México… tierra de santos.

30 septiembre 2009

Acabo de leer un artículo sobre  los santos que de nuestro país han nacido. De dicho artículo vale la pena transcribir el siguiente cuadro estadístico:

Perfil de los santos y beatos mexicanos

*México es el país de América Latina con el mayor número de santos y beatos con 55 en total, de los cuales 30 fueron sacerdotes, 19 laicos, 3 religiosas, un obispo y otros dos frailes.

* El 94.55 % son varones y el 5.45% son mujeres

* 4 son niños.

*6 son indígenas

*9 son caballeros de Colón.

*9 estuvieron casados

*6 tuvieron hijos

*4 fueron músicos profesionales

*La edad promedio de vida de los santos mexicanos es de 43 años.

* El estado con más santos es Jalisco, con 27.

*El segundo estado con más santos es Zacatecas, con 7.

* 25 de los santos murieron en el estado de Jalisco

Qué interesante no lo creen. Al respecto de los santos recuerdo una frase que escuché en algún lugar… “Uno acaba pareciéndose mucho a aquella persona con la que uno se junta más”, así que a la luz de esta reflexión me queda claro que el primer paso para la santidad es juntarse más y más con Cristo para empezar a parecernos cada vez más y mas a Él.


¿Marchando por el derecho a decidir?

29 septiembre 2009

¡Ayer nuestra ciudad se vio afectada por una marcha más! (He llegado a pensar que soy el único ciudadano mexicano que no ha participado en marcha alguna).

En fin….  la razón de esta marcha fue la defensa del “derecho a decidir”. ¿Quien la organizó? Pues asociaciones feministas que promulgan la idea a favor del aborto como una salida a los embarazos no deseados.

¡Caray! Mira que marchar por la libertad, estoy de acuerdo, marchar por la paz en el mundo, que bien, marchar por la justicia social, desde luego, pero marchar por una posibilidad de muerte provocada en un bebe…. eso no tiene nombre.

Por otro lado, nos enteramos en las noticias que la cantante Lidia Ávila, ex integrante del grupo musical OV7, está viviendo una de las mayores penas que un ser humano puede recibir… Su pequeña hija Sophia de apenas 4 meses de edad, falleció el pasado sábado producto de una complicación pulmonar.

Desde que nació, la bebe se la pasó en hospitales luchando por sobrevivir a su débil condición, y sus padres hicieron hasta lo imposible por encontrar hasta la más mínima esperanza de vida. A pesar de esta lucha, la vida de Sophia no pudo continuar. Si uno ve las imágenes en la prensa de la jóven pareja se podrá entender “solo un poco” el dolor que la muerte de un hijo provoca.  

Qué ironía… mientras Lidia Ávila y su esposo darían en estos momentos lo que fuera por volver a tener con vida entre sus brazos a la pequeña Sophia, cientos de mujeres sin conocimiento real de su vocación maternal desfilan en las calles capitalinas defendiendo el derecho a no permitir la vida de quienes si pueden tenerla.

¡Sólo el amor basta!…. ¡No lo acabamos de entender!


Cerca de la casa de Dios…

24 septiembre 2009

Hoy, llegando a mi oficina, le pregunte a una de nuestras colaboradoras si sabía de alguna Iglesia cercana, dado que sentía la necesidad de visitar al Señor  para platicar con él. Cual fue mi sorpresa cuando me enteré que efectivamente a unas cuantas cuadras existe una capilla que, rodeada por edificios llenos de oficinas, pasa desapercibida.

Así, me dirigí a buscarla y una vez que la encontré ingresé emocionado en ella. Resé, platiqué y la admiré. Es una iglesia que no por chiquita deja de ser hermosa. Es más, en ocasiones he llegado a pensar que Dios las prefiere así, sencillas.

Me da un enorme gusto que mi oficina esté cerca de una casa de Dios… ahora ya no tendré pretexto para no escaparme e ir a visitar a Jesús de vez en cuando.

Aquí les paso un foto del interior de la misma.

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Para ver La Pasión de Cristo

23 septiembre 2009

Como cada mañana, recibí en mi correo el boletín de encuentra.com. En este vienen insertos varios artículos, el venagelio del día, biografías de santos y uno que otra dato interesante sobre nuestra fe.

Como cinéfilo de corazón, hoy en especial me llamó la atención este artículo que trata sobre 10 puntos claves a considerarse cuando se ve la película de La Pasión de Crsito del directro Mel Gibson.

Aunque transcribo el texto íntegro para compartirlo con todos ustedes, no dejo de recomendarles que contacten el portal de Encuentra.com, para que también se beneficien de su gran contenido formativo.

Un equipo de encuentra.com ha tenido la oportunidad de ver con detenimiento  la película “The Passion of the Christ”, de Mel Gibson y anota, de manera breve, algunos conceptos teológicos que pueden ser de utilidad al momento de ver la cinta.

1. La profecía

Al inicio de la película se presenta un texto de Isaías 53. Es parte del conocido Cántico del siervo de Yahweh que se encuentra en el libro de Isaías. Se recomienda tomar antes o después la Biblia y leer con detenimiento lo siguientes capítulos y versículos: 42,1-13; el 49, 1-9; el 50, 4-11; el 52, 13 y el 53,12. Es una profecía de todo lo que sucedió en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Hay que señalar que se hace referencia al Justo, al que no tiene pecado, que derrama su Sangre por todos nosotros pecadores.

2. ¿Violenta?

Sin tener en cuenta lo anterior, alguien podrá pensar que aparece mucha sangre. La verdad de las cosas es que aparece mucha menos de lo que en realidad sucedió. Algún médico nos ha hecho notar que en la película no aparece la carne desgarrada, y los huesos expuestos, efectos de algunos de los flagelos. Además, no hay que quedarse solamente en el dolor físico. Hay que considerar también el tremendo dolor del alma de Jesucristo, sabedor del desprecio de su sacrificio de muchos hombres en ese momento y después. Es, sin duda, un dolor más doloroso y profundo que todas las heridas del cuerpo.

3. El dolor y el pecado

El aspecto doliente de Cristo en la película es un reflejo de lo horrible que es el pecado. Nuestros pecados personales, los míos, son la causa de la pasión de Nuestro Señor. Al ver la película uno no puede quedar ajeno a ese sufrimiento y ha de reconocer que también nosotros herimos a Cristo. No se puede seguir a Cristo sin no se ama y acepta la cruz. Vale la pena fijarse la manera en que Cristo abraza y besa la cruz. Así hemos de actuar nosotros.

4. El papel del demonio

A lo largo de la película aparece el demonio, intentando averiguar si Jesús de Nazareth es el Hijo de Dios y tentándolo para que no siga adelante en su acción redentora. El diablo existe y nos tienta. Aparece envuelto en una figura andrógina: cara de mujer y voz de hombre. Nos tienta con algo que aparece primeramente como bello, pero el fruto del pecado, representado en un momento como hijo suyo, tiene una cara espantosa. Es representado también a través de unos niños que logran desesperar a Judas. La manera más tremenda de tentar que tiene el demonio es quitando la esperanza.

5. La Eucaristía

La película bien podría llamarse también “La Santa Misa”. Toda la cinta hace referencia a la eucaristía. Vale la pena ver la cinta teniendo en cuenta que la Santa Misa, cada Misa, es el mismo sacrificio de la Cruz. Hay escenas muy logradas que unen lo sucedido en la Última Cena con el sacrificio del Calvario. Será lógico que nuestra participación o celebración de la Santa Misa sea más atenta, digna y devota.

6. La imagen de la Virgen

La presencia de María Santísima es clave importante en la película. Aparece muy serena y con una mirada maternal. Sólo se puede entender la Pasión con los ojos de María. Luego, habrá que sacar consecuencias para la propia vida. Siguiendo a María hay que disponernos a morir con Cristo; perdonar a todos; guardar la paz del corazón y animarnos a acudir más confiadamente a su intercesión.

7. Un personaje más

Hay muchos personajes que aparecen junto a Cristo. Cada uno de ellos tiene un comportamiento. Quien vea la película tratando de identificarse con alguno, podrá descubrir su actitud frente a Nuestro Señor y quizá se sorprenda y decida cambiar su tenor de vida. Intentar actuar cono Nicodemo es un buen propósito.

8. Gente como uno

Habrá que detenerse también en la manera de actuar de los apóstoles. Llama la atención lo bien que está representado la actitud miedosa y pasiva ante el prendimiento y la Pasión de Cristo. Actúan como si no fueran discípulos y amigos de Jesús. Hemos de considerar que a pesar de ser débiles y tener muchos defectos, son los elegidos por Cristo como columnas de la Iglesia. Nos anima. Independientemente de las miserias humanas, creemos no por los apóstoles, ni por los sacerdotes, los obispos o el mismo Papa. Creemos por Jesucristo Nuestro Señor.

9. Fuente de gracia

Algunos quedarán sorprendidos al ver el efecto que aparece en la cinta luego de la lanzada sobre el pecho de Nuestro Señor. Los expertos nos han asegurado que la retención de agua a lo largo de las horas de la pasión produce ese chorro que pudiera parecer exagerado. Tiene además, una significación precisa. Del corazón de Jesús mana, como fuente, la Gracia, la Iglesia, los sacramentos. Medios que hemos de buscar para alcanzar la santidad. Una santidad que está en la vida ordinaria, en el trabajo bien hecho. Puede observarse la perfección del trabajo de Jesús en alguna escena y la alegría y el buen humor que se siguen de hacer las cosas como deben ser.

10. Amar la Cruz

Quien logre ver la película intentando “meterse” como un personaje más, haciendo su oración personal y dejando que el corazón reaccione, logrará mucho fruto: seguramente concretará un cambio en sus actitudes; se decidirá a amar la cruz de cada día con una sonrisa; tendrá verdadero horror al pecado, incluso el venial; buscará la protección maternal de María Santísima contra las insidias del demonio y saldrá del cine lleno de alegría pues Cristo Nuestro Señor ha resucitado y vive entre nosotros esperando que cada uno sea un testigo coherente de su Vida y Mensaje.

El artículo fuente original de este artículo puede ser encontrado en el siguiente link mismo que pertenece al portal encuentra.com


Lo que hay detrás de un Legionario…

22 septiembre 2009

Como parte de la visitación apostólica que la Legión de Cristo está recibiendo de parte de la Sante Sede, muchas de los lineamientos de esta congregación serán actualizados y reformados.

Uno de ellos, según dicen las autoridades de esta congregación, es la de abrir sus contenidos y su espiritualidad a todos aquellos que la quieran conocer de una manera más clara y directa.

Así, dejando de lado las últimas noticias acaecidas a esta organización religiosa, les invito a ver este video que nos acerca a conocer el verdadero espíritu que mueve a los sacerdotes de esta congregación de alcance mundial.


Philosophing

22 septiembre 2009

“Si te pusieran a ver una película titulada “Mi propia vida”… ¿Te gustaría?”


Una frase interesante…

22 septiembre 2009

“No le es dado al hombre decidir qué está bien y qué está mal; solo, a lo mucho, optar por hacer el uno o el otro”

Anónimo


Mamá… ¡¡¡soy católico!!!

16 septiembre 2009

¡Vaya que si me he reído!

No dudo que esto sea pronto una realidad en nuestra madre pátria…


Oye papá… (III)

15 septiembre 2009

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Esta sección tiene como objetivo profundizar en los temas centrales de nuestra fe católica. Responder a preguntas que cualquier católico o no católico se pudiera estar realizando acerca de nuestra religión y su modelo de espiritualidad. Los invito a enviarme sus comentarios y preguntas  alsiguiente correo para que puedan ser tratadas en esta sección. Para una mayor formación en los distintos temas aquí tratados,  Diario de un Católico recomienda la consulta constante del Catecismo de la Iglesia Católica en cualquiera de sus ediciones disponibles.

El tema central de esta sección gira en torno al diálogo que sostienen un niño de 10 años con su padre al respecto de las dudas humanas y espirituales del primero. El niño representa la inocencia de quien está aprendiendo y madurando y que por lo tanto tiene sed de conocimiento, mientras que el papá representa la fuente de tal conocimiento y la experiencia de quien ya ha profundizado en la búsqueda de la verdad y desea transmitirla a quien más ama. Padre e hijo salen a caminar todos los días un rato para platicar en la espera de la cena que mamá les está preparando en casa.

Hijo: Oye Papá ¿Por qué el sacerdote de la Iglesia no se ha casado?

Papá: Querido hijo, los sacerdotes de nuestra Iglesia católica no se casan debido a que hacen un voto de castidad y entrega total a la Iglesia para la que trabajan. Es más, se podría decir que los sacerdotes se casan pero con la misma Iglesia.

Hijo: ¿O sea que no pueden tener esposa?

Papá: Cuando una persona decide seguir la vocación del sacerdocio, la cual no es una decisión que puedan tomar a la ligera, deben de estar conscientes que esta condición es parte de los lineamientos que la iglesia, a través de la guía del papá, ha estipulado para la completa realización de su misma vocación. A un sacerdote se le pide que no se case para que pueda dedicarse de tiempo completo (de vida entera) a su labor pastoral.

Hijo: ¿Y por lo mismo no pueden tener hijos?

Papá: Por la misma razón, si. Pero déjame explicarte un poco más. El sacerdocio es un vocación, y sea que es un llamado especial de Dios. ¿Qué quiere decir esto? Pues que el sacerdocio, al igual que el matrimonio son dos vocaciones distintas a las cuales Dios nos convoca de manera particular. No todos estamos llamados a ser sacerdotes, ni todos estamos llamados al matrimonio. Dios dispone un camino especialmente para cada ser humano. El secreto está en saber escuchar lo que Dios ha pensado mejor para nosotros.

Hijo: ¿Quieres decir que Dios me puede llamar para el sacerdocio o para el matrimonio?

Papá: Si. Dios a través de su dulce voz pondrá en ti la inquietud por llegar a santificarte por alguna de esas vocaciones. Pero una vez que hayas discernido bien tu llamado, deberás de asumir las responsabilidades que ambos caminos implican. Así como en el sacerdocio uno realiza una promesa de castidad, pobreza y obediencia, en el matrimonio uno también realiza promesas especiales que aseguran una vida cristiana responsable: amor, fidelidad y descendencia.

Hijo: ¿Pero y que ventajas tiene par un sacerdote el no estar casado?

Papá: Muchas. Uno no suele darse cuenta, pero los sacerdotes son personas que trabajan de tiempo completo en su labor. No tienen horario de entrada ni de salida. Al estar siempre disponibles, pueden atender situaciones cotidianas o extraordinarias. Un sacerdote está dedicado totalmente a su labor día y noche, mes con mes, año con año. Ese es el nivel de exigencia que Cristo propone a sus colaboradores. Si por el contrario, estuvieran casados, dado que el matrimonio es una responsabilidad igual de importante y exigente, los sacerdotes se verían obligados a dividir su tiempo para atender ambos frentes y, por ende, no podrían enfocarse al 100% a la comunidad de fieles que les es asignada. El punto es que el sacerdocio no debe de ser entendido como un trabajo sino como una vocación.

Hijo: Qué interesante papá…

Papá: Pero en el fondo de todo, hijo mío, lo que sostiene la fidelidad de un sacerdote  hacia sus promesas es la razón por la que las hace: Amar a Cristo y a su Iglesia. El sacerdote acepta su vocación y el estilo de vida que esto conlleva por amor a Cristo. Acuérdate que el amor implica entrega y renuncia y ellos aceptan entregarse por completo a Dios y renunciar al matrimonio por amor a su Creador. No es fácil de entenderlo, sobre todo para quien no lo ve desde esta perspectiva. La vocación sacerdotal y la matrimonial solo encuentran sentido en el amor.

Hijo: Nunca lo había pensado desde este punto de vista papá.

Papá: Querido hijo, con el tiempo te empezarás a dar cuenta que para poder entender muchas cosas referentes a nuestra fe católica lo primero que hay que hacer es poner por delante primero la perspectiva del amor. El amor, en el catolicismo, lo explica todo.

Hijo: Eso veo papá. Y hablando de amor, me da gusto que tu vocación haya sido el matrimonio papá, de lo contrario no hubieras conocido a mamá.

Papá: Así es hijo mío, y lo mejor de todo es que Dios nos permitió a tu madre y a mi, por este camino matrimonial, conocerte a ti.

Hijo: Es cierto, yo también soy resultado de tu vocación.

Papá: Desde luego. Tu mamá y tú confirman todos los días que mi llamado vocacional es el matrimonio.

Hijo: ¿ Y yo también tendré que elegir mi vocación?

Papá: Más que elegirla deberás “discernirla” o lo que es lo mismo, escuchar  aquello que Dios te pide explícitamente a ti. No es algo fácil, pero con el tiempo, si pones la suficiente atención, tu vocación se te irá haciendo más clara.

Hijo: ¿Yo puedo ser sacerdote?

Papá: Si Dios te lo pide desde luego que si.

Hijo: WOW! Nunca me lo hubiera imaginado.

Papá: Dios se encargará de hablarte en tu corazón. Tanto el matrimonio como el sacerdocio son dos caminos hermosos para llegar a la santidad.

Hijo: Que es lo que al final cuenta ¿verdad?

Papá: Exacto.

Hijo: ¡Vayamos a casa a platicar de esto con mamá!

Papá: Me parece una excelente idea.


Consejos prácticos para perdonar

11 septiembre 2009

El perdón es una de los principios y valores que más se promueven en nuestra fe católica… Uno no se cansa de leer en los evangelios cómo es que Jesús una y otra vez nos incita a perdonar. Simplemente, en la oración que Él nos legó en el sermón de la montaña  y que nosotros conocemos como “Padre nuestro” Cristo nos pide que digamos: “Perdona Señor nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

En ocasiones, yo suelo cambiar esta frase del Padre Nuestro para incluirle el tiempo futuro: “…como nosotros perdonamos y PERDONAREMOS a quienes nos ofenden” Me gusta expresarlo así pues siento que estoy declarando un compromiso.

Sin embargo acepto que esta virtud, la de perdonar, no es una acción sencilla  ya que pareciera que nuestra naturaleza humana nos incita justo a hacer todo lo contrario: juzgar y guardar rencor.

Por eso aquí les paso unos cuantos consejos que creo pueden servirle a quienes en verdad quieren asumir este llamado de amor:

1.- No juzgues a la persona sino a al acto. Cuando alguien comente un error, incluso si lo hace constantemente, no etiquetes a la persona con un adjetivo ligado a este error. Es decir, si alguien te engaña evita decir “esa es una persona mentirosa, más bien piénsalo de la siguiente manera: “Esa persona cometió un engaño”. Separar a la persona del acto es indispensable para evitar el rencores y odios.

2.- Usa el pensamiento benedicente. Ya en anteriores publicaciones he abordado el tema de la benedicencia, pero bastará con saber que se entiende como la acción de buscar el bien en vez de el mal a través de nuestro pensamiento. Cuando alguien te hace un daño, piensa de manera inmediata en cómo responder a la agresión con un bien. Es probablemente la técnica más eficaz para desarmar el coraje y el odio en las demás personas.  No solo se trata de poner la otra mejilla ante la agresión, sino de pedirle a Dios por el alma del agresor.

3.- Tomate tu tiempo. Cuando percibas una falta en contra tuya, no reacciones de inmediato. Busca un lugar tranquilo para calmarte y poner la situación desde una perspectiva realista. En la gran mayoría de las ocasiones los problemas se suscitan por falta de entendimiento en la comunicación entre dos personas.  Leer el libro de la Inteligencia Emocional de Daniel Coleman puede dar algunas luces sobre este tema.

4.- Cree el bien que oyes y sólo el mal que ves. No te dejes influenciar por que alguien te dijo un chisme. Lo bueno que escuches de ti y de la gente creelo todo, pero lo malo solo si en verdad lo compruebas. Nunca tomes una postura de alguien por la recomendación de un tercero. Ten el valor suficiente para acercarte con la persona en cuestión y averiguar si verdaderamente es lo que parece. Ahora, aunque tengas pruebas de que algo malo se dijo de ti…

5.- Responde haciendo el bien. Aunque suene un poco repetitivo, no me cansaré de recomendar lo que nos invita San Pablo a hacer en la carta a los romanos (Rm 12, 21) “No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien”. Siempre que siento coraje contra alguien, lo primero que intento hacer (pidiéndole toda la ayuda y la fuerza del mundo a Dios) es que me permita inmediatamente hacer uso de mi creatividad para prepararle un presente o un detalle a dicha persona. Si alguien te avienta lodo, regrésale un ramo de flores a cambio.

6.- Si quieres escuchar un perdón, pide perdón tú primero. No hay de otra. Esta es la herramienta más eficaz. Aunque te mueras de ganas de preparar y publicar toda una tesis de las razones de porqué tu tienes la razón y la otra persona no, aguántate esas ganas y pide perdón tu primero. ¿Sabes que obtendrás a cambio de la boca de quien te agredió? “No, perdoname tu a mi”. Irremediablemente, ser el primero en pedir perdón es más importante que ser el primero en tener la razón. O, viéndolo de esta otra manera, sólo quien pide perdón, puede entonces tener la razón.

7.- Pídele a Dios la gracia para perdonar. Si sientes que no puedes alcanzar el perdón dentro de tu corazón, entonces acércate a la capilla más cercana y pídele al Todopoderoso que te quite los obstáculos del camino. No creas que lo puedes todo. Si en verdad tu corazón lo desea, Dios te ayudará y te abrirá el camino.

y por último el consejo que más me a ayudado de manera personal…

8.- Perdona a Cristo. En efecto, cuando alguien me ofende y de inmediato siento ganas de responder intempestivamente trato de recordar que, en esa persona que me falló, Cristo está presente de una u otra manera. Ver en el prójimo a Cristo es la base de todo el amor humano. La madre Teresa no preguntaba al hombre caído si era digno de ser levantado, simplemente lo ayudaba por que es el mandato que Cristo nos enseñó: “Amarse los unos a los otros como yo les he amado”


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