Sobre el uso de anticonceptivos

Vaya que si han surgido opiniones con respecto a las declaraciones del Papa Benedicto XVI con respecto al uso permitido o no de métodos anticonceptivos para prevenir enfermedades de transmisión sexual.

Por lo mismo me siento con las ganas de emitir también mi opinión al respecto…

El tema de los métodos anticonceptivos usados durante el acto sexual es uno de esos tópicos que siempre generan controversia entre los distintos sectores de la sociedad. La sexualidad, al ser un asunto plenamente natural a la identidad del hombre, se presenta como algo en lo cual, la más mínima opinión de cualquier persona nos atañe de inmediato.

Si alguien dice que debemos de vivir nuestra sexualidad de un modo en particular, nos sentimos aludidos directamente, si alguien propone otra cosa, nos sentimos igualmente aludidos. Incluso si alguien decide no hablar al respecto, también nos despierta una reacción en particular. La sexualidad es natural al ser vivo (no solo al ser humano) y como tal nos concierne a todos tenerla en cuenta como un asunto de formación primordial.

Pues bien, dicho lo anterior, paso a comentar mi postura al respecto de los métodos artificiales de anticoncepción sexual. Hablemos específicamente del condón.

1.- Yo, como miembro de la Iglesia Católica, no estoy radicalmente en contra del uso del condón. Es más, me atrevo a decir que es obligatorio que se use  en un caso en particular: “Cuando el individuo decida no ejercer su sexualidad de manera responsable”

2.- Yo, como miembro de la Iglesia Católica, tengo como primer labor la promoción del uso responsable de la sexualidad. Ese es mi verdadero enfoque de predicación moral. Esto quiere decir que más que promover medios para tratar de evitar y curar consecuencias (enfermedades y embarazos) mejor prefiero centrarme en promover medios para promover la responsabilidad.

3.- Si a pesar de todos los esfuerzos que podamos hacer en la Iglesia por promover una sexualidad responsable (entendida sólo dentro del contexto del verdadero amor humano), resulta que aún existen personas que desean (libremente o no) hacer caso omiso de estas enseñanzas  y jugar con el riesgo y las consecuencias que el mal uso de la sexualidad pueda ocasionar (el SIDA como la más peligrosa de ellas) entonces…. si se recomendará el uso del condón.

4.- Pero para quienes si deseen vivir a plenitud su sexualidad, es decir, practicada tal y como Dios la pensó en el ser humano (como consecuencia del amor filial más grande y enriquecedor de la dignidad), entonces la Iglesia no necesitará ni siquiera hablarles de condones y anticonceptivos ya que estos no le serán necesarios. La sexualidad natural, plena y dignificante no requiere de ninguna protección. Quien se entrega por amor (no por sentimiento o pasión) no necesita protegerse de nada ya que la confianza en el ser amado constituye la única fuente de seguridad.

5.- Por lo mismo…. apoyo al Papa Benedicto XVI cuando dice que “en el caso de algunos individuos, como cuando una prostituta usa un condón, ese puede ser el primer paso en la dirección de la moralidad y de asumir responsabilidad”. La prostitución es, desde todos los puntos de vista posibles, una manifestación irresponsable del uso de la sexualidad, por eso si, a pesar de que la Iglesia invita a asumir responsablemente lo contrario, aún existen personas decididas a no hacerle caso… entonces si que el condón puede ser un medio para por lo menos asegurarle su vida.

Dios y Cristo nunca hablaron de condones y demás preservativos, es cierto, por lo tanto su discusión es un asunto completamente contemporáneo que es bueno poner sobre la mesa. Pero eso no implica que también olvidemos aquello de lo que Dios y Jesucristo si han hablado por siempre: el amor verdadero.

En conclusión: Si vas a hacer uso irresponsable de tu sexualidad (usa condón), si por el contrario, prefieres  hacer uso responsable de ella (con el amor te basta)

Y con respecto al amor concluyo diciéndoles que en verdad yo no descubrí lo que verdaderamente era mi religión y el por qué de sus doctrinas, hasta que no me di la oportunidad de estudiar primero lo que en verdad significa “amar”.

Por el amor es por donde debemos de empezar todo diálogo moral… Lo demás es una mera consecuencia de la obediencia o no a este gran valor universal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: