Dudar…

¿Es válido dudar de Dios? ¿Es natural creer que Dios puede no existir? ¿Qué fuerza tiene una duda en la construcción de nuestra fe?

A estas cuestiones apela la película “La duda”, película dirigida por John Patrick Shanley y que cuenta con una soberbia y magistral actuación de la actriz Meryl Streep (para mi la mejor actriz del planeta) y el actor Philip Seymor Hofman (en camino de convertirse en uno de los mejores actores del planeta).

A mi me gustó mucho la película aunque reconozco su carácter controvertido y retador (Lo que hace que me guste más).

No quisiera centrar este post en relatar la trama de la película, pero bastará con conocer que esta gira en torno a la duda que la directora de un colegio de niños tiene sobre una “probable” actuación inmoral del capellán del instituto, misma que él niega y justifica.

Dudar es de hombres, es natural del ser humano. Dudar de lo que creemos es parte importante de nuestro proceso de entendimiento.

Por ejemplo, hoy se sabe que la beata Teresa de Calcuta (próxima Santa) dudó de su fe en diferentes momentos de su vida. Sin embargo esto nunca fue motivo para detenerse y seguir levantando al desvalido y al hambriento.

Yo he dudado, no hay nada malo con aceptarlo. Pero extrañamente, en cada duda me viene un peldaño más hacia la fe. No puedo explicarlo cabalmente, pero en los momentos en que me he visto abordado por alguna duda, esta también ha venido acompañada por una certeza. Es como si  Dios permitiera por un instante que experimentemos la sensación de un mundo sin Él, pero en este mismo ejercicio, también nos revelara las puertas de la desesperanza de no tenerlo.

Dudar es normal, más no dudarlo todo y al igual que en el caso de Teresa de Calcuta… podemos dudar pero jamás parar.

Anuncios

2 Responses to Dudar…

  1. TERE dice:

    Hola José Luis:
    Es un tema muy interesante el que tratas. Yo tampoco creo que dudar sea tan malo. Y menos cuando, al tener la duda, haces todo lo posible por despejarla o por llegar a la verdad.
    De Dios, de Dios, no he dudado. A mí me ha tocado dudar de la Voluntad de Dios, por ejemplo. De qué tanto en verdad todo lo que sucede es voluntad de Dios. Me ha tocado atormentarme con el dilema entre Voluntad Divina y el libre albedrío del hombre.
    Pero bueno, como tú bien dices: el problema no es dudar, sino detenerse y ahí es donde doy batalla, pues Él me ayuda y me sostiene aunque me aleje de vez en cuando.
    Saludos desde Veracruz, México.
    ¿De donde eres tú?

  2. Estimada Tere:
    Agradezco tus comentarios. Esta reflexión nos lleva a reconocer lo “sumamente humanos” que somos y a la vez, lo cerca que Dios nos quiere de Él. Con respecto a tu pregunta te comento que soy de la ciudad de México. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: