Mi cruz favorita

30 junio 2010

Ayer publiqué un post sobre mi fascinación por las cruces.

Pues bien hoy les quiero compartir la foto de mi cruz favorita.

Se trata ni más ni menos que una pequeña cruz de madera (unos 15 cm de alto) que mis hijos me pintaron una tarde en que su mamá  les puso a trabajar manualidades.

¿No es acaso una de las cruces más bella del mundo?

La técnica es “plumín de agua sobre madera” y aunque los artistas (mis hijos)  no se tardaron mucho en pintarla es, para su papá,  una gran pieza de arte. (Un poco abstracto tal vez)

La tengo puesta en el escritorio de mi oficina encima de mi evangelio. Cuando la veo me viene a la mente el amor de mi familia. Así que he decidido nombrarla justamente así “La cruz de mi familia”.

Lo que más me gusta de ella es que tiene impregnada los trazos de mis dos pequeños que, aunque aún empiezan en el camino del arte, ya se esmeran por lograr trabajos llenos de color y armonía.

No puedo recibir mejor regalo que este.. ¡en verdad!


La cruz

29 junio 2010

Si hay algo que me encanta son las cruces.

No puedo encontrar en el mundo un símbolo más perfecto, profundo y elemental que una cruz.

¡Vaya que si Cristo nos dejó un gran legado a los hombres al morir en una cruz!

Para mi, el cruce de una línea vertical con una horizontal lo representa todo. Dos rectas que al interceptarse una con la otra engloban dos mil años de historia moderna. Al ver la cruz, veo fe, veo amor y veo esperanza.

Me la paso dibujando cruces, decorándolas, garabateándolas, imaginándolas, coleccionándolas, comprándolas… todo esto mientras pienso en lo que todas ellas representan en mi vida.

Para mi la cruz es la imagen simbólica más potente. Ningún logotipo, foto o slogan me pueden expresar tanto como lo hace una sencilla cruz. Saber que cientos de miles de personas en la historia han muerto por ella, me hace sentir vibraciones en el corazón cada vez que veo una.

Con la imagen de nuestro señor Jesucristo clavado en ella o no, una cruz me puede hacer llorar. El mensaje del amor, no tiene mejor vehículo para llegar al pecho de los hombres que en la figura de una cruz colgante.

Una cruz es la síntesis del cristianismo.

Una cruz te recibe en el bautismo y una cruz te acompaña en la muerte.

Puedes no entender mucha de la iconografía del arte cristiano, puedes no comprender el significado de los ornamentos que componen una liturgia, incluso puedes no saber leer la palabra del evangelio, puedes no entender ni saber muchas cosas, pero cuando una cruz entra en escena, inmediatamente sabes lo que es, y lo que representa.

La cruz no es otra cosa que el símbolo del amor más puro y verdadero que el universo jamás haya conocido jamás.

¡La cruz es Jesús y Jesús es la cruz!


En las buenas y en las malas

28 junio 2010

¿Se han puesto a pensar lo fácil que es tener a Dios presente cuando las cosas nos salen bien? Pero al mismo qué difícil es acordarse de Él cuando las cosas no son del todo acordes a nuestras expectativas ¿No es así?

El ser humano es un enjambre de sentimientos y emociones. Algunas veces está arriba, con todo el ánimo a tope y otra veces puede estar en la parte más profunda de su pesimismo. Es difícil, lo se, pero así somos y no podemos hacer mucho por cambiarnos.

Lo que si podemos hacer es aprender a entendernos. A identificar que nuestros momentos malos al igual que los momentos buenos son pasajeros y que con el tiempo cambiarán. Lo único constante en el ser humano es el cambio mismo.

Ayer, por ejemplo, fui a misa y me costó mucho trabajo concentrarme en ella. Además de que el sacerdote no es precisamente un talentoso de la oratoria, tenía en mi cabeza un montón de asuntos que me distrajeron todo el tiempo. Era como si estuviera sentado en la banca de la iglesia y mi cuerpo me pesara cien veces más de lo que de por si ya me pesa.

¿Es normal sentirme así a veces? Desde luego. Como también es normal que en ocasiones ir a misa me produzca lágrimas de emoción por el encuentro espiritual que Jesús me permite sentir en su presencia (El momento en que todos los asistentes a la misa nos acercamos a recibir la comunión me produce especial emoción)

El ser humano es así, voluble y complejo. Pero Dios no nos quiere por esto, sino por simplemente estar ahí, con Él, aunque no estemos teniendo un momento de euforia espiritual.

Se cuenta que la misma madre Teresa tuvo un periodo de sequía espiritual de más de 10 años que la llevaron a cuestionarse severamente su fe. Al final de su vida, Dios, por medio de su asesor espiritual, le permitió entenderle el por qué de esta situación.

La santidad de Teresa de Calcuta no era el reflejo de su gran experiencia sensorial con Dios, sino de su perseverancia infatigable.

Eso es lo que Dios más admira de los santos, que a pesar de que no se encuentren en el mejor momento emocional de su vida, sean capaces de estar con Él, a su lado una y otra vez.


Aprovechar la oportunidad

26 junio 2010

Recién acabo de recibir la noticia de que he sido aceptado en la matrícula de un curso empresarial de bastante renombre en mi país. Por fortuna, la empresa en donde laboro me apoyará económicamente para poder llevar a cabo estos estudios.

Pero al mismo tiempo que esto me sucede a mi, mi esposa me acaba de contar que recién conoció a alguien que ya ha aplicado para estudiar en dicha institución con anterioridad y, aunque también fue aceptado, no cuenta con los medios suficientes para pagar dichos estudios.

¡Que mal! Mucha gente valiosa se pierde de excelentes oportunidades por el factor económico.

Sin embargo esto me hace valorar mucho más la oportunidad que yo si tuve la dicha de recibir. Así que espero poder aprovecharla al máximo para que Cristo sea el más beneficiado de esta nueva andanza educativa que voy a emprender.

Ya lo decía el tío del Peter Parker (Ben Parker) el protagonista de la película del Hombre Araña…

“Peter.. a great power comes with a great responsability” (Peter, un gran poder siempre viene acompañado de una gran responsabilidad)

¡Espero no defraudar el Señor que me bendice con dicha oportunidad!


La persona (II)

25 junio 2010

Hace un par de días escribí sobre la afectación de uno de nuestros trabajadores por parte de una decisión mal tomada en nuestra empresa. Lamentablemente poco se puede hacer para revertir el asunto.

Hoy en la mañana, gracias a Dios, me entrevisté con él y parece que todo quedó arreglado. El amigo me comentó que aunque si sigue molesto por la situación que se le provocó por parte de la dirección, sigue con el ánimo para seguir sacando su chamba adelante. Además, quiere tomar esto como una lección de madurez.

¡Gracias Dios!

¿Qué hice yo para ayudar?

Pues la verdad, aunque la decisión que le afectó no fue tomada por mi, le pedí una disculpa a nombre de toda la empresa. Si uno de nuestros trabajadores es afectado, yo me siento afectado. Las personas son el elementos más importante que tienen las organizaciones.

Aquí la reflexión que saco a relucir es la de tratar de entender lo necesario que se vuelve salir al encuentro del prójimo afectado. No siempre con la intención de arreglarle el problema que le afecta (no siempre está en nuestras manos lograrlo) pero si con la idea de hacerle sentir que estamos ahí para él.

Es como cuando vamos a un velorio a dar el pésame. A lo mucho, lo que podemos hacer es acompañar en el dolor al ser afectado, más no podemos resucitar al muerto. Pero hacer esto, lo de acompañar en el dolor, de hecho es todo lo que se necesita efectuar en esos momentos.

No siempre debemos de actuar como resuelve problemas, sería insensato intentar hacerlo, pero nada nos impide prestar un oído para escuchar y permitir el desahogo del ser afectado.

Un buen católico ayuda hasta con su silencio, el cual le sirve para escuchar.


Philosophing

24 junio 2010

¿Conoces las razones de por que la Iglesia defiende tan fervientemente la vida?


La persona

23 junio 2010

¿Que sucede cuando presencias una injusticia?

¿Alguna vez has sido testigo o causa de la afectación de un tercero por culpa de alguien más?

Yo si. De hecho en estos momentos, en mi trabajo estoy teniendo que lidiar con un problema así.  Una decisión mal tomada por parte de la dirección de la empresa dio como resultado en la afectación familiar de uno de nuestros colaboradores.

¿Que hacer? ¿Cómo ayudar?

Un católico debe de tener en mente siempre la siguiente premisa… “El amor al prójimo”.

Como parte de la organización, me siento afectado por este caso y deseo ayudar. Tal vez no pueda resolver mucho ni evitar el daño, pero por lo menos deberé de mostrarle a esta persona que me interesa que salga bien.

Yo siempre sostendré la siguiente premisa: “mejores personas hacen mejores empresas” y si no nos preocupamos por la primera jamás lograremos la segunda.

En el mundo y en la sociedad no hay nada más natural que el ser humano, lo demás… puede sobrar.


Algo sobre liderazgo…

18 junio 2010

Este post lo publiqué en mi blog “El Disruptivo” hace un par de semanas, pero por el éxito obtenido con el mismo he querido compartírselos por igual en Diario de un Católico…

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Alto!!!!! No más libros, seminarios y definiciones de liderazgo!!!!

Ya estamos hasta el copete de esta palabrita por la que las organizaciones  del mundo están dispuestas a pagar millones. Todos creen tener la respuesta última para convertirte en un gran líder… Todos lo prometen pero nadie lo logra. ¿Que pasa? ¿Por qué se ha vuelto tan simplón este tema?

Durante toda mi vida profesional y académica no he estado exento de ser bombardeado una y otra vez con discursos de expertos, libros, películas, artículos, reportajes, slides de power point, seminarios y todo lo que se pueda tratar de enseñar sobre el tema del liderazgo.

¡Ya no más por favor!

Me veo en la necesidad pues, de hacer un corte de caja de todo lo escuchado y aprendido al respecto,  para tratar de resumir o sintetizar en una manera simple  y sencilla lo que para mi es un líder.

Para hacerlo, voy a recurrir a dar la definición más concreta y contundente a la que he logrado llegar a lo largo de varios años de estar inmerso en el estudio de este tema.

Un líder es aquel que:

Propone una visión, inspira con el ejemplo y… ¡se va!

Punto.

(A ver…. a ver… a ver José Luis,  ¿Explica un poco más eso de que se va? ¿Cómo de que el líder se va?)

Si mira…

No le busquemos demasiada complicación al tema… es así de simple. Parte fundamental del líder es entender que este, en algún momento, se tiene que ir.

Primero, un líder es aquel que propone una visión, es decir, nos ofrece un destino posible y deseable (nos muestra el bien y la verdad). Puede  ser un destino que no hayamos visto antes o uno que, con el tiempo, se fue escondiendo en las penumbras. Así, el líder llega y nos dice… “¡Es para allá!”

Luego, no conformándose con señalarnos hacia donde debemos de ir, se pone en marcha él mismo en esa dirección. Contra viento y marea nos demuestra que el rumbo que nos propuso es el correcto no con palabras, sino con hechos. Él mismo es el primero en andar en esa dirección y nos dice… “¡Síganme!”

Pero llega un momento que el líder se tienen que ir. (Fíjense como lo dije: “se tiene” que ir)

(¿Pero por qué?)

Por que esa es la clave (la cuña que aprieta definitivamente)  del verdadero liderazgo…

Si un líder no se hace a un lado del camino en un determinado punto, no permite que nadie más tome su lugar, o lo que es lo mismo, bloquea el paso.

En cambio,  si el líder desde el primer día está consciente que tarde o temprano se tiene que hacer a un lado… ¿Cómo creen que actuará en consecuencia? ¡Exacto! ¡Cómo un maestro!

“Un maestro, paradójicamente, es aquel que te ayuda a que cada vez necesites menos de él. Pues, como te enseña, llega un momento en que ya puedes ir por el camino tú solo”

El mejor líder no es el que te lleva, es el que te enseña a llegar por ti mismo. Por eso es necesario que se vaya, que se haga a un lado, que llegado un punto te deje solo, pues haciéndolo, te está dando la oportunidad de que ahora tu seas el nuevo líder. Te está regalando a ti, su seguidor, el destino prometido. Te demuestra que te ama.

Un líder que llega al destino solo, puede ser muy inspirador, pero uno que te enseña a llegar, es transformador y ese  es el más grande te todos…

¿Ejemplos de todo esto?

Cuando uno pregunta por nombres de líderes de la historia siempre resultan mencionados los mismos personajes de siempre: Gandhi, Martín Luter King, Jesucristo, John F. Kenedy….

¿Por que ellos y no otros son los que siempre se mencionan? Muy sencillo… todos fueron asesinados por su causa.

Todos se hicieron a un lado (o los hicieron a la fuerza). Pero lo que sus agresores nunca supieron era que, al matarlos, estaban apuntalando la parte más importante de su liderazgo: el tener que hacerse a un lado.

Su partida fue la cuña que apretó la causa, la que la consolidó. La que demostró que el mensaje era más importante que el mensajero.

Un líder que se prepara para irse desde el inicio, se preocupará por que sus seguidores sigan la causa, aun cuando él no esté. “¡No dependan de mi!” pareciera que es su lema todos los días.

Por el otro lado, si un líder se rehusa a retirarse y siempre quiere ser el portador del estandarte de lucha, corre el riesgo de que su causa se vuelva un capricho, y este, no motiva a muchos que digamos.

Así que les repito mi definición de líder:

“Es el que propone una visión, inspira con el ejemplo y luego, forzosamente, se hace a un lado”

—-

¿Ahora entienden por que Jesús tuvo que morir?


Silencio espiritual

17 junio 2010

¿Alguna vez te has sentido un poco bajo en tu inspiración espiritual? Pues para alguien que tiene un blog en el que habla de fe esto resulta francamente aterrador.

Así es mi caso en estos momentos…

Haber estado en casa obligadamente por una lesión en mi tobillo, en teoría me iba a dar mucho tiempo para poder pensar y escribir sobre lo que más me gusta hablar: mi fe. Pero por alguna razón estoy más seco de inspiración que un desierto en verano…

Tal vez esto es consecuencia de no poder estar en mismo ritmo al que estoy acostumbrado y eso, más que inspirarme, me bloquea mentalmente.

Hay muchas cosas sobre las que pudiera escribir hoy, pero prefiero aprovechar este espacio para hacerles ver que no todo el tiempo uno está en la cima del alma. Es válido detenerse un poco y sentirse bajo de capacidad. Soy un ser humano que se cae miles de veces, tal vez millones, en el camino y esto, más que deprimirme, me hace ser más consciente de lo que siempre he sido, soy y seguiré siendo: un simple ser humano.

Así que hoy me pondré a leer más que a escribir. Ustedes disculparán, pero escuchar es igual o más importante que escribir.

Dios,  hoy no tengo muchas palabras. ¿Será que hoy prefieres mejor que me dedique a verte más que a dialogarte?

No hay problema, con una imagen tuya en mi mente, mi alma se sentirá tranquila.


De esposo ateo a sacerdote católico

16 junio 2010

Siguiendo con la sintonía de los ultimo posts que han venido versando sobre testimonios de fe les deseo transmitir este que recibí en mi correo proveniente de un amigo y que pueden encontrar de igual manera en este link de  Catholic.net

¿Cuanto puede valer la conversión del ser amado?

“Médico de profesión, periodista político y militante anticlerical, la historia de Félix Leuser está íntimamente ligada a la de Elisabeth Leseur, con quien se casó en julio de 1889.

Francés de nacimiento (1861-1940), fue prontamente conocido en el ambiente parisino de la época como editor de un periódico anticlerical y ateo. Había perdido la fe durante el periodo de sus estudios de medicina.

Isabel nació en París y desde muy joven se distinguió por su vida devota. A los 21 años se casó con Félix con la condición de que éste aceptara respetar su fe católica. Y Félix cumplió por algún tiempo pues pronto comenzó a ridiculizar las creencias de su esposa y a dotar la biblioteca de casa con colecciones de libros que justificaban el ateísmo. A la campaña de corte intelectual-literario la acompañó también un ambiente frívolo de viajes y reuniones. Después de siete años, Elisabeth perdería también la fe.

Paradójicamente, la vuelta y refortalecimiento de Elisabeth en su fe vino por el camino menos pensado: Félix le regaló el libro “Historia de los orígenes del cristianismo” (de Ernest Renán, un autor que profesaba aversión al catolicismo) para rematar la obra de renuncia a la fe por parte de su esposa.

Elisabeth poseía una noble inteligencia, lo que la llevó a descubrir las falacias de los argumentos e indigencia de su fondo. La enorme cantidad de disparates y contradicciones de la obra la llevaron a desear conocer mejor su fe. Y así comenzó la reconstrucción religiosa de su vida: leyó a los Santos Padres, a autores místicos y, sobre todo, la Sagrada Escritura.

Desde entonces la fuerza de su amor a Dios y su confianza en Él fue la mayor convicción y la piedra de impulso para ir adelante. Pronto vio la necesidad de convertir a su marido pero todo esfuerzo y razonamiento era inútil. A partir de entonces sus armas serían la oración y el sacrificio.

Después de una experiencia mística en 1903, durante un viaje a Roma, Elisabeth comenzaría a repetir esa unión mística con Dios cada vez que recibía el Cuerpo de Cristo. En no pocas ocasiones tuvo que privarse de recibir la Eucaristía por las objeciones de su marido. De este periodo son las numerosas cartas que Elisabeth escribió así como su diario espiritual.

Es en ese diario donde Isabel reflejaría el sufrimiento experimentado durante ese periodo, el cual fue redimensionado por la fe: “el sufrimiento es la forma más elevada de acción, la más alta expresión de la maravillosa comunión de los santos; en el sufrimiento será útil para los demás y para las grandes causas que uno anhela servir”.

Elisabeth enfermó de cáncer de mamá y murió en 1914, con sólo 48 años de edad. En el diario escrito en 1905, Elisabeth predijo la conversión de su marido. Sobre este periodo diría luego el mismo Félix: “Me llamó la atención ver cómo tenía un gran dominio sobre su alma y su cuerpo… soportó con ecuanimidad la enfermedad”.

Tras la muerte de su esposa, Félix decidió escribir un libro contra los milagros de Lourdes. Nunca llevó a cabo el despropósito pues visitando Lourdes tendría la primer experiencia que le haría considerar seriamente su postura ateísta.  En una nota dirigida a él, Félix leyó las siguientes palabras de su esposa el mismo año 1914: “En 1905 le pedí a Dios todopoderoso que me envié sufrimientos para comprar tu alma. El día que me muera, el precio habrá sido pagado. No hay amor más grande una mujer que ésta abandone la vida por su esposo”. Primero calificó el escrito como el de una mujer fantasiosa. Tres años después, Félix volvía al seno de la Iglesia en la que había sido bautizado. En 1919 se hacía religioso dominico y, en 1923, era ordenado sacerdote.

“Después de la muerte de Elisabeth –refiere el padre Félix Leseur en el prólogo al Testamento espiritual de su esposa–, cuando todo pareció derrumbarse a mi alrededor, me encontré con el Testamento Espiritual que había escrito para mí, y también con su Diario. Leí y releí y una revolución se llevó a cabo en todo mi ser. Allí descubrí que Elisabeth había hecho con Dios una especie de pacto, comprometiéndose a cambiar su vida por mi regreso a la fe. Me acordé de que un día ella me había dicho con absoluta seguridad: “Me moriré antes. Y cuando yo me muera, te convertirás; y cuando te conviertas, te convertirás en una religioso”.

Y añade: “Y así, de su Diario percibí con claridad el significado interno de la existencia de Elisabeth, tan grande en su humildad. Llegué a apreciar el esplendor de la fe de la cual yo había visto los efectos maravillosos. Los ojos de mi alma se abrieron. Me volví hacia Dios, que me llamó. Le confesé mis faltas a un sacerdote y me reconcilié con la Iglesia”.

Cristo dice en el Evangelio  que “no hay amor más grande que el de aquel que da la vida por sus amigos”. Y en buena medida, el amor esponsal es una amistad sublimada por el amor más grande. El ejemplo de Elisabeth y los frutos en la vida de Félix ponen de manifiesto la belleza y actualidad del mensaje cristiano”



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