Algo sobre liderazgo…

Este post lo publiqué en mi blog “El Disruptivo” hace un par de semanas, pero por el éxito obtenido con el mismo he querido compartírselos por igual en Diario de un Católico…

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Alto!!!!! No más libros, seminarios y definiciones de liderazgo!!!!

Ya estamos hasta el copete de esta palabrita por la que las organizaciones  del mundo están dispuestas a pagar millones. Todos creen tener la respuesta última para convertirte en un gran líder… Todos lo prometen pero nadie lo logra. ¿Que pasa? ¿Por qué se ha vuelto tan simplón este tema?

Durante toda mi vida profesional y académica no he estado exento de ser bombardeado una y otra vez con discursos de expertos, libros, películas, artículos, reportajes, slides de power point, seminarios y todo lo que se pueda tratar de enseñar sobre el tema del liderazgo.

¡Ya no más por favor!

Me veo en la necesidad pues, de hacer un corte de caja de todo lo escuchado y aprendido al respecto,  para tratar de resumir o sintetizar en una manera simple  y sencilla lo que para mi es un líder.

Para hacerlo, voy a recurrir a dar la definición más concreta y contundente a la que he logrado llegar a lo largo de varios años de estar inmerso en el estudio de este tema.

Un líder es aquel que:

Propone una visión, inspira con el ejemplo y… ¡se va!

Punto.

(A ver…. a ver… a ver José Luis,  ¿Explica un poco más eso de que se va? ¿Cómo de que el líder se va?)

Si mira…

No le busquemos demasiada complicación al tema… es así de simple. Parte fundamental del líder es entender que este, en algún momento, se tiene que ir.

Primero, un líder es aquel que propone una visión, es decir, nos ofrece un destino posible y deseable (nos muestra el bien y la verdad). Puede  ser un destino que no hayamos visto antes o uno que, con el tiempo, se fue escondiendo en las penumbras. Así, el líder llega y nos dice… “¡Es para allá!”

Luego, no conformándose con señalarnos hacia donde debemos de ir, se pone en marcha él mismo en esa dirección. Contra viento y marea nos demuestra que el rumbo que nos propuso es el correcto no con palabras, sino con hechos. Él mismo es el primero en andar en esa dirección y nos dice… “¡Síganme!”

Pero llega un momento que el líder se tienen que ir. (Fíjense como lo dije: “se tiene” que ir)

(¿Pero por qué?)

Por que esa es la clave (la cuña que aprieta definitivamente)  del verdadero liderazgo…

Si un líder no se hace a un lado del camino en un determinado punto, no permite que nadie más tome su lugar, o lo que es lo mismo, bloquea el paso.

En cambio,  si el líder desde el primer día está consciente que tarde o temprano se tiene que hacer a un lado… ¿Cómo creen que actuará en consecuencia? ¡Exacto! ¡Cómo un maestro!

“Un maestro, paradójicamente, es aquel que te ayuda a que cada vez necesites menos de él. Pues, como te enseña, llega un momento en que ya puedes ir por el camino tú solo”

El mejor líder no es el que te lleva, es el que te enseña a llegar por ti mismo. Por eso es necesario que se vaya, que se haga a un lado, que llegado un punto te deje solo, pues haciéndolo, te está dando la oportunidad de que ahora tu seas el nuevo líder. Te está regalando a ti, su seguidor, el destino prometido. Te demuestra que te ama.

Un líder que llega al destino solo, puede ser muy inspirador, pero uno que te enseña a llegar, es transformador y ese  es el más grande te todos…

¿Ejemplos de todo esto?

Cuando uno pregunta por nombres de líderes de la historia siempre resultan mencionados los mismos personajes de siempre: Gandhi, Martín Luter King, Jesucristo, John F. Kenedy….

¿Por que ellos y no otros son los que siempre se mencionan? Muy sencillo… todos fueron asesinados por su causa.

Todos se hicieron a un lado (o los hicieron a la fuerza). Pero lo que sus agresores nunca supieron era que, al matarlos, estaban apuntalando la parte más importante de su liderazgo: el tener que hacerse a un lado.

Su partida fue la cuña que apretó la causa, la que la consolidó. La que demostró que el mensaje era más importante que el mensajero.

Un líder que se prepara para irse desde el inicio, se preocupará por que sus seguidores sigan la causa, aun cuando él no esté. “¡No dependan de mi!” pareciera que es su lema todos los días.

Por el otro lado, si un líder se rehusa a retirarse y siempre quiere ser el portador del estandarte de lucha, corre el riesgo de que su causa se vuelva un capricho, y este, no motiva a muchos que digamos.

Así que les repito mi definición de líder:

“Es el que propone una visión, inspira con el ejemplo y luego, forzosamente, se hace a un lado”

—-

¿Ahora entienden por que Jesús tuvo que morir?

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One Response to Algo sobre liderazgo…

  1. daniel dice:

    Muchas gracias por tus artículos me encanta tu perspectiva global y humana de las cosas. . Un abrazo

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