.

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Cantos gregorianos

17 junio 2011

Ayer anduve en la búsqueda de una ayuda para meditar mejor durante las mañanas y me he encontrado con “Los Cantos Gregorianos”, no es que no los conociera, pero no les había puesto la suficiente atención como hasta ahora.

Buscando en Internet, encontré estos maravillosos cánticos que datan desde las primeras eras de nuestra era cristiana y que son atribuidos, no por su invención sino por su difusión, al Papa San Gregorio Magno.

Dichos cantos toman como base muchas de la oraciones que los católicos ofrecemos durante la misa… “Aleluya”, “El Padre Nuestro”, “Santo” , “Salmos” y los concentran en un modo de orar vía un canto monódico.

Leer un pasaje de evangelio, cerrar los ojos y escuchar estos cantos gregorianos mientras medito en la historia de nuestra salvación es lo que tengo pensado hacer para iniciar mi día.


Entender la muerte

16 junio 2011

Uno de los temas más complicados de afrontar es la muerte de un ser querido.

Los católicos tenemos una perspectiva muy particular de este desafortunado y complejo evento. Creemos que los cuerpos perecen pero las almas permanecen. Esto no solo es una idea que ayuda a reconfortar el dolor de quienes sufren una pérdida, sino un concepto que tiene su sustento completo en la teología cristiana.

La muerte es para nuestra filosofía espiritual católica el sustento de muchas cuestiones y la validación de otras.

Sin la muerte, la historia de la salvación no habría tenido ningún cause. Es la muerte esa barrera infranqueable para los hombres comunes y corrientes pero fácilmente superada por Dios encarnado en Jesús.

Es justamente la imagen de Jesús vencedor de la muerte lo que nos conforta y llena de esperanza a los católicos. Si Jesús resucitó de entre los muertos, qué mayor muestra de su gran poder divino.

Así, la muerte se vuelve contradictoria ante nuestros ojos pues es difícil de afrontar pero posible de cruzar.

La muerte de un ser querido nos duele pues nos afronta con el hecho de nuestra propia debilidad, nos recuerda que no tenemos poder alguno más que el que Dios nos concede en la tierra. La muerte nos afronta directamente con nuestra única realidad: somos efímeros en este mundo (“Polvo eres y en polvo te convertirás”)

Al respecto de la muerte, a mi me gusta pensarla en estos términos…

“Para quienes buscamos y luchamos por vivir la santidad, la muerte no es temida sino añorada, entendiendo que añorar significa esperar la llegada de algo que no está en nuestras manos poder consumar, pero que sabemos es bueno para el corazón”


Pedir consejo al gran consejero…

14 junio 2011

Hace un par de días caminaba por la calle y decidí pasar a una Iglesia que está cerca de mi oficina para realizar una visita a Jesús.

En esta ocasión quise entrar para poner a su disposición ciertos problemas y dudas que me vienen a la cabeza. Son ese tipo de problemas que uno empieza a sentir que le es prácticamente imposible resolver solo. Cuestiones que durante mucho tiempo se empiezan a clavar en el alma y pareciera que no te dejan en paz.

Pues bien, ingresé a esta Iglesia y me dispuse a “entregarle” por completo estos problemas a Dios. No es actitud de rechazo y olvido de los mismos, pero si en el de pedir ayuda a quien todo lo puede. “Yo no estoy pudiendo solo Señor… acudo a ti para que me aconsejes cómo actuar”

Hoy, un para de días después de dicha visita, mis problemas y cuestiones siguen presentes, pero ahora sé que tengo una mente muy superior trabajando en ellos. Y por lo pronto, me siento acompañado en mi andar en busca de la mejor solución.

Teniendo a Dios de mi lado como consejero, y contando con mi firme disposición por trabajar en el camino de mi santidad…. no me queda duda que ningún problema me detendrá.


Lo dije en serio

10 junio 2011


Cuando los ángeles te sostienen

7 junio 2011

Ayer publiqué en mi Facebook la siguiente frase y tuvo una reacción bastante positiva por parte de mis amigos:

“Cuando tienes ángeles que te sostienen… Nada te puede salir mal”

Los católicos creemos que el mundo está lleno de ángeles que nos ayudan a los hombres a velar por la construcción de nuestra santidad. Esos ángeles, algunas veces, pueden tomar la forma de nuestros seres queridos, amistades o incluso desconocidos que por alguna razón se cruzan en nuestro camino en un día cualquiera para ayudarnos en alguna situación en particular.

Pero también podemos hablar de los ángeles reales, esos seres espirituales y divinos que se intercalan entre el cielo y la tierra “legionando” la voluntad de Dios, a quien le sirven y aman a plenitud.

Los ángeles son seres que Dios creó para ayudarle a proteger la santidad en el mundo. Dice la tradición que son seres espiritualmente bellos y armónicos. Aman al hombre al igual que Dios le ama y se desviven por cuidar la vida de gracia de su alma.

Por eso, cuando el demonio nos acecha, ellos salen a defender nuestra causa, pero siempre respetando la misma libertad que Dios nos concedió.

Se dice que cada uno de nosotros tiene un ángel de la guarda que nos acompaña en cada momento, e incluso se pueden llegar a escuchar comentarios de quien dice que será justamente él, nuestro ángel, quien primero nos reciba después de morir…

En fin, mucho podríamos decir de lo que son los ángeles, pero lo que me parece significativo sobre el tema es el saber que en nuestra búsqueda por el bien y la verdad no estamos solos. Dios ha dispuesto que tengamos ayuda espiritual en nuestro camino de regreso a Él.


Visita rápida

2 junio 2011

Hoy, camino rumbo a mi oficina, paré a hacer una visita de 10 minutos a Dios en una Iglesia.

No fue nada especial, no reparé en grandes oraciones ni en tratar de aprovechar alguna liturgia. Simplemente paré un momento a decir “Aquí estoy presente señor, por un momento”.

Después de decir esto guardé silencio, cerré los ojos por un rato y salí nuevamente rumbo a mi destino laboral.

Este tipo de acciones inesperadas estoy seguro que le han de agradar a Dios… Por lo menos a mi me encantan.


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