El mensaje


Soy miembro del movimiento de apostolado Regnum Christi desde 1999, año en que me incorporé por convicción a este grupo de laicos católicos fundado por la congregación de los Legionarios de Cristo. En este movimiento religioso he crecido y me he formado espiritualmente, incluso desde antes de incorporarme formalmente. Fui formado y educado académicamente en el sistema escolar de alcance mundial que la congregación ha edificado a lo largo de toda su historia. He admirado a los sacerdotes Legionarios con los que he convivido y he colaborado con su obra desde siempre. No me arrepiento de esto y no me arrepentiré jamás. Es gracias a la Legión de Cristo que junto con el testimonio de amor de mis padres, que hoy conozco y creo en Dios y en Jesucristo a quien amo con todo corazón. Se puede decir pues que mi mente y mi espíritu tienen grabados de fábrica el sello distintivo de la Legión de Cristo ¡Y estoy feliz de que así sea!

Al decir esto, como se podrán imaginar, estoy exponiéndome a ser juzgado y criticado debido a todos los cuestionamientos que han surgido en torno a los escándalos revelados recientemente sobre la vida oculta y equivocada de nuestro fundador, el padre Marcial Maciel.

Debo de aceptar que al igual que todos, cuando me enteré de estas noticias me llené de consternación y dudas.

¿Qué puede fallar en la vida de un hombre que comienza una ruta y termina en otra? ¿Qué pasó por la mente del padre Maciel cuando se dejó llevar por la tentación? ¿Si falló el fundador, falló la congregación? ¿Qué sigue para mi y los miembros de la Legión de Cristo en el futuro?

Muchas cosas se podrían expresar … Podría por ejemplo, como muchos lo han hecho, decir que todo estuvo siempre mal y que la Legión de Cristo debe de desaparecer o, siendo menos drástico, podría pensar en darme de baja del movimiento Regnum Christi y olvidar que alguna vez fui parte de este medio de salvación. Podría, ante mis amigos y ustedes los seguidores de mi blog, desligarme de la Legión de Cristo y no reconocer que estoy ligado a ella. O incluso en el peor de los escenarios, podría optar por pensar que todo en la Iglesia está podrido y mejor dejar de lado mi fe, o por lo menos guardarla en un cajón hasta que sea un mejor momento para volverla a sacar. Si… podría hacer cualquiera de estas cosas.

Podría, en conclusión, alejarme, desentenderme y dejar atrás mi historia en la Legión pero… no lo haré. Yo he decidido quedarme aquí, en la Legión y en el Movimiento Regnum Christi. Seguir adelante como lo he hecho hasta ahora y no mirar atrás. ¿Por qué? Permítanme exponerles las razones de mi decisión.

A los miembros y colaboradores de las obras apostólicas del movimiento Regnum Christi y la Legión de Cristo se nos cayó, de repente y de manera muy estrepitosa, el mensajero pero no el mensaje.

A raíz de la verdad conocida nos dimos cuenta que el mensajero que llevaba el sobre con el recado no pudo más y se cayó. Pero afortunadamente el mensaje sigue intacto y solo hace falta que le recojamos del piso y lo sigamos llevando a su destino. Ya no será el mensajero anterior, pero podrá perfectamente venir otro que siga la ruta prometida. Desde luego, habrá que ayudar a levantar el alma y el espíritu del ser caído (si no por su cuerpo habrá que pedir por su alma) pero no por eso nos detendremos de la misión principal de llevar el mensaje, que es lo que verdaderamente importa.

Y por eso me quedo en la Legión, por que a falta del mensajero, se necesitará uno nuevo y, con todo lo que hemos aprendido con la mordida de polvo que recién experimentamos en el camino (por correr sin mirar) estaremos más preparados para llevar mejor el mismo mensaje de siempre. Más lento que antes, tal vez, pero no sin avanzar. Así, pienso ser parte de ese nuevo motor, de estas nuevas y renovadas piernas y manos que ahora se necesitan. No estará en mi saber si el mensajero anterior podrá llegar con nosotros a la meta final prometida, Dios quiera que si, pero si se que hay espacio para muchos mensajeros más.

Por eso me quedo en la Legión y no lo escondo, nuestro fundador no es el primer y el único mensajero que se tropezó en el camino de historia de la Iglesia. Yo personalmente, no tengo piedras para aventar, pues pecador soy. Le pediré más a Dios y a la santísima Virgen que me cuiden en el camino pues como el mensajero anterior, yo también tengo piernas que se debilitan con los golpes de la tentación. Pero por eso prefiero ir al paso y el ritmo que me recomienda la Iglesia… lento pero seguro.

Hay muchos que al caerse el mensajero decidieron salirse del camino… no continuar más. Otros optaron por seguir una ruta distinta, pero siguen avanzando. Los que me preocupan son los que tomaron la opción por regresar o cambiar la ruta. La gran mayoría lo hicieron pues lo que les mantenía motivados para seguir andando era el mensajero no el mensaje.

A mi lo que me mueve es el mensaje… ese, a diferencia de los mensajeros, es perfecto y incorruptible. Si, la Legión es un camino que no está posibilitado para todos los caminantes… es una decisión personal decidir si es apta para nuestro estilo de caminar o no, pero el mensaje…. ese si que es para todos.

Es por eto que a mis amigos y compañeros de la Legión de Cristo les digo…

“¡Se nos ha caído el mensajero! pero aún tenemos mensaje y destino…. ¿Quien nos ayuda a seguirlo llevando?”

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4 Responses to El mensaje

  1. Esther dice:

    Quizás se puede pensar que quienes han dejado la Legion y el RC, no ha sido por problema con el mensajero que murió, sino con los actuales directores que han MENTIDO…¿Se puede confiar en directores así?

  2. Qué hermosísimo mensaje, José Luis.
    Te agradezco mucho y te felicito por tu coherencia y fidelidad.
    Que Diso te llene de bendiciones.

  3. […] comentarios he recibo con respecto a la publicación hace unos días de mi posición con respecto a la crisis que actualmente se vive en el seno de la Legión de Cristo […]

  4. laura dice:

    Hola! Felicidades por este articulo Yo también soy miembro del Regnum Christi y Dios quizo que este fuera mi medio para conocerlo y amarlo! Somos Iglesia , nuestro medio ha sido la Legión pero nuestro objetivo es Dios Saquemos lo mejor de esta experiencia, una lección de humildad para todos. Recemos por la fidelidad de todas aquellas almas consagradas a Dios hoy mas que Nunca necesitan de nuestra oración, así como no debemos olvidar rezar por nuestra propia fidelidad a Dios y a su mensajede amor

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